miércoles, 6 de julio de 2011

Sexcall... ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 32


Hola!!. Capitulo nuevo aca, mas tardecito si subo Resiste. Besos!!

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 32


Bella POV

Estaba molida, me dolía el cuello, la espalda, los brazos, las piernas, todo, y lo peor es que no era por haber tenido una alocada sesión de sexo con Edward en el avión, era porque me había quedado dormida en la peor posición imaginable, y el amoroso de mi novio no fue capaz de acomodarme porque decía que me veía tierna.

- ¿Mejor? – gemí en respuesta – supongo que te gusta lo que te estoy haciendo

- Si – mi voz salio apenas audible

- Amor – beso mi desnuda espalda – creo que seria mejor que te dieras un baño de burbujas… te relajaras mas

- No quiero – refunfuñe – me gusta eso que estas haciendo

- Pero es que no hago bien – se quejo y supe que se sentía mal por no estarme haciendo gozar

- Lo haces excelente – la verdad es que no lo hacia muy bien pero no quería moverme

- Eso lo dices porque eres mi novia y me amas – sentí como se alejaba por completo de mi cuerpo

- ¡No! – me gire para encararlo – lo digo porque…

- ¿Ves? – me apunto – ni siquiera sabes que inventar

- Mejor te prepare un rico baño

- De verdad que me gustaba mas lo que estábamos haciendo

- No se te da mentir Bella – me acerco y beso mi frente

- ¡Amo como haces masajes! – me queje

- Los hago horrible – escuche su voz mezclada con el agua de la ducha

- Bueno – me levante prácticamente desnuda – me baño si tu también estas en la bañera – entre al baño y lo mire de manera sugerente

- Señorita Swan… ¿Me esta haciendo una propuesta indecente? – corto el agua a la vez que terminaba de hablar

- Depende – lentamente baje mis bragas que era la única prenda que quedaba en mi cuerpo

- ¿De que depende?

- De tu respuesta – me acerque peligrosamente hacia él

- Cariño – me tomo por la cintura cuando me tuvo mas cerca – mi respuesta siempre será si

Sus labios comenzaron a moverse sobre los míos con demasiada insistencia, tanta que me vi forzada a abrir lo míos, mentira, no me vi forzada porque amo tener la lengua de Edward penetrando en mi boca, bueno, también en otras partes.

Mis comenzaron a picar por tocarlo así que no dude en enredarlas en sus cabellos, de esa forma también logre apegarlo mas a mi, su cuerpo y el mío se amoldaban de forma tan perfecta que llegaba a ser imposible de creer.

Poco a poco nos fuimos acercando hasta que quedamos en el borde de la bañadera, y con un solo movimiento, Edward nos metió a ambos adentro.

- ¡Edward! – chille cuando me vi empapada

- Esta exquisita el agua – me miro coqueto – claro que no tanto como tu

Volvimos a juntas nuestras bocas pero esta vez me puse sobre él y aumente la ferocidad del beso, quería tenerlo dentro mío de una forma urgente, se que él también estaba ansioso porque no tardo nada en penetrarme con dedos, lo sentí gemir cuando rozo mi clítoris, yo no me pude quedar muy quieta, necesitaba mas fricción así que comencé a ir en busca de sus dedos que mas pronto de lo que lo hubiera deseado dejaron mi cuerpo.

Sus manos fueron a mis caderas y trataron de mantenerlas quietas, pero era una tarea verdaderamente difícil tanto para Edward como para mi, porque estando los dos desnudos y muy dispuestos, las hormonas ganaban a la hora de mandar en nuestras acciones.

Lleve mis manos a mis pechos y busque entretención tirando de mis pezones, cerré los ojos y solo me preocupe de disfrutar de la sensación, pero cuando los abrí me encontré con la negra mirada de mi novio, el deseo que tenia se notaba a kilómetros, pero mas aun cuando me tomo por las caderas y penetro de un solo golpe, su polla se enterró hasta el fondo de mi coño así que un grito casi desgarrados salio por inercia de mi garganta, sin querer tire con mayor fuerza de mis dos pezones mientras Edward volvía a embestirme hasta el fondo, debo decir que el resultado de ambas experiencias combinadas fue el puto cielo.

Comencé a saltar sobre su polla como si estuviera en una jodida competencia, es que cuando lo tenia dentro mío se me olvida que era una señorita y que el resto del mundo existía, solo pensaba en el metiéndome su polla cuantas veces quisiera y por donde quisiera.

¿Eso me hacia una perra?

No, eso me hacia su perra.

Y como se que lo pone a mil que le hable sucio decidí darle un pequeño estimulo adicional.

- ¡Oh Bebé!…. Parece que cada día lo tienes mas grande – hice unos pequeños círculos que lo hicieron gruñir

- Y tu… mas estrecha… ¡OH! Haz eso de nuevo… por favor…. – tiro su cabeza hacia atrás y la apoyó en el borde de la bañadera

- ¿Esto? – repetí el gesto pero esta vez procure apretar mis paredes

- ¡Mierda!

Se un solo movimiento me encontré de espaldas y en cuatro con las manos al borde mientras esta vez su polla entra por mi culo.

- ¿Te gusta jugar? – sentí una nalgada que me hizo gemir de puro placer – Aquí si que estas estrecha… nadie mas que yo te a follado por el culo… ¡DIMELO!

Este Edward demandante pocas veces aparecía en el sexo, generalmente era yo la que fijaba los limites, pero el sentirlo en ese lugar nuevo me fascinó, ni siquiera sentí mayor dolo, creo que mi calentura combinado con las sales del baño hicieron su trabajo lubricándome.

- No… yo… lo siento – volvió a nalguearme pero esta vez en el otro cachete

- ¿Te gusta así? – sus manos viajaron a mi clítoris para darle un pequeño peñisco

- ¡Mierda si! – me apreté mas al borde – amor… te siento casi en la garganta… me gusta así… duro y hasta el fondo

- ¿Si? – tomó una porción de mi cabello y me obligo a que lo mirara – así te lo daré cariño

Sus embestidas eran rápidas y concisas pero el placer en mi seguía creciendo y sentí la cercanía de mi orgasmo, iba a alcanzarlo y no se si Edward estaba igual de cerca, pero cuando volví a sentir sus dedos en mi clítoris debe de pensar y me corrí sin tener control sobre mi, eso si, quede mas tranquila cuando sentí a Edward gritar por la liberación de su orgasmo también.

¬- Lo siento – su cuerpo estaba sobre mi espalda y la verdad que no era una posición para nada cómoda

- Tranquilo – me gire lentamente y nuestros cuerpos se lograron acomodar – ahí si – le sonreí

- No por esto – señalo nuestra postura – perdí el control y no fue…

- ¡Ey! – tomé su rostro en mis manos – creo que ya tuvimos esta conversación y quedamos en que tener sexo rudo y solo sexo de vez en cuando es bueno… obvio que también es lindo hacer el amor… pero un poco de ambos – me encogí de hombros – me parece bien

- ¿O sea que…?

- Esta bien – deje un beso fugaz en sus labios – estuvo excelente

- Podríamos repetirlo

- Claro

- A todo esto – me separe un poco de él para pensar mejor – creo que ya es hora de irnos

- Pero ya somos novios – se quejo – podríamos quedarnos disfrutando – quiso acercarse de nuevo a mi pero se lo impedí

- Edward… de verdad quiero cenar en ese restaurante – puse mi mejor carita de niña buena y él no tardo nada en rendirse

- Bien – se levanto dejándome una buena visión de su cuerpo

- Tu te pierdes todo esto – señalo su desnudo cuerpo al notar mi mirada

Dimos en agua y eliminamos cualquier rastro de jabón y sales de nuestros cuerpos, no tardamos casi nada en vestirnos y arreglarnos porque lo hicimos por separado, la verdad es que si quería cenar en ese restaurante pero pronto recordé que él también había reservado una habitación, mire de reojo detrás de mi y lo vi salir del cuarto con una pequeña maleta, una sonrisa se dibujo en mi rostro al darme cuenta que nunca tuvo intenciones de que nos quedáramos aquí. Decidí no mencionar nada, él era feliz así y lo dejaría serlo.

- ¡Edward! – lo llame cuando baje pero no me contesto - ¡Edward! – volví a gritar

- ¡En la cochera! – grito de vuelta

La verdad es que desde que me había mudado con Edward había conocido pocas partes de la casa, ya que si no estábamos trabajando estábamos en su cuarto, y la cochera era uno de los lugares que me faltaba por conocer.

- Edward – entre al lugar y quede de una pieza

- Hoy no usaremos el volvo – me sonrió con todos sus dientes

Ahí, delante mío habían como 5 tipos de auto que la verdad ni idea sus marcas, mas dos motos y una lancha, parecía una pequeña concesionaria, y eso que faltaba su volvo y mi beetle que siempre se mantenían estacionados en la parte frontal de la casa, o sea, sabia que Edward tenia mucho dinero que esta casa era grande pero me sentí realmente estúpida al no darme cuenta de tantas cosas, creo que desde que llegue a vivir acá solo he pensado en Edward y yo juntos, nada mas.

- Veo que tienes más autos – avance hacia él

- Si – se encogió de hombros y lo note algo tímido – es que me gusta coleccionarlos – me miro directo a los ojos - ¿Te importa que hoy usemos este?

Se corrió a un lado para dejarme ver un Aston Martin amv10 negro, ese auto si lo conocía porque recuerdo haberlo visto en un reportaje y haber pensado que nadie podía gastar tanto dinero para tener un auto así, pero bueno, delante mío tengo a mi novio que si lo hizo.

- Es hermoso – me apresure a decir cuando lo vi mirarme tanto - ¿Nos vamos?

- Si

Chillo como niño y eso me hizo sentirme mejor conmigo.

El hotel Hyatt irradiaba dinero y elegancia por todos lados así que me sentí muy contenta al haber elegido mi mejor ropa, que gracia a Tanya era de diseñador y de la temporada.

La comida estuvo muy amena y creo que si hubiera sido con el plan original no la hubiéramos disfrutado tanto a causa de la tensión.

- Exquisito – deje la servilleta en la mesa

- Bella yo... – Edward tomo mis manos por sobre la mesa – ya sabes que hay una habitación y pensé que…

- Señor Cullen – la voz del camarero nos hizo a ambos salir de nuestra burbuja – siento interrumpir pero la señorita de allá me pidió que le entregara esto

- ¿Quién? – Edward se dio vuelta pero no encontró a nadie porque se volvió a girar hacia el mesero

El chico extendió a mi novio un sobre amarillo de los tipos que contienen problemas, cuando mi novio lo abrió supe que eran mas que problemas, su rostro pálido y desencajado me confirmaron que lo que había ahí adentro no era para nada bueno.

______________

Besos, Joha!!

2 comentarios:

  1. ¿Qué diablos?

    Auxxxxx esto está que trina mecachis!!!

    Me he quedado en ascuas, ¿qué podrá pasar?

    Uffff, a esperar diablilla...

    Besotes

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  2. dios y ahora que

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