jueves, 18 de agosto de 2011

Saraes - Capitulo 3

Hola!!. Chicos, aca les dejo el capitulo completo, ya empieza la historia romantica. Besos!!

Summary: El 27 de Febrero del 2010 muchas cosas cambiaron en Chile, pero para Andrea fue el inicio de una parte de su vida que ni siquiera ella misma conocía, una herencia que no pidió volverá a buscarla. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 3


- ¡Andrea!

- ¡Voy!

- ¡Vas a llegar tarde!... ¡Baja ahora!

- ¡Voy!

Tiró ropa y cojines y mas ropa y mas cojines tratando de buscar entre todo el desorden de su cuarto su copia re-usada de “Yo visité Ganimedes”, ya lo había leído un par de veces y justo ese día en cuanto despertó supo que ya era hora de leerlo de nuevo, fue algo asi como un instinto y sabia que si no le hacía caso estaría todo el día con la idea metida y no podía darse ese lujo en el primer día de clases pero…

¿A quién se le ocurría iniciar el año escolar en un jueves?

Si, está bien, casi todos los colegios de Chile habían retrasado el ingreso por el terremoto pero podrían haberle dado hasta el lunes porque ahora ya esta atrasa y odiaba llegar atrasada.

- ¡Andrea… BAJA AHORA MISMO!

- ¡Mierda! – bufó bajito cruzándose de brazos justo cuando la tapa medio amarillenta del libro se asomaba por dejaba del cobertor de su cama - ¡por fin!

Bajando la escalera metió el libro a la mochila porque si sus papas se lo veían le iban a dar el discurso que leyera en casa y no en clases porque si, si por algo Andrea llenaba la hoja de anotaciones era por leer en clases, hasta en arte leía sin ponerle atención a la profesora.

- Acá estoy – una sola sonrisa de Andrea bastaba para que su madre dejara de pensar en castigarla

- Bien… menos mal – se le acercó y le tomó el rostro – ahora quiero que te portes bien – Lucia sabia que esa recomendación estaba de mas, pero es madre y las madres se preocupan siempre



- Si mamá – beso la mejilla se su madre y corrió ante el onceavo bocinazo de su padre

Corrió y le dio un gesto de mano una vez más a su madre antes de subirse jadeando al auto.

- Lo siento

- ¿Encontraste tu libro?

- Si papi

- Bien – al único que no podría engañar nunca Andrea era a su padre, él la leía como si fueran uno

Antes Andrea pensaba que era como un lazo sanguíneo raro pero luego de que se enterar que era adoptada supo que solo era un lazo invisible entre ellos. Ya había pasado una semana y unos días desde que se enteró de la verdad y aunque fue difícil, le sirvió mucho que sus padres le contaran toda la historia sin omitir, sí, claro que había sido difícil entender que sus verdaderos padres la habían dejado tirada en una playa pero luego de meditarlo esa noche con la almohada se dio cuenta que su historia era mucho más simple porque era prácticamente imposible que esos seres despiadados que la habían abandonado volvieran algún día a romperle su perfecto núcleo familiar.

Diego como siempre la había apoyado y había escuchado con calma todos sus reproches al mundo entero, había sido una etapa corta pero agradecí nuevamente con el alma que su mejor amigo haya estado con ella.

- Ni que decirte que te portes bien… solo trata de no leer cuando el profesor este hablando

- Entendido

Le dio un beso a su padre y se bajó del auto para ver como los alumnos entraban al colegio rápidamente, por supuesto que era así porque quedaban solo unos minutos para que tocaran el timbre así que ella también aceleró el paso y alcanzó justo antes de que se cerraran las puertas. Cuando entro al salón de clases rápidamente ubicó a Diego quien por suerte había llegado temprano y le había guardado un lugar junto a él.

- Es raro que llegues tarde – fue el saludo de Diego

- Se me perdió mi libro – le sonrió ella mientras sacaba un cuaderno y un lápiz – pero por suerte lo encontré

- Andre… por ultimo dime que perdiste tu ipod – quizás lo que Diego quería hacer era una broma pero a Andrea no le pareció nada gracioso por lo que no sonrió

- Lamento decepcionarte pero no acostumbro a mentir – se encogió de hombros y agradeció que en ese momento entrara el profesor a la sala obligándolos a callar

La primera clase por supuesto que fue introductoria, entregaron el horario de clases, los profesores asignados, un par de actividades extra curriculares y por supuesto que la lista de libros para leer, Andrea la miró expectante pero como todos los años se decepcionó al no encontrar alguna novela o historia un poco más compleja de entender, lo único que podía entrar en esa categoría era “Cien años de soledad” pero más que nada por la cantidad de nombres y el tiempo tan largo en el que transcurre la historia, en fin, nada les costaba poner algo más de ciencia ficción o quizás hasta algún clásico distinto a la ya siempre presente Odisea de Homero.

- ¿Decepcionada?

- Me conoces – se encogió de hombros sonriéndole a su amigo justo al mismo tiempo en el que sonaba el timbre dando por finalizada la primera hora de clases

- Apúrate que quiero ir al baño

- Vamos

Ambos salieron del salón pero tuvieron que parar cuando un grupo de tres chicos y dos chicas se les acercaron para agradecer la invitación de Andrea a su cumpleaños, la verdad es que ella ni siquiera los conocía y vagamente recordaba haber hablado con ellos esa noche pero aun así agradeció el gesto y les sonrió mostrándoles a una Andrea mucho más relajada y jovial que la que todos estaban acostumbrados a ver en el colegio.

Cuando las gracias terminaron los amigos volvieron a encaminarse por los pasillos para alcanzar a ir al baño, los minutos de descanso no se les hicieron nada y pronto estaban en su segunda clase o la primera real, la profesora de matemáticas pasó el temario y repasó un poco de lo visto el año pasado, nada muy complejo que hizo que los alumnos aun no llegaran a su punto del agotamiento. Nuevamente el timbre sonó indicando un nuevo receso, ya casi eran las 11 de la mañana así que luego de coincidir, ambos amigos decidieron que lo mejor era ir al negocio que estaba dentro del colegio y comprar algo para comer porque sus estómagos estaban pidiendo alimento con urgencia.

El negocio no estaba lejos así que no iban a tardar mucho pero de pronto Diego se dio cuenta como su amiga hojeaba el roñoso ejemplar que llevaba en sus manos desde que dejaron el salón, no quería molestarla ni hacerla sentir mal pero de verdad que era incomodo estar con alguien que tiene su mente en cualquier parte menos en la persona que tiene al lado.

- Deberías dejar de leer tantas cosas raras

- No son cosas raras – se quejó encarándole una ceja Andrea – son libros comunes y corrientes – iba a alzar el tomo que llevaba en sus manos pero prefirió no hacerlo porque no quería seguir discutiendo

- Pero es raro que alguien lea cuando no es obligación… ni siquiera es un libro que esté en la lista de nos que dio el profesor

- Yo sé que soy rara

El rostro de Andrea se apagó sin ganas, si su propio mejor amigo no la entendía no podía pedirle mucho mas al resto, conocía a Diego desde que tenía memoria y era ilógico que alguien más la entendiera si él no lo hacía.

- ¡Cuidado! – su cabeza iba tan distraída que solo el golpe y el sordo sonido de su nuevo libro cayendo al suelo pudieron traerla de vuelta a la realidad

- ¡Auch!

- ¿Estás bien? – la castaña alzó la vista pensando en que era la mano de su amigo la que estaba tendida frente a su rostro pero no, era una mucho mas pálida, casi de su mismo tono – yo venía leyendo y no me fije bien… perdón

- Yo… - todas las palabras aprendidas en sus 16 años parecieron quedar en algún lugar recóndito de su mente porque Andrea no pudo emitir ni una sola silaba cuando sus ojos se engancharon en los pozos negros del chico que tenía al frente

- Soy Felipe… un gusto – los ojos del chico se achicaron al ver como no recibía respuesta, quizás debió haberse parado he ido pero una copia exactamente igual a la suya tendida en el suelo no se lo permitió – parece ser que no soy el único raro en este colegio que lee a Yosip Ibrahim

- Yo… soy rara

- No lo eres – le sonrió él negando con la cabeza – porque si tu lo fueras yo también lo seria y… ¿te cuento un secreto? – sin esperar su respuesta, Felipe se acercó lo suficiente para que su boca estuviera demasiado cerca del oído derecho de Andrea – yo no soy raro – para terminar se alejó y puso su dedo índice sobre sus labios – pero no le digas a nadie, es secreto

- Eres…

- ¡Andrea! – la chica interrumpió todos sus pensamientos cuando su amigo la llamó tan energéticamente – el negocio se está llenando… vamos

- Parece que te necesitan – Felipe le extendió la mano y la ayudó a levantarse – bueno, un gusto conocer Andrea

- Un gusto igual Felipe

En el momento en que ambos extendieron sus manos para darse un amistoso y algo frio apretón de manos los gritos acompañados de un fuerte movimiento demasiado conocido para todo el mundo los interrumpió. Sollozos y mas gritos acompañados por lejanas ordenes llamadas a la calma fueron aplacadas cuando el incesante timbre comenzó a sonar indicándole a los estudiantes que debían dirigirse al sector acordado para momento como estos. Por supuesto que el colegio pensaba hacer un simulacro pero esa actividad no estaba planifica hasta para dentro de un par de horas ya que nunca pensaron que pasadas las 11 de la mañana una réplica con características de terremoto volvería a azotarlos.

- ¡Andrea! – Diego con miedo de que su amiga volviera a entrar en algún transe medio raro se apresuró a llegar a ella pero cuando enfocó la vista notó como ya estaba en los brazos del chico nuevo – Andrea – habló más calmado logrando que ella se soltara de Felipe y fuera donde Diego

- ¿Estás bien?

- Si – asintió ella cuando ya todo había terminado – muchas gracias Felipe

A sus alrededores los chicos corrían de un lado para otro, pese a que el movimiento fue bastante fuerte nunca comparado con el terremoto eso sí, este fue más corto y de menor intensidad pero ya nadie confiaba en eso así que con miedo de una nueva replica todos se apresuraron al gimnasio del colegio.

- ¿Estás bien?

- Si Diego – él le pasó los brazos por los hombros y le besó la cabeza - ¿Tu estas bien?

- Si… solo que – no sabía si era mejor hablar de eso ahora pero en fin, era un adolecente bastante hormonal – ese chico nuevo… no se… no me gustó para nada

- ¿Felipe? – la voz de Andrea inmediatamente tomó un matiz mucho más alegre – a mi me pareció de lo mas simpático, es nuevo – se encogió de hombros – y creo que necesita amigos, quizás si…

- ¡Ey! – la cortó en un tono bastante más brusco Diego – tu, quien no habla ni con los chicos de quienes somos compañeros desde hace años… ¿Quieres hacerte amiga de un desconocido?... ¿Qué pasa contigo Andrea?

- Yo…

La respuesta de Andrea murió en sus labios cuando rápidamente tuvieron que formarse y tomar posiciones donde habían practicado el año anterior. Por supuesto que el director del establecimiento se subió al escenario y les dio las mismas instrucciones de siempre y contó “sutilmente” que entrar en pánico y desmayarse no era una actitud muy madura y que ojala se controlaran porque ya eran grande. “Seguro”, rodó los ojos Andrea, como si él no se asustara cuando la tierra se mueve y prácticamente amenaza con abrirse y tragárselo a todos, aunque ahora si lo pensaba se daba cuenta que ella no había entrado en ningún estado medio catatónico, quizás el terremoto la había curado de sus miedos porque algo estaba más que claro, era casi imposible que hubiera algo más fuerte y largo que el terremoto del 27 de Febrero.

Después de las indicaciones del director dejaron que los alumnos se fueran a sus hogares y solo cuando llegaran al salón de clases la mayoría de los chicos revisaron sus celulares para notar como sus padres estaban preocupados, esta vez fue la madre de Diego quien corrió a buscarlos así que junto a su amiga se subieron al auto en cuanto dejaron el colegio.

- Menos mal niños, me había asustado – fue el recibimiento de Elisa, la mamá de Diego

- Casi ni lo sentimos – acotó su hijo – de hecho creo que ni pánico se generó

- ¿Mi mamá? – pregunto la chica

- En el supermercado – rió la mujer – estábamos juntas por lo que yo me salí a buscarlos mientras ella pagaba las cosas, allá tampoco se sintió mucho pero aun así cerraron las cajas por un momento

- Oh – asintió Andrea – espero que ya este en casa

- Si… si solo estábamos comprando cosas para el almuerzo… ¿Sintieron la replica que vino después?

Los chicos se miraron y se encogieron de hombros negando, habían estado tan preocupados de otras cosas que no iban a sentir una réplica y menos cuando todo el mundo corría de un lado para otro y hablaba mucho más fuerte aun.

Andrea llegó a su casa y su madre mucho más relajada también que la primera vez la recibió con una sonrisa, le dio las gracias a Elisa, le entregó una bolsa de supermercado y entraron, ya el almuerzo estaba casi listo así que mientras se terminaba de cocer la carne prendieron la televisión y se dieron cuenta que justo ese día era el cambio de mando en Chile y que el Congreso Nacional en pleno se había movido asustado a todos los mandatarios invitados.

El resto del día estuvo tranquilo, así que cuando llego Carlos solo comieron, charlaron un momento y cada uno se fue a acostar porque mañana había que madrugar nuevamente y era bueno estar descansado. Cuando Andrea estuvo en su cama con piyama y lista para dormir en vez de hacerlo tomó su libro y por fin pudo empezarlo porque sus planes de comenzar a leerlo en el colegio se habían ido abajo. No llegó muy lejos, solo las primeras páginas porque el día agotador y levantarse temprano no dejaron que sus ojos estuvieran mucho tiempo más abiertos.

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- Ojala que nos toque el profesor García en Biología… no quiero tener otra vez a esa bruja de Jiménez… me odia – bufó sacando su labio inferior Diego

- ¿Sera porque estuviste a punto de hacer explotar el laboratorio el año pasado?

- Chistosa

Los amigos siguieron riendo y hablando de todo y nada a la vez, el profesor de biología aun no llegaba así que había muy buena posibilidades de que aun no lo hayan asignado. Después de la pequeña discusión del día anterior con respecto al chico nuevo, no volvieron a tocar el tema y casi por acuerdo tácito entendieron que era mejor no darles más vueltas al asunto.

- Bueno… yo estaba pensando que hoy podríamos ir a algún lado después del colegio

- Si – suspiro Andrea – es viernes y mi mamá no va a estar cuando llegue así que no sería mala idea darnos una vuelta al cine o algo

- Bien – sonrió satisfecho Diego – es una cita entonces

- Una cita – concordó la castaña

Desde ese día de su cumpleaños Andrea no había vuelto a pensar en sus sentimientos como algo mas hacia su amigo así que quizás una cita no era tan mala idea, estar juntos más tiempo del que ya estaban pero en otro plano podía ayudarla a aclarar sus sentimientos. Las clases pasaron rápido y como no tenían muchas ganas de salir se quedaron en la sala todos los recreos por lo que Andrea no tuvo ocasión de volver a ver a Felipe y en todo caso así era mejor ya que prefería concentrarse en su cita de hoy y no poner en su mente cosas que la distrajeran de su verdadero objetivo.

Cuando el timbre sonó, Diego en un acto demasiado intimo tomó la mano de su amiga y la condujo hasta afuera del colegio, no la soltó de camino al cine y a ella no pareció molestarle así que se quedaron de esa forma hasta que ambos se pusieron frente a la cartelera para decir que es lo que iban a ver.

- Una comedia – murmuró Andrea – no tengo muchas ganas de drama

- Si… es buena opción ¿Comedia romántica?

- ¿Andas en plano romántico acaso? – la castaña trató de empujarlo con el hombro pero la complexión de Diego no la dejó y en vez de moverse fue ella quien trastabilló obligándose a afirmarse en el pecho de su amigo

Los ojos azules de Andrea se encontraron con los café de Diego y casi como si hubiera un hilo invisible entre ellos se comenzaron a acercar hasta que sus narices se tocaron. Se miraron fijamente y sabían a la perfección lo que seguía por lo que luego de que ambos se dieron su consentimiento sin palabras, el cine estaba casi vacío ya que eran contadas las personas que querían encerrarse en una sala a oscuras así que los adolecentes tuvieron una preocupación menos y pudieron abocarse por completo a su burbuja en donde estaban a punto de tomar una decisión que de más de una manera les cambiara el rumbo de la amistad. Diego con decisión tomó la cara de Andrea y sin esperar más estampó sus labios en los de ella, quería hacerlo desde hace mucho pero no fue sino hasta que la vio viendo a ese chico nuevo y comprendió que ella era hermosa y no iba a pasar mucho tiempo antes de que alguien más decidido hiciera lo que tanto le costaba hacer a él así que sonrió y se felicito por estar besando a la chica que ha estado a su lado desde siempre.

Andrea subió sus brazos tímidamente y los enredó en el negro cabello del moreno para poder acercarlo más hacia ella, no, nunca había besado a nadie pero era como decían en la televisión, algo innato porque su lengua sola tomó el control metiéndose sin su permiso en la boca de Diego provocando que él gimiera y la tomara de la cintura para poder tenerla más cerca. Se besaron por un momento bastante largo hasta que Diego sintió que su miembro viril en cualquier momento iba a salir a jugar sin su permiso así que se vio obligado a parar el beso antes de quedar en verdadera vergüenza.

- Parece que nuestra relación acaba de cambiar – apoyó su frente en la de ella y mantuvo los ojos cerrados esperando por su respuesta

- Eso parece

Cuando abrió los ojos para ver la expresión de Andrea se sorprendió al verla poniéndose de puntillas y rodeándole el cuello para volver a unir sus labios.

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Besos, Joha!!

9 comentarios:

  1. ohhhh! esta genial Joha ^^ espero el cap completo
    Gracias por subir el adelanto
    xO

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  2. oh....no podes
    qe mala... pobreciithoo mi diegiith00!!!
    MALA!!
    JAJA qieroo el cap completo!!!!!!!

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  3. pobresito Diego u.u

    Espero leer pronto el capitulo completo

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  4. me has dejado pensando joha!!! va salir con diego y despues va a entrar felipe???? cada vez me encanta mas.....

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  5. me gusta ... y exijo que la sigas escribiendo!! :)

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  6. Concuerdo con la Vane!!! tienes que seguir escribiendo!!!
    Mi tocalla anda a los besos con Diego y sintiendo cosas por Felipe!! Chaaaan como seguirá esto, espero pronto poder seguir descubriendolo!

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  7. wuaoo....
    estoo me huele mal...
    mmm....
    qieroo sabe qe pasa...
    me mueroo x saber..aunqe lgo puede qe me imagine! jaja 

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  8. `me ecanto este cap andrea es como yo jiji en la uni me regañan por leer en clases muchas veces lol pocas personas comprenden mi pasion por la  lectura... nose hasta ahora me gusta mas diego, pues a sido su amigo desde siempre, la conoce mas y nose !! me gusta la forma de ser de diego ..... pero felipe ¬ ¬ es mas lindo <3 <3 jiji y aparte tiene con ella en comun su pasion por la lectura aunque no siempre lo que es igual se atrae, mucha veces los opuestos son los que se atraen ... pero nada seguire leyendo y veremos que pasa jiji

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