martes, 22 de febrero de 2011

Princesita: Capitulo 12

Hola!!. Chicos, estoy de vaciones asi que me demorare en actualizar. Besos!!

Summary: Isabella Swan es una princesa bastante fuera de lo normal... generalmente son los hombres los que tienen muchas amantes, por eso ella no se quiso quedar atras. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 12


Edward tomo mi mano y juntos, como esposos nos encaminamos al salón donde ya todo estaba dispuesto para nuestra celebración.

Los pilares estaban todos adornados con cintas blancas y cada uno con un delicado ramo de rosas blancas, las mesas eran la imagen de la abundancia, sostenía comida y vino a manos llenas, en cada mesa o mueble se denotaba el blanco de pureza que mi padre aun cree que poseo.

Aunque me muero por hacer el amor con Edward, porque lo amo, también quiero poder mirar a mi padre a los ojos sin sentirme culpable por las mentiras, mañana lo mirare y el por fin sabrá que no soy pura.

Un apriete en mi mano me hizo girar la cabeza para encontrarme con mi esposo, mi amor, solo basto una sonrisa de él para despejar cualquier fantasma de mi mente.

- ¿Dónde esta la mente de mi amada esposa? – una sonrisa tonta se dibujo en mi rostro

- Amo eso

- ¿Qué no sepa lo que piensas? – frunció un poco en ceño y reí algo mas alto

- No – negué con la cabeza – el como suena que sea tu esposa

- Lo eres – me tomo de la cintura y me rodeo con sus brazos, ahora si podíamos tener estos contactos en publico

- Y tu mi esposo – me puse de puntillas y deje un beso en la comisura de sus labios

Que estuviéremos casados aun no nos daba muchos privilegios, además aun no pasábamos la noche de bodas.

La cena estuvo esplendida, solo me molesto un poco las miradas que le dieron un par de mis ex amantes a mi esposo, lo mas probable es que lo vieran como el culpable de que ya no fallaría mas con ellos, y en cierta medida era así.

Carlisle fue otra cosa, él por algún extraño motivo se veía alegre, comprobé una vez más lo que siempre me dijo, que quería verme feliz.

Mi padre y mis suegros irradiaban felicidad, por fin lo que siempre quisieron se hacia realidad, la unión de Forks y Volterra, aunque no faltaron comentarios sobre el futuro heredero que se mueren porque les demos.

Sorprendí a mas de alguna cortesana mirando lascivamente a mi marido, y se muy bien la reputación que tengo en el pueblo, la de la pobre niña casta y pura, lo mas probable es que se mueran por darle a mi marido lo que supuestamente yo no podré, pero se tendrán que quedar con las ganas, porque hoy lo haré disfrutar como nunca lo hizo en su vida.

- Mis queridos invitados – me gire para ver a mi padre – una vez mas les doy las gracias por habernos acompañado en un gran día como hoy, es un honor que hayan compartido esta felicidad con nosotros – les dio una mirada a Lizzie y Edward – y se que cuando sea el momento respetaran y obedecerán a Edward y Bella – tomo su copa y la levanto – ¡Por los futuros reyes de Forks!

- ¡Por los futuros reyes de Forks! – brindaron todos

Luego vino el baile, donde le par de canciones las baile con mi padre, otras con mi suegro, baile una con Carlisle, por ultimo termine en los brazos de Edward y cuando me vine a dar cuenta ya estaba mi mucama al lado mío esperando para acompañarme a mis aposentos y prepararme para mi esposo.

- Bella – mire a Lizzie – vamos… te acompañare

- Por supuesto – me separe de mi esposo no sin antes darle un suave apretón que lo hizo gemir muy bajito

Lizzie me ayudo a ponerme mi ajuar el que a muy mi pesar no era tan revelador, iba a tener que cambiarme por el que tenia escondido.

- Hija – me tomo por lo hombros – solo tienes que estar tranquila, mientras mas tensa estés es peor – suspiro, creo que recordando su primera vez – Edward te ama así que se que será gentil, lo eduque bien – sentí el orgullo en su voz

- Gracias Lizzie – trate de tranquilizarla

- Ahora – miro por todos lados como asegurándose de algo – algo muy importante – bajo la voz – disfruta… hacer el amor es mas que el acto de engendrar herederos, es la muestra de amor mas grande entre dos seres

- Yo… - la verdad es que me quede sin palabras ante las suyas

- Bueno – respiro hondo – ahora me voy… tu esposo debe estar por llegar

En cuanto dejo mis aposentos, me apresure a ponerme mi ajuar verdadero, la verdad es que hasta parecía las vestimentas de una prostituta pero no me importo, por mi esposo seria la mejor puta de todo Forks, baje las luces y deje caer pétalos de rosas rojas en mi lecho que hoy seria testigo de mi primera vez, mi primera vez con verdadero amor, cuando ya vi que todo estaba listo, me perfume en las partes mas importantes, las que sabia que Edward no demoraría en lamer. Sentí las puertas abrirse así que corrí al lecho y me pose en el de la forma mas sensual que pude.

- Esposa mía – cuando me vio me fije en el modo que se le oscurecieron los ojos

- Esposo mío – me puse en cuatros dándole una buena vista de mis senos - ¿Listo para cumplir con tus deberes? – gatee hasta el borde la cama

- ¡Mierda! – lo vi revolver sus cabellos y me moje mas de lo que estaba – te juro que mañana no vas a poder caminar – se acerco hasta quedar al lado mío, justo con su enorme y excitado pene a mi merced

- ¿Es una amenaza mi señor? – lo mire con los ojos mas inocentes que encontré

- Claro que lo es

Cerro los ojos cuando mis dedos comenzaron a trabajar en sus pantalones, lenta y tortuosamente lo despoje de sus ropas inferiores hasta que su enorme polla salto en mi rostro.

- ¿Mi señor quiere que se la chupe? – volví a mirarlo hacia arriba y relamí mis labios para excitarlo mas

- Tu señor te ordena mamarsela hasta que se corra

Gemí por el tono autoritario de su voz, con mis dedos esparcí el liquido que había en la cabeza de su miembro para darle mayor lubricación, escucharlo gemir y maldecir era mi mejor estimulante.

- Se ve tan grande… ¿cabra en mi boca?

No lo mire, pero sentí sus manos acercándome de manera brusca y obligándome a tragármelo, en la primera chupada llego al fondo de mi garganta, y aunque me sorprendió, alcance a relajar mi garganta, comencé a chupar tan rápido como pude, supe que le encantaba por los gemidos que salían de su boca, ya le faltaba poco, sus manos me mostraron el ritmo que quería que llevara, así que lo deje guiarme, verlo excitado y tan salvaje me obligo a buscar mi clítoris para calmar un poco el fuego que me estaba amenazando con consumirme.

- ¡Mierda NO! – me separe del pene de Edward para mirarlo, pensé que había hecho algo mal

- ¿Pasa algo? – de verdad me asusto ver su expresión, aun no había alcanzado a correrse

- Conmigo – me tomo de los codos y me arrojo a la cama – jamás tendrás que tocarte… para estoy yo

- Pero no te liberaste – le reclame

- Hoy mi semen es para tu coño no para tu boca – gemí por la promesa que conlleva sus palabras

Se tiro encima mío y sonreí de verlo tan decidido, no demoro en buscar mi boca y meter su lengua en ella, la masaje con la mía y disfrute de su sabor. Sus manos se volvieron ansiosas por mi cuerpo y se apresuro en desprenderme de mi escaso ajuar.

- ¿Mi madre aprobó este atuendo? – me alejo para contemplarme aun mas

- No – negué - ¿a ti te gusta?

- Me encanta… pero quiero verte sin el

Bajo hasta quedar a la altura de mis pies donde quito mis hermosos zapatos altos, subió dando besos por mis piernas, besos que me obligaban a gemir, cuando llego a mi entrepierna se la salto ágilmente para despojarme de mis ropas sin tocarme mas de lo necesario, instintivamente alce las caderas para ver si encontraba algo de calor.

- ¿Inquieta? – me miro y solo estire aun mas la cabeza hacia atrás sin contestarle

- Mierda si – gemí cuando sentí su lengua abriéndose paso en mis pliegues – ya sentí tu lengua ahí… quiero tu rica polla fallándome ¡Ahora!

Lleve mis manos a mis cabellos para controlar un poco los espasmos que me estaba causando tanto placer.

- Mmm – el muy maldito dejo su trabajo – quiero lamer tus pezones ¿Puedo?

- Mmm

Lo tomo como un si porque saco mi corsé dejándome desnuda y a su disposición, sus labios se cerraron alrededor de mi pecho izquierdo y con sus manos masajeo el otro, como no me quise quedar atrás así que busque lo que quedaba de ropa en él y lo desnude, mis manos se deleitaron con su tan bien formado pecho mientras el seguía chupando cada centímetro de mi cuerpo.

- Amor – dejo besos pasando por mi cuello hasta llegar a mi boca – te amo – se separo y me miro a los ojos

- También te amo – lo bese dulcemente – y te quiero adentro mío – alce las caderas y roce su ansioso pene

- Yo también… quiero sentir tu interior – ahora fue su turno de restregarse contra mi sexo

- Te amo – sentí su punta en mi entrada y gemimos juntos por el contacto

- Te amo – mientras lo dije entro en mi

Gemimos tan alto que todo el palacio debió habernos oídos, pero no nos importo, Edward comenzó a embestirme casi salvajemente, la necesidad de fricción por nuestros cuerpos era demasiada, habíamos esperado mucho por este momento y no pudo ser mejor.

Definitivamente Edward era la mejor polla que me había follado nunca, era ancha y larga y se sentía mejor de lo que imagine.

- ¡Mierda! Estas más caliente y estrecha de lo que imagine – tomo mis caderas alzándolas un poco para alcanzar un mejor ángulo

- Te juro que eres el mejor pene que me ha follado – me agarre de las sabanas para soportar un poco la pasión que me estaba consumiendo

En cierto punto quise tener el control, así que sin sacar su pene de mi sexo, me gire quedando arriba.

- ¿Quieres cabalgarme? – se burlo mi marido

- No se – me hice la inocente mientras me levantaba dejando solo la punta de su pene rozándome - ¿Tu quieres que te cabalgue? – seguí rozándonos y disfruté verlo desesperado

- Siiii – lo dijo tan bajito que apenas lo oí – pero por sus dedos enterrados en mis caderas vi sus ansias

- No te oigo – baje mis manos para tocar sus testículos - ¿Quieres que te monte?

- ¡Mierda si!

Me bajo con fuerza y de golpe, no demore ni medio segundo en comenzar a subir y bajar sobre su erguido pene, aumente el ritmo y lo baje a medida que el placer se acercaba.

- Vamos Bella… quiero verte tener un orgasmo….

- Yaaaa – enrede mis dedos en mis cabellos y seguí cabalgándolo – casi

- ¿Casi? – tenia los ojos cerrados pero sentí como peñiscaba mis pezones

- Mmm siiii asiii – baje mis manos hasta su pecho donde me apoye para aumente aun mas el ritmo

- Si nena…. Asiiiii… justo ahiiii – sus manos se cerraron tan fuerte a mis caderas que juro que va a dejar marcas.

Llegamos juntos al orgasmo disfrutando del momento, me deje caer sobre su pecho y mi adorado esposo inmediatamente me apretó a él y nos cubrió con unas sabanas.

- Eres perfecto – deje un beso en su pecho

- Tú eres perfecta

- ¿Estas cansado? – me separe un poco para verlo a sus ojos que habían vuelto a ser verdes

- Claro que no

Me sonrió mientras volvía a ponerse encima mío, definitivamente la espera había valido la pena.



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Besos, Joha!!!

4 comentarios:

  1. eso estuvo hot, baño con agua fria ja!, pasenme el agua con hielos, pobres los tenian a dieta de sexo, pero que bueno que no solo fue eso, porque en verdad ellos hicieron el amor, haaayy bien lindos ellos que se aman, cuidate que estes bien joha.

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