martes, 12 de octubre de 2010

Mirame otra vez - Capitulo 4


Cuarto capitulo, en un ratito se viene mi nuevo fic, exclusivo para el Blog.

Summary: ¿Edward quería una zorra?. Una zorra le iba a dar. Todos van a van a saber quien es Isabella Swan. Van a tener que mirarme otra vez a partir de mañana. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 4


Estaba agotada, me deje caer en mi cama y cerré los ojos, me mantuve quieta unos segundo y cuando los volví a abrir el desastre que había dejado en mi cuarto seguida donde mismo, era como si me closet hubiera sufrido una devoción de ropa, cada prenda de vestir que he ido coleccionando a través de los años estaba regada por algún lugar.

¡No tenia nada que ponerme!

Estaba con mi bata puesta después de un relajante baño, ya me había embetunado de crema y ya estaba maquillada.

¡Pero aun estaba desnuda!

Bueno, solo con la ropa interior, que gracias a mi madre si era decente, un hermoso encaje negro.

Volví a cerrar los ojos y rece porque cuando los abriera mágicamente apareciera algo “usable” para mí.


Bufe, sabia que eso de las hadas madrinas y esas cosas no existían, pero es que no tenia mas opciones.

Volví a repasar mentalmente mis opciones.

Opción uno, el mismo jeans que había usado hoy, era el único ajustado que tenía, para arriba tendría que ponerme un top rosado “niña” que era lo único mas ajustado que había en mi closet, claro que el escote era redondo y no dejaba nada bueno que ver… el ajustado era solo porque me quedaba chico.

Opción dos, un vestido algo hippie que no resaltaba ninguna de mis curvas y que mas encima que hacia ver mas baja porque llegaba hasta los pies.

Bueno, dos opciones y ninguna me convencía, agarre la almohada y ahogue un grito, de verdad que quería salir con Riley y sentirme sexy, de verdad quería que quisiera meterme mano en el auto.

- Si me escucharas cuando te hablo no tendrías que pasar por esto

Me senté de golpe en la cama y me lleve una mano al pecho cuando vi a mi madre sentada a mi lado y con una gran sonrisa en su rostro.

- ¿De que hablas mamá? – trate de que mi voz no sonara tan patética

- De que si me hubieras hecho caso una de las tantas veces que quise comprarte ropa decente no estaría tu cuarto así – volteo y repaso el desorden de su alrededor

- No tengo problema de ropa – negué fervientemente

- Bella – me dio esa mira de “se de lo que estoy hablando” - ¿Tienes una cita? – solo asentí sin mirarla - ¡Con Edward! – la emoción en su voz me molesto un poco

- ¡NO! – la mire con furia contenida – con Riley

- No lo conozco – supe que estaba tratando de pensar si de verdad no lo conocía

- Es un chico de la escuela… y… – me sonroje un poco – ayer me dio una rosa por mi cumpleaños y hoy me invito a salir

- Bien – se levanto de la cama – toma – me tendió una bolsa con la marca de Channel en ella y una caja de zapatos bastante mas grande de lo normal

- ¿Qué es? – lo tome con algo de renuencia

- Mi regalo de cumpleaños

- ¿Cómo…?

La abrí y ahí había un outfit completo, consistía en un vestido morado ancho y cortísimo con un cuello algo desbocado, de estos que si o si se tienen que usar con algo debajo, para eso venían unas calzas negras y bien cortas, además venia un abrigo largo negro que se notaba que se ajustaba a las curvas por el cinturón que traía, para completar, en la caja venían unas hermosas botas Jimmy Choo con un hermoso taco finísimo que me dio algo de miedo.

El solo imaginarme con todo puesto me alegro bastante.

- Una madre siempre lo sabe todo – Salí de mi entonación para tirarme a los brazos de mi madre y abrazarla

- Bueno… te dejo vestirte – me separo y ya se había dado vuelta cuando se volvió a girar – te recomiendo ese colgante de mariposa que te regalo Edward para navidad

Edward, todo iba tan bien pero me lo tuvo que recordar, moví mi cabeza insistentemente hasta borrar los recuerdos de mi amigo, pero sabia que no era posible aunque por lo menos se aplacaron un poco.

No demore en estar lista, me mire al espejo y la verdad es que me encanto lo que vi, las mangas del vestido era algo largas pero el escote desbocado le daba el toque, aunque lo mejor, sin ser vanidosa, eras mis níveas piernas que se dejaban ver… la verdad es que si fuera lesbiana me fallaría.

Mi cabello me lo volví a alisar, me gustaba como me quedaba así, el maquillaje lo mantuve suave, no quería parecer una puta de burdel. Cuando abrí el cofre donde guardaba mis alhajas me dio algo de nostalgia ver que la mayoría de esas cosas eran regalos de Edward, desde el collar que me hizo con fideos cuando éramos pequeños hasta el hermoso y elegante colgante de mariposa que puse sobre mi cuello.

Volví a mirar mi outfil completo y me sentí aun mejor que esta mañana.

Hoy si o si me fajaba a Riley.

Baje al primer piso y cuando iba a mitad de la escalera sonó el timbre, sonreí por lo que venia.

- Hola… venia a buscar a Bella – reconocí la voz de Riley

- Ahhh si, ella… – era mi mamá, así que apure el paso antes que dijera algo indebido

- Hola – me plante frente a muy sexy Riley

- Estas…

- Los dejo solos… eh – miro a Riley – Bella no tiene hora de llegada… adiós hija

Me sonrojo el ver la intención de mi madre de que saliera, pareciera como si me estuviera ofreciendo.

- Estas malditamente sexy – me susurro mas de cerca

- Igual – lo mire de arriba a bajo sin ninguna pena

- El Jefe Swan… - vi un dejo de miedo en su mirada mientras mirada a dentro de la casa

- Tranquilo – me acerque para hablarle al oído – hoy tiene guardia… toda la noche

- Bien

Me tomo de la mano y me dirigió hacia su auto, un hermoso Aston Martin amv10 color gris, la verdad es que se parecía un poco al mío pero tenia el color del auto de Edward.

Acá vamos de nuevo… ¡Maldito Edward!

- Es hermoso – hable cuando estuve frente a el

- Regalo de navidad – sonrió a la vez que me abría la puerta, en cuanto subí corrió a subirse él

- Parece que eres un niñito de papi – la verdad es que no sabia nada mucho de la familia de Riley

- Mis padres están separados… vivo con mi papá porque mi mamá lo dejo para casarse con un jeque árabe o algo así – le resto importancia – y como nunca me viene a ver me envía estos presente – reconocí la ironía en su voz por lo ultimo

- Lo siento – me disculpe por mi intromisión

- Tranquila… lo disfruto… además mi papá también hace lo suyo – se giro a mirarme despegando la vista de la carretera – es como una competencia entre ellos… de la cual salgo ganando yo

- Me gusta eso – le sonreí devuelta

- ¿Qué cosa? – volvió a fijar su vista en la carretera

- Que no te eches a morir… cualquiera aprovecharía esa oportunidad para sensibilizar a la chica y que ella por pena le haga una buena mamada

Me sorprendí por mis palabras, pero me salieron tan naturales y en tanta confianza con Riley que me gusto.

- No es precisamente una mamada en lo que estoy pensando – poso una mano en mi muslo desnudo y la movió suavemente

Mis bragas se mojaron de inmediato, pensé que me iba a acariciar mas arriba pero justo la retiro de golpe.

- Ya llegamos – me sonrió – parece que necesitas aire – vi la burla en sus ojos y eso solo me dio mas ánimos

- Parece que necesitas una ducha fría – me le acerque mucho y frote con mi mano derecha su semi erecto miembro

Me retire enseguida y salí del auto, ahí me di cuenta que estábamos en el restaurante mas lujoso de Port Ángeles, volví a agradecerle mentalmente a mi mamá por mi vestuario.

- Bienvenidos – una estupenda pelirroja nos saludo a la entrada

- Hola… reservación a nombre de Biers – la sonrisa que le dio a la puta pelirroja estoy segura que la hizo empaparse

- ¡Claro! – revisó en su libreta – el apartado – su alegría decayó al leer lo ultimo

- Si… con mi novio tenemos muchas cosas que hacer – le tome la mano a Riley y le di una sonrisa a la putita

- Si – ahora parecía estúpida – pasen por acá por favor

Nos ubicó en nuestro lugar y la verdad es que si era bastante apartado.

- Su mesero vendrá enseguida – sin esperar respuesta se giro

- Tranquila – Riley tomo mi mano por encima de la mesa – ya sabes con quien me iré a casa – me guiño un ojo y casi me arrojo a su cuerpo en ese mismo segundo

- Hola, bienvenidos… ¿Qué desean para cenar? – levante mi vista rogando que no fuera lo que estaba pensando, pero no…

¡Puta suerte!

Ahí, delante mío no estaba nadie más ni nadie menos que Edward Puto Cullen.

- ¿Qué estas haciendo aquí? – se que por mi tono y mi rostro él se entero que no me estaba haciendo ninguna gracias

- Cullen – por primera vez vi a Riley bastante mosqueado

- Ya saben – el muy puto se relajo y se apoyo en la mesa ya que no habían mas sillas – Carlisle dice que debo hacer algo con mi vida – se encogió de hombros – así que aquí me tienen – se señalo – un trabajador mas

- Bien – le sonreí maquiavélicamente, dos pueden jugar el juego – yo quiero fetuccinis con camarones – no necesite ver la carta porque no era primera vez que venia, el maldito parado frente a mi me había traído un par de veces y otro par mis padres

- Bellita – negó con la cabeza mientras anotaba – es demasiado costoso para que se lo hagas pagar al pobre de Riley

- Tranquilo Cullen – intervino – yo si se tratar a la mujeres… no solo se meterme en sus pantalones – cerro la carta que “estaba leyendo” y le sonrió – lo mismo para mi – le estiro la carta y eso solo provocó un gruñido de Edward

- ¿Algo mas? – ahora si que estaba molesto

¡Bien merecido Cullen!

- Si, un Cabernet de diez años

- Vaya – su sonrisa burlona volvió – parece que tu si que quieres meterte en los pantalones de alguien

Eso de verdad me enfureció pero tenía el remedio indicado.

- Tranquilo – le sonreí a mi amigo – ando con vestido… y – fije mi vista en Riley mientras que pasaba la lengua por mis labios – eso ya lo hablaremos después

- Enseguida viene su orden

No dijo nada más y salio echando fuego, con Riley nos miramos y estallamos en carcajadas.

Edward no volvió, era más que obvio que esto era algo maquinado por él, pero no terminaba de entender porque, volví a sacar esos pensamientos de mí y me concentre en el gran hombre que estaba frente a mí.

Comimos y bebimos con mucho agrado, la verdad es que Riley era mucho mejor de lo que pensaba. Cuando me di cuenta ya habíamos acabado la botella de vino, menos mal que mi madre me había acostumbrado a acompañar mis comidas con una copa así que no se me subió mucho, ya estábamos listos para irnos.

- Eres realmente hermosa – solo nos faltaba la boleta

- Y tú eres realmente sexy

Recordé un capitulo de Friends donde Rachel mostraba sus tácticas de seducción en la primera cita, así que decidí probar a ver si funcionaba, tome por sobre la mesa su mano y comencé a acariciarla mientras mantenía mi vista en él, ya no me servia la técnica de la familia porque ya me había contado todo, pero aun así decidí arriesgarme.

- Mmm – medio gimió – fijo su vista al lado y vio al camarero, no Edward, acercarse – ahí vine

- Bien… eso si – el camarero solo dejo la boleta y se fue – a la próxima invito yo

Trate de sonar firme ya que no me había dejado pagar nada.

- Eso esta bien

- ¿En serio? – me sorprendió que accediera tan fácil Desprez de lo que me había costado inútilmente tratar de convencerlo de compartir la cuenta

- Si – se levanto y me ayudo con mi silla – porque eso querrá decir que habrá una próxima cita

Me ayudo con mi abrigo y nos encaminamos a la salida, en cuanto nos subimos al auto mi celular sonó, era un mensaje y sabía muy bien de quien.

No te acuestes con él xfis.

EC


Sonreí al verlo y me apresure a contestarlo.

Okis.

BS


- ¿Algo importante? – me pregunto mi acompañante

- Nada – negué y guarde mi celular

- Sabes – volvió a poner una de sus fuertes manos en mi muslo y esta vez sabia que esto seguiría – por acá hay un mirador muy lindo… ¿Te gustaría conocerlo?

- Me encantaría – ahora fue mi turno de acaricias su muslo

El auto llego a rechinar de lo rápido que aceleró Riley, no creo que hayan pasado mas de cinco minutos cuando estacionó, no se venia ni un alma cerca, solo una hermosa vista de Port Ángeles.

- Pasemos al asiento trasero – no espere su respuesta y me pase yo misma

- ¿Segura? – llego a mi y solo atine a callarlos con mis mismos labios

El beso comenzó pútamente caliente, su lengua se adentro en mi boca sin piedad y eso solo me hizo gemir, al ser mi escote algo desbocado, solo tuvo que correrlo un poco para dejar libres mis redondo pechos, los que no tardo en llevarse a la boca.

- Mmm Riley – se sentía demasiado rico

- Mierda Bella… tus pechos son tan duros que quiero comérmelos – me lamió el pezón derecho mientras peñisco el izquierdo

- Chúpalos entonces… yo después te devolveré el favor – me miro y me relamí para darle a entender lo que quería decir

- No quiero que me la chupes – volvió a adentrar su lengua en mi garganta en un fogoso y caliente beso – quiero cogerme tus hermosos montes

Con ambas manos masajeo mis pechos y entendí perfectamente lo que quería. Sus palabras y la visión de lo que venia fue tan caliente que lo agarre del cuello y ahorra fui yo la que lo beso, sus besos era suaves y duros a la vez, una extraña y mágica combinación.

- Mmm – una de sus manos levanto mi corto vestido y bajo las calzas que cubrían mi centro – estas muy mojada – adentro en dedo en mí y gemí más alto aun

- Solo por ti baby – lleve mis propias manos a mis pechos y los masaje

- Eso cariño – incluyo otro dedo – tócate

- Riley… - gemí su nombre al sentir como peñiscaba mi clítoris – eso… si…. justo… ahhhhhh

- ¿Así? – metió otro dedo mas - ¿Te gusta que te masturbe?

- Oh si baby – lo mire directo a los ojos – dame duro… fuerte

Aumento tanto el ritmo hasta que me corrí muy fuerte, era mi segundo orgasmo y me dolió mucho que fuera mejor que el primero, pero no era momento para lamentarse… Riley necesitaba correrse urgentemente.

- Ven cariño – le moví el dedo índice para que se acercara a mi

- ¿Qué quieres Bellita? – llego a mi altura y me beso mientras yo le bajaba los pantalones

- ¿No querías cogerme los pecho? – lo separe un poco y junte mis pechos para indicarle donde lo quería

- Ahhh si nena

No demoro en llevar su duro pene a la unión de mis pechos, era primera vez que se lo veía y solo tenia uno mas para comparar pero puedo decir que estaba muy bien dotado, tanto que me dieron ganas de metérmelo hasta el fondo de la garganta.

Por los gemidos de Riley supe que estaba gozando mucho, así que no aguante las ganas y saque la lengua, entre embestida y embestida algo alcanza a lamer.

- ¡Mierda nena! Sigue así… saca tu rosada lengua

La estire un poco mas y junte aun mas mis pechos dándome ligeros tirones en los pezones, basto solo una embestida mas para que Riley se viniera realmente duro, y a pesar de que quede bastante enchastrada me gusto mucho haber sido yo la causante de semejante eyaculación.

- Bella – me miro y vio su semen sobre mi mentón y pecho – lo lamento… de verdad – vi que de verdad estaba arrepentido y me gusto su preocupación

- Tranquilo – volví a sacar mi lengua y lamí lo que estaba a mi alcance

- ¡Mierda! – se tiro encima mío y devoró mis labios – te juro que te fallaría acá mismo

- Hazlo – de verdad que yo también lo quería

- No – negó mientras acario mis cabellos, me pareció un gesto bastante intimo y lindo – mereces algo mejor que el asiento trasero de un auto

Algo dentro mío se rompió, literalmente se rompió.

No pude pensar mas porque justo en ese momento mi celular volvió a sonar con el mismo tono de antes, lo tome y lo abrí aun con las palabras de Riley resonando en mi cabeza.

Gracias por no dejarlo cogerte.

EC


Si tenía rabia, ahora tenía más, pero esta era una Bella muy distinta a la de ayer.

Tranquilo… solo fajamos y me cogió los pechos no el coño.

BS


Sonreí bastante satisfecha, ahora si que mi noche estaba completa.


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Besos, Joha!

1 comentario:

  1. oooohhhhh!!!!!! como que hasta ahorita edward me esta dando un poquito de lastima, pero con todo lo que hizo riley y con eso de que el es bien lindo y un aparente caballero (aunque todavia no me la creo), edward esta quedando muuy mal, que dulce venganza bella sigue asi, ok me emocione de mas, me encanto el capi, cuidate, que estes bien.

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