miércoles, 24 de noviembre de 2010

Rescátame - Capitulo 6


Nuevo capitulo, MAÑANA NUEVO CAPITULO DE RESISTE!!!!

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 6


Mi corazón no paraba de bombear y al sentir su penetrante mirada sobre mi supe que era hora de enfrentarlo.

- No se que de hablas – desvié mi mirada al suelo para que no se notara que mentía

- Bella – su suave mano levanto mi barbilla

- ¿Qué? – cerré los ojos y los abrí para fijarlos en él

- Sabes muy bien de lo que estoy hablando

- No – en un movimiento algo brusco me solté de su agarre – no se de que estas hablando

- Si lo sabes – se paso las manos por sus rebeldes cabellos en gesto algo desesperado

- Edward – di un paso hacia atrás – déjalo… ¿De acuerdo?

Trate de suplicárselo con mis ojos pero vi la decisión en los suyos.

- No… Bella – respiro hondo antes de seguir – ¿Por qué no confías en mi?

- Confío en ti – parecía que mis pies eran los más interesantes porque no deje de mirarlos

- ¡No!... eso dices pero no me cuentas… yo… yo solo quiero que – me tomo de los hombros y me zarandeó un poco - ¿Por qué le permites que te humille así?... ¿En tu propia casa?

- Edward…

- No Bella… él mete a sus amantes a esta casa y tú no dices nada

Vi verdadero dolor en sus ojos y me gusto verlo tan preocupado por mi, pero por sobre todo me gusto que no supiera toda la verdad, eso de verdad me permitió respirar de verdad.

- Yo…

- ¿Tanto lo amas? – es idea mía o había algo de celos en su voz

- Edward… no es tan fácil – de verdad me sentía humillada

¿Quién le tiene que explicar a sus amigos el porque su esposo mete a sus amantes bajo su mismo techo?

- ¿Cómo lo supiste? – fue lo primero que se me ocurrió decir

- El día que bajaste a la cocina… cuando te di el ungüento – abrí los ojos de la sorpresa, eso ya había pasado hace más de dos semanas

- Pero… porque no dijiste nada…

- Porque no estaba seguro – se dejo caer y se sentó mejor en el pasto – no quería incomodarte, era mas que claro que tú sabias – se giro a mirarme y no vi lastima en él, vi algo más

- Si – mire al cielo y tome fuerzas para contar una parte de mi verdad – lo sabia… por eso baje esa noche

- ¿Por qué lo permites? – solo sentí su voz porque no me gire a mirarlo

- Porque me da lo mismo – me encogí de hombre – de verdad no me interesa con quien se acuesta, mientras este lejos de mi… el resto… el resto no me importa

- ¿Y porque sigues casada?

Una risa se me escapo, esa es la pregunta mas lógica, pero la respuesta es tan complicada, ojala este fuera un matrimonio común y corriente y del cual pudiera escapar fácilmente imponiendo una demanda de divorcio, pero estaba lejos de ser un matrimonio normal.

- Porque Emmett trabaja con mi papá, y a mi me da lo mismo vivir aquí o en otro lado – suspire, lo que iba a decir jamás se lo había dicho ni a Esme – y yo no tengo nada porque luchar

- Pero… - me gire hacia él - ¿Y si hubiera algo?

- ¿Algo como que? – fruncí el ceño sin entender

- Algo como – se me congelo al verlo tan cerca de mí – algo como yo

- Eres mi amigo – quise convencerme

Sus labios estaban tan cerca de los míos que casi se rozaba, nunca había tenido un beso de verdad y el solo pensar en que los calidos labios de Edward se posaron en los míos, hacia que cualquier cosa valiera la pena.

- Edward yo…

- Bella… de verdad me gustas… yo – acaricio mi rostro y movió suavemente los cabellos que caían sobre el – déjame ser alguien para ti… alguien por quien luchar… yo se que no es correcto, no tengo nada que darte, pero…

- No te imaginas lo mucho que podrías darme – le sonreí y él me siguió

- Solo soy un jardinero

- Eres mucho mas que eso – dije la verdad, aunque no tuviera un solo centavo, el solo estar con Edward ya era mucho para mi

- Soy tu amigo

- Eres mi único amigo

- ¿Podré algún día ser algo mas? – seco con su dedo una solitaria lagrima que se me escapo

- Estoy rota – dije la verdad y baje la mirada – estoy casada, no soy libre… tu mereces algo mas… mucho mas

Ahora fui yo la que acaricio sus mejillas.

- Se que podrías darle mucho a cualquier mujer

- ¿Sientes algo por mi?

- Si… y se que esta mal

- ¿Por qué esta mal?

- ¡Porque estoy casada! – exclame lo obvio

- ¿Lo amas?

- ¿Qué importa eso?... ya te dije que no – me levante enojada, no quería seguir con esto

Si Edward seguía diciéndome palabras dulces y incitándome a algo que se que no podría ser, sufriría aun mas cuando tuviera que dejarlo. El solo pensar en tener una relación con él y que Emmett se entera, se que seria capaz de matarnos a ambos.

- Lo siento Edward… chau

Me gire y apure el paso para entrar a casa, este era mi infierno y el de nadie mas, ya había leído sobre los sacrificios de amor y este seria el mío, salvaría a Edward a costa de mi propia felicidad.

Los siguientes dos días casi no salí de mi habitación, no quería por ningún motivo toparme con él, total se que le seria fácil encontrar a cualquier mujer que lo hiciera feliz como yo no podía.

Estaba tendida en mi cama mirando el techo y pensé en mi miserable vida, de verdad que era patética quejándome por todo, parecía la pobre protagonista de teleserie de la tarde que sufre por todo, el solo pensar en cuantas veces deteste ese papel me hizo sentirme peor conmigo misma, pero no quería tenerme mas lastima, este no era mi destino, quizás no podía escapar del todo, pero si merecía un poco de felicidad.

Ya era de noche cuando sentí que abrían de golpe la puerta de mi cuarto, me senté rápidamente en la cama y me encontré con lo que tanto temía estas semanas.

Emmett.

No, peor que eso.

Emmett borracho… muy borracho.

- Hola – me levante y acomode mi piyama, hacia calor así que solo estaba usando una sudadera larga y ancha

- ¿Hola? – se adentro y cerro la puerta de golpe

- Estas borracho

- ¿Y? – se encogió de hombros y llego hasta sentarse en la cama – Salí a un Streep Club, me folle a una rubia y una pelirroja al mismo tiempo – se dejo caer por completo en la cama

- Te iré a preparar un café

Me apresure a la puerta pero no alcance ni a tomar el pomo cuando sus fuertes manos que atraparon haciendo gran presión.

- ¡NO! – rugió – me falto la morena

- No… entiendo – si entendía pero no quería que fuera verdad

- Eres… - hipo y rió – mi esposa… ¡merezco follarte cuando se me pare la gana! – rió mas fuerte aun, se notaba mucho su estado etílico – cuando se me pare el pito mejor dicho

Se dejo caer nuevamente a la cama y se quedo dormido.

Eso estuvo cerca.

Me acerque a su cuerpo y estaba totalmente inconciente, me apresure a quitarle la ropa y meterlo en la cama, hice lo mismo conmigo y me acosté a su lado, ya era costumbre que me tomara a la fuerza cuando estaba borracho así que era mejor hacerle creer que lo había hecho.

Pase casi toda la noche en vela pegada lo más posible a mi lado de la cama, tenia miedo que despertara y “quisiera repetir”, en algún punto de mis cavilaciones caí en un profundo sueño.

Desperté de golpe cuando sentí sus manos acariciando mis muslos, sabia lo que se venia así que solo cerré los ojos con mayor fuerza y me quede muy quieta.

- ¡Despierta! – rugió mientras separaba mis muslos

- Emm – medio solloce mientras abría los ojos

- Me gusta que me mires cuando te tomo

De una sola estocada me penetro, gire mi rostro mientras una solitaria lagrima rodaba por mi mejilla, relaje mi intimidad para que me doliera menos, y en algún punto mi mente comenzó a vagar, vago por los recuerdos de Edward, su mirada, sus manos, sus labios, esos labios que había estado tan cerca de probar pero que yo había rechazado, cerré los ojos nuevamente y viaje a mi lugar feliz, ya no eran esas hoscas manos las que me acariciaban, eran unas dulces y amorosas.

No se cuando empecé a gemir, pero cuando abrí los ojos vi a mi amor sobre mi, me sonrió y sus ojos esmeralda resplandecieron aun mas cuando le sonreí de vuelta, por primera vez sentí que alcanza un orgasmo decente, pero cuanto el “placer” se fue volví a mi realidad, sobre mi no estaba mi ángel, estaba mi demonio personal.

Gracias al cielo no demoro en recoger sus pertenencias de mi habitación y salir, rápidamente me metí a la ducha y trate fervientemente de borrar su olor de mi cuerpo.

Yo no merecía esto.

¡Yo merezco mas!

Me trate de vestir lo mejor posible, dentro de lo pobre que era mi vestidor busque lo que yo considere mas sexy sin ser vulgar, y eso solo era un vestido blando y algo ancho con un generoso escote, y generoso me refiero a que con suerte se me ve el inicio del busto.

Baje con energías renovadas, no quería pensar en la noche anterior para nada.

- Hola mi niña – me saludo Esme en cuanto entre a la cocina

- Hola – me senté en una se las sillas

- Ahora te sirvo

Puso delante de mí un plato de fruta y un vaso de jugo.

- Ehhh – comencé a mirar alrededor por si veía a Edward pero ni luces - ¿Y Edward? – trate de que mi voz sonara lo mas desinteresada posible

- En…. Ahí – me gire y venia entrando a la cocina

- Hola Esme – se le acerco y le dio un beso en la frente, yo puse mi mejor sonrisa esperando por mi turno – señora Isabella – hizo un asentimiento con la cabeza y salio hacia el patio

- ¡Edward! – me levante de mi lugar para seguirlo

Salí al jardín y a pesar de que le grite ni siquiera se giro hacia mi.

- ¡Edward! – llegue a su lado y me puse frente a él

- ¿Desea algo señora? – me dolió mucho ver lo brusco de sus palabras y sus gestos

- ¿Señora?... Si estas enojado por lo del otro día yo…

- ¡NO! – gritó y se tomo el cabello – Lo se ¿De acuerdo? – ahora solo vi dolor en sus ojos

- ¿Qué cosa? – de verdad que necesitaba una explicación

- ¡Ya se que no quieres estar conmigo porque esta con él! – a pesar de que mantuvo el volumen de su voz bajo pude notar su rabia

- ¡NO! – negué fervientemente

- ¿Te acostaste con él anoche?

- ¿Cómo…? – las palabras no me salían

- No importa – dio un paso atrás – quédese tranquila… no la molestare mas

Lo vi alejarse y sentí que con él se iba mi única oportunidad de ser feliz, era mi oportunidad de tomar una decisión que solo dependía de mi.

¿Me arriesgaría?

No necesite pensar nada mas, mi respuesta ya era obvia.

- ¿Qué...?

No lo deje terminar cuando tome su rostro entre mis manos y junte nuestros labios.

Era mi primer beso.

Mi primer beso por amor.

___________

Besos , Joha!!

4 comentarios:

  1. hay que bonito parece que bella ya esta recapacitando, ya era hora!!!

    esperando ansiosa el siguiente cap...

    que estes bien joha.....

    besossss

    ResponderEliminar
  2. Al fin se decidió! bien Bella :P

    ResponderEliminar
  3. hay que bonito parece que bella ya esta recapacitando, ya era hora!!!

    esperando ansiosa el siguiente cap...

    que estes bien joha.....

    besossss

    ResponderEliminar
  4. Al fin se decidió! bien Bella :P

    ResponderEliminar