viernes, 18 de marzo de 2011

Rescatame - Capitulo 18


Hola!!!. Nuevo capitulo aca y FF subi anoche. Espero hoy subir Sexcall pero si es asi no sera tan temprano porque llego tarde de la U. Muchas gracias a todos por su animo. Besos!!!

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 18


- Si no quieres decirme…

- No es eso – guarde mi celular en el bolsillo trasero de mi pantalón – es que es algo sin importancia – le sonreí

- Algo te pasa – afirmo

- No es nada Edward – disimuladamente mire por el lugar – es solo algo de la Universidad – trate de sonreírle lo más normal posible – mañana tengo que ir a ver unas cuantas cosas

- Ok… ¿te parece si hoy salimos?

- No puedo, hoy vienen mis padres a comer

- Ah, está bien

No me gustaba mentirle a Edward, pero no podía decirle la verdad ni tampoco terminar con él como me lo había pedido Emmett, como buena cobarde que era iba a esperar hasta las últimas consecuencias, alargando y estirando la situación hasta que todo me estallara en la cara, o en el mejor de los casos hasta que Emmett se diera cuenta que estaba haciendo mal y que era mejor retirarse… total, soñar no cuesta nada ¿no?

- Mejor me voy a preparar – puse de excusa – porque no deben tarde en llegar

- Bells – sonrió – aun es muy temprano

Vi la hora y faltaba mucho para que llegaran mis padres.

- Tienes razón – suspire con pesadez – me hacía demasiado mal estar cerca suyo sin poder tocarlo por miedo a estallar

- ¿Por qué no me acompañas al jardín?

Estiro su mano hacia mí, la vi y luego vi su rostro, se veía tan feliz que no tuve corazón para rechazarlo, pero en cuanto nuestras pieles hicieron contacto lo acompañe en su felicidad, apreté su mano con fuerza y él mismo nos guio hacia el jardín.

Hacia un día esplendido, el sol resplandecía justo sobre nuestras cabezas demostrándonos la mejor cara de la vida, lo quise mirar peor me encandilo así que volví mi vista a mi acompañante. Edward con su mano limpio una sucia roca y me invito a sentarme, no alegue nada, solo le hice caso y me quede ahí como me lo había indicado, se acerco a mi e hizo lo que no quería que hiciera, beso mis labios, tuve que cerrar los ojos para no dejar escapar las lagrimas que amenazaban con salirse, después de sonreírme se alejo para tomar una pala y comenzó a remover la tierra de unas azucenas que pedían por su atención.

Lo mire a lo lejos y pensé que lo mejor para él era alejarse de mí, mi vida siempre seria complicada, ahora era Emmett a quien quizás con mucho esfuerzo podría alejar de mi vida, pero mis padres iban a estar siempre y nunca aceptarían que su hija, Isabella Swan, heredera de su gran imperio, mantuviera una relación con un simple jardinero por mucho que estuviera a punto de graduarse en leyes.

La vida era demasiado injusta para algunos.

Volví a alzar mi vista y vi como el sol ya estaba acercándose a su ocaso, esa era mi señal para retirarme, había pasado toda la tarde mirando trabajar a Edward y eso me bastaba como felicidad, solo el saberlo cerca mío era suficiente para sobrevivir.

- Creo que es hora de que vaya a prepararme

- Tienes razón – se me acerco limpiándose sus embarradas manos en el pantalón – ve a ponerte más linda de lo que eres

Estuvo reticente al principio pero aun así se me acerco y dejo reposar sus labios en mi frente, solo le pude dar una triste sonrisa antes de alejarme de él.

Iba a tiempo de prepararme así que me fui directo a las escaleras.

- Mira que se te está acabando el tiempo – maldito Emmett

- Lo sé – ni siquiera voltee a verlo, tenía un pie sobre el primer escalón

- No sé como puedes besarte con esa escoria

Baje la vista para no responderle, tenía tantas ganas de decirle algunas cosas que preferí morderme la lengua.

- No eres el más indicado para hablar de escorias

Error, el maldito me tomo del cabello y me hizo trastabillar por el pie que tenía en el escalón, alcance justo a mantener el equilibrio y no caerme.

- ¡Suéltame! – quise gritar pero me contuve para no llamar la atención de Edward ni Esme

- Sera mejor que dejes de comportarte como una zorra – susurro en mi oído – recuerda que ahora eres una mujer embarazada

Tomo mi rostro y me hizo mirarlo, muchas veces lo había visto desencajado golpeándome pero nunca una de sus caras me había dado más miedo que la que estaba viendo ahora, parecía un verdadero loco, sus ojos estaban algo desorbitados y estaba preocupado, nada concordaba en realidad, estaba desencajado.

- Debes cuidar a nuestro bebé – loco, toco mi vientre como si de verdad hubiera un bebé ahí

- Yo… - me solté delicadamente de él – mejor me voy a preparar

- Ve amor – me sonrió y beso mis labios

Ni siquiera alcanzo a darme asco, solo me dio mucha pena.

No demore mucho en cambiarme, me di una rápida ducha y utilice un conjunto cualquiera, total todos eran muy similares.

De pronto me acorde de mi cita con victoria mañana así que la llame y le confirme que nos juntáramos a primera hora en el café cerca de la corredora de propiedades, ella no tuvo problemas y me aseguro que llevaría todos los papeles. Por lo menos para mañana ya tendría el departamento para Edward.

Cuando ya estuve lista baje para encontrarme con que Esme tenía todo preparo, alcanzamos a cruzar nuestras miradas y me di cuenta que ella sabía mucho más de lo que yo pensaba, no debía sorprenderme, ella siempre sabia mas, de hecho hasta ha sabido más que yo misma, así que ya era normal verla así.

Tuve que bajar mi mirada para que no notara nada extraño en mí, pero no alcance a mucho porque unos fuertes brazos me rodearon.

- Te ves hermosa

- Gracias – quise separarme peor no pude

Justo antes de que pudiera moverme sonó el timbre y fue mi señal para irme.

Por supuesto que eran mis padres, recibí un saludo frio de ambos y una mirada reprobatoria de mi madre por mi vestuario.

La cena estuvo peor de lo que pensaba, mi padre y Emmett se enfrascaron en conversaciones sobre la empresa que me gustaría entender mas peor no podía, por lo menos hasta que comenzara a estudiar.

En cuanto a mi madre, solo se dedico a criticar, por lo menos estaba vez me dejo fuera y se centro en sus amigas, que si sus hijos estaban muy gordos, que la hija de no sé quien se había separado, que el hijo de otra de sus amigas estaba en rehabilitación, en fin, nada que de verdad pudiera interesarme.

- Buenos suegritos

No, no quería, ahora llegaba la hora de la actuación y yo no estaba preparada aun.

- Con mi esposa queremos darles una noticias – se me acerco y me rodeo con sus brazos

- Si… - no atine a decir nada más

- ¡Vamos a tener un bebé!

- Por lo menos no eres estéril

Si de verdad estuviera embarazada la respuesta de mi madre me habría partido el alma, mentira, no lo estoy y me la partió igual.

- Tal parece que no – le gruñí

- Espero que sea varón – y claro, nada le importa más a mi padre

- Mañana te daré el numero de mi obstetra – mi madre tomo su celular y comenzó buscar algo en el

- No es necesario Renée – se apresuro Emmett

Claro, si la embarazada no soy yo.

- Ya le busque al mejor obstetra que la atienda

- Espero que sepas cuidar de mi hija y mi nieto

Maldito Charlie, si de verdad se preocupara ya se habría dado cuenta de la situación que vivía.

Sin más felicitaciones mis padres se fueron y yo me apure a esconderme en mi cuarto, en cuanto cerré los ojos concilie el sueño.

.

.

.

- Que bueno volver a verte – Victoria ya me estaba esperando en el café

- Igual – le di un beso en la mejilla y me senté junto a ella

- Traje todo lo que me pediste

De su maletín comenzó a sacar muchos papeles y a explicarme lo que significaban cada uno y donde debía firmar.

Ya le había echo la trasferencia electrónica así que firmando ya tenía mi departamento, bueno, mío y de Edward.

- Bella, no quiero meterme… pero… ¿Estás segura de dejarlo a nombre de el tal Edward?

Si – le sonreí – créeme que es mejor así

- Bien – puso una mueca algo rara

- ¿Por qué pones esa cara?

- Es que – tomo su tasa y se notaba que no quería hablarme – no quiero que lo tomes a mal pero no me gustaría que fueras una de esas chicas que estafan para quedarse con su dinero

Tuve que sonreír por la ironía de eso, si era de esas chicas, o por lo menos lo fui.

- Tranquila, porque se lo que hago

Después de mi encuentro con Victoria fui a arreglar los últimos papeles de la Universidad, empezaba en una semana y aun no sabía como lo haría para ir.

Cuando llegue a la casa mi ánimo no era el mejor, las cosas estaban saliendo no del todo bien pero supongo que tenía que ver la mitad llena del vaso ¿no?

- Señora – salte ante la voz tan fría de Edward – le trajeron esto

Dirigí mi vista a donde me estaba indicando y vi una cunita, volví a verlo a él y entendí la mirada tan fría y dolida que me estaba dando.

Debería haber hablando antes con él, pero ahora ya era tarde.


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Besos, Joha!!!

2 comentarios:

  1. Dios!!!! Que rabia!!!! Definitivamente enterarse de las cosas de ultimo es lo peor, siempre duele mas. Espero que Edward pueda comprender las cosas, bueno y que Bella intente por lo menos aclarar algo...
    Me encanta!!! Espero el siguiente

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  2. Señor bendito ya imagino los pensamientos del pobre chico!!......Espero la siguiente con mucho entusiasmo....que agobia la de estos dos tortolitos....

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