domingo, 3 de abril de 2011

Rescatame - Capitulo 20


Hola!!!. Nuevo capitulo aca y en fanfiction en un ratito. Besos!!!

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 20


Emmett no me soltó en todo el camino, bajamos hasta la farmacia donde compro todos los medicamentos que me había recetado el doctor, todo el tiempo se mantuvo a mi lado, sin soltar mi mano. Mientras esperábamos por nuestro turno mire un poco el lugar y note varias miradas sobre nosotros, en ese momento note que Emmett me tenía tomada de la cintura y mantenía una mano apoyada en mi vientre.

Quise pensar que en algún punto se estaba dando cuenta de todo el daño que me había hecho y que estaba dispuesto a cambiar ahora, sea lo que sea tenía que hacer algo para darle una vida decente a mi pobre bebé que estaba creciendo dentro mío.

Aun no reaccionaba por completo sobre mi nuevo estado y tengo que agradecerle a mi marido eso sí, porque él me guio en todo momento hasta que llegamos a casa, no sé bien como paso todo, pero de pronto me encontré tendida en mi cama, mantuve mis ojos cerrados por unos… ¿segundos?, no sé bien, pero el suave zarandeo por parte de Emmett me volvieron a la realidad.

- Tienes que tomarte esto para las nauseas – me tendió una pastilla pequeñita y de un color rosado, en la otra mano tenía un vaso de agua esperando por mi

- No tengo nauseas – mire hacia abajo, no quería encontrarme con sus ojos

- Sera porque ya estas cerca de terminar el primer trimestre

Él mismo metió la pastilla en mi boca y yo por inercia abrí el agua para que dejara pasar el agua por ella, trague automáticamente y con mi cuerpo tiritando, sus ojos estaban tan calmados que tuve verdadero miedo, miedo por sus palabras, por lo que significaban y por lo que podía hacer.

El bebé no es de Emmett.

Hace más de cuatro meses que no estaba con él y la última vez fue hace menos de uno, así que…

El bebé es de Edward.

Quise llorar, pero no supe si de alegría o de miedo, tenía demasiados sentimientos encontrados y no sabía bien que podía pasar ahora.

- Emmett…

- Tranquila amor… - se sentó a mi lado y dejo en el velador el vaso ya vacio – solo tienes dos meses así que aun podrás disfrutar de tus nauseas matutinas

- Pero…

- Nada… ahora será mejor que duermas y cuides de nuestro pirgüín – toco mi vientre y no pude evitar sobresaltarme un poco por su repentino gesto

- Emmett yo no sabía que estaba embarazada – aunque era verdad no quería rogar ni negar a mi bebé pero ahora lo único que me importaba es que este monstruo no le hiciera daño

- Lo sé cariño… es mejor así… porque lo descubrimos juntos y eso es algo que podremos contarle a nuestro hijo

Beso el tope de mi cabeza y después de dejarme una escalofriante caricia en mi rostro salió del cuarto, me quede por no sé cuanto tiempo en la misma posición, Emmett no es tonto y estoy segura que sabe contar entonces…

¿QUE MIERDA?

O Emmett se volvió loco o está planeando algo que es peor de lo que puedo llegar a imaginarme.

Me recosté y volví a cerrar mis ojos, eran demasiadas cosas para asimilarlas de una vez.

.
.
.

- Bella… - escuche la voz de Esme per no lograba saber de dónde venia – Bella… mi niña despierta… debes tomar tus medicinas

Como pude, con mucho esfuerzo, logre abrir mis ojos y ver como Esme estaba sentada al borde de mi cama. Mire hacia abajo y note que estaba con piyama y acostada debajo de las sabanas, lo último que recordaba era haber cerrado los ojos pero estaba segura que no me había cambiado de ropa y mucho menos me había metido debajo de las sabanas.

- Me quede dormida – me senté quedando mas cómoda

- Si – Esme me sonrió mientras quitaba un par de cabellos que caían por mi rostro – cuando te vine a buscar para que bajaras a comer te encontré dormida y por más que trate de despertarte no lo logre así que preferí acostarte bien… mi niña – cambio su rostro a uno más preocupado – tienes que cuídate y cuidar a tu bebé

- Lo sé – baje mi mirada y toque mi vientre – es por él por quien hago lo que hago

Aunque recién me hubiera enterado de mi condición, era así.

- Bellita – ahora el rostro de Esme era preocupado y algo triste

- ¿Qué pasa?

- Ten – de pronto se giro y me dio una pasilla con forma de capsula que no dude en tomar

- Ahora si – ya había pasado el agua así que limpie una gota de agua que se me había escapado – dime por favor que pasa

- Edward se va – bajo la mirada y esquivamente dejo el vaso de vuelta en el velador

- Oh

Dentro de mi sabía que era mejor así, no podía decirle a Edward que este bebé era suyo porque eso solo lo condenaría a una vida infeliz y llena de miedos, porque si Emmett me había amenazado con matarlo solo por hablarle no quería ni pensar que sería capaz de hacer si le quitaba la paternidad que lo llevaba directo a la herencia Swan.

Recordé la carta que aun estaba entre mis almohadas así que me apresure a sacarla, Esme tendría que entregársela porque ahora no sería capaz de verlo y no decirle que una parte de nosotros vivía en mi.

- ¿Puedes darle esto? – aunque el sobre estaba todo arrugado quise dejarlo así

- Claro – lo tomo un poco temerosa – pero creo que sería bueno que tú misma se lo dieras

- No – negué y baje la cabeza, no quería llorar porque si lo hacía ya no podría parar – solo dáselo

- Bien – la sentí levantarse así que alce la vista – ahora será mejor que te vistas porque tu madre vendrá a verte

- Ok

Mi madre, quise bufar, ni siquiera fue capaz de estar conmigo en el hospital sabiendo que corría peligro su propio nieto, siempre había tratado de justificar a mis padres peor ahora que sabía lo que era ser madre es que entendía que no había justificación para muchas cosas que ellos hacían, para muchas cosas que hicieron cuando era más chica, sus abandonos y malos tratos no son algo que un padre hace, un padre cuida y hace hasta lo imposible por resguardar el bienestar de su hijo, para Renée y Charlie ya era tarde, ellos no eran mis padres y nunca lo serian porque nunca recuperaría esos años ya perdidos.

Me costó un poco vestirme porque no me sentía del todo bien y tenía mucho miedo de que algún movimiento pudiera provocarle daño a mi bebé. Así que con el triple de cuidado logre estar presentable.

Seguramente ahora que bajara ya no estaría Edward… había perdido mi última oportunidad para verlo.

Respire hondo cuando llegue al ultimo escalón, no quería ver a mi madre pero no me quedaba otra opción, así que sin mucho ánimo me dirigí a la sala.

- No es necesario Esme – me detuve de golpe al escuchar su voz

- Claro que es necesario… ya no te podre hacer estas galletas así que te llevaras las ultimas – escuche como Edward reí y mi corazón dio un vuelco por completo

- Eres toda una madre – me acerque sigilosamente y vi como Edward abrazaba a Esme y no pude evitar tenerle envidia

- Cariño… Bella me dio esto – vi como rebuscaba entre su uniforme, supuse que buscaba el sobre, cuando lo encontró se lo tendió

- ¿Qué es? – cuestionó tomándolo y mirándolo con el ceño fruncido

- No lo sé… pero solo quiero que sepas que ella no es mala… lo que paso

- No quiero escucharlo – me acerque más para ver como doblaba y guardaba el sobre entre sus ropas

Se hizo un silencio y yo me afirme aun mas del marco de puerta donde estaba, por ahora era mi único soporte que impedía que corriera donde Edward le dijera que lo amaba y que íbamos a ser padres, eso sonaba tan lindo que si no nos condenara lo haría sin siquiera pensarlo.

- Ella…

- Me voy – vi una mueca en intento de sonrisa en el rostro de mi amor

- Algún día…

- Ahora será mejor que me vaya, estoy atrasado y tengo que ir a encontrarme con Kate – si antes me sentía morir ahora fue peor, su sonrisa cuando nombro a esa tal Kate si fue sincera, lo conocía demasiado bien para saberlo

- Es una buena mujer – agrego Esme y también estaba sonriendo

- Si… le debo mucho, si no fuera por ella no me estaría yendo ahora

- Te lo mereces – tomo su rostro entre sus mano y vi que apretó un poco sus mejillas – todo lo bueno que está pasando te lo mereces

- Eres un sol, prometo no dejar de visitarte

- Espero que sea así, porque o si no yo misma iré a buscarte y pateare tu trasero

- Adiós Esme – se agacho y recogió una pequeña y negra maleta

- Adiós mi niño

Edward se giro para sonreírle una vez mas y como si mi cuerpo se mandara solo salió de su escondite para verlo, por unos segundos nuestros ojos se encontraron y aunque sé que solo fue un instante para mí fue mucho más, era la última vez que lo veía y me conforme con saber que en su mirada no había odio, solo una profunda pena.

Cuando su cuerpo se perdió por la puerta pude salir de mi letargo y con pasos autómatas retome mi recorrido a la sala donde me esperaba mi madre.

- Menos mal llegabas – estaba leyendo una revista que dejo a un lado – llevo mucho tiempo esperándote

- Lo siento – trate de sonar irónica – pero aun me siento un poco mal – tome asiento frente a ella

- Eso te pasa por no tener cuidado con tu estado… deberías cuidar más al futuro heredero Swan

- Supongo que como me cuídate tú – me cruce de brazos y la mire con burla, una vez la escuche decir que en todo el embarazo no había dejado de beber alcohol… linda madre ¿No?

- Por lo menos naciste viva – rodo los ojos

Quise gritarle tantas cosas que me enterré las uñas en las palmas de las manos para controlar un poco mis instintos.

- ¿A qué viniste?

- A ver como estabas – me miro de arriba abajo – aunque no lo creas me preocupo por mi hija

La sensación de risa que me invadió fue incontrolable así que no pude evitar soltar una sonora carcajada en su propio rostro, en mi vida se había preocupado por mí.

- Te preocupas por tu nieto querrás decir… digo – me encogí de hombros – ahora que eres abuela – sabia que eso le molestaría

Su rostro fue mi pago, se le deformo por completo y aunque era mi madre, me sentí satisfecha por devolverle un poco de su veneno.

- ¡Ese niño no me dirá abuela! – apunto mi vientre con su dedo, así que por instinto la tape con mis manos como tratando de protegerlo de sus cizañozas palabras

-Te dirá como quiera… así que acostúmbrate

- Eres imposible – raudamente recogió su cartera que estaba a su lado y se levanto – mañana iremos a comprarte ropa… no quiero que la gente piense que no tienes ropa de embarazada adecuada

- Por supuesto

No tenia caso rebatirla, ella era así, esta era mi vida y lo seria por lo menos por muchos años más.


______________________

Besos, Joha!!!

13 comentarios:

  1. ahhhhh quiewn es Kate????...pobre Bella, lo que le toca pero es masoquista la niña, bueno espero rapido el proximo, besos joha y gracias.

    ResponderEliminar
  2. ahhhhh quiewn es Kate????...pobre Bella, lo que le toca pero es masoquista la niña, bueno espero rapido el proximo, besos joha y gracias.

    ResponderEliminar
  3. Complicado... que le da Emmet para que tome??, desde cuando tan amable?? pobre Edward como ha sufrido...

    ResponderEliminar
  4. Complicado... que le da Emmet para que tome??, desde cuando tan amable?? pobre Edward como ha sufrido...

    ResponderEliminar
  5. Dios!!! q triste me siento por ambos... Emmet es una mier....

    ResponderEliminar
  6. Dios!!! q triste me siento por ambos... Emmet es una mier....

    ResponderEliminar
  7. ahhhhh quiewn es Kate????...pobre Bella, lo que le toca pero es masoquista la niña, bueno espero rapido el proximo, besos joha y gracias.

    ResponderEliminar
  8. ahhhhh quiewn es Kate????...pobre Bella, lo que le toca pero es masoquista la niña, bueno espero rapido el proximo, besos joha y gracias.

    ResponderEliminar
  9. Complicado... que le da Emmet para que tome??, desde cuando tan amable?? pobre Edward como ha sufrido...

    ResponderEliminar
  10. Complicado... que le da Emmet para que tome??, desde cuando tan amable?? pobre Edward como ha sufrido...

    ResponderEliminar