martes, 12 de octubre de 2010

Sexcall ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 2


Segundo capitulo de Sexcall, espero que lo disfruten.

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.


Capitulo 2


Bella POV

Siempre me he destacado por la peor caracteristica que puede existir, la cobardía, soy una cobarde de pura sepa, y como buena cobarde que soy corte el teléfono, no le respondí nada a la voz que me propino el primer orgasmo de mi vida. No se cuanto tiempo estuve mirando el cintillo que arranque de mi cabeza, como si él fuera a llamar de nueva, y ni aunque llamara, las llamadas son al azar así que mejor me olvido de esto y dejo atrás este horrible trabajo.

El resto del turno estuvo bastante relajado, solo uno que otro pervertido que no me provocó nada, si hasta las voces dan asco no me quiero ni imaginar como serán en persona.


Los recuerdos de esa sexy y aterciopelada voz volvieron como flashes a mi mente, instintivamente cerré los ojos y cuando vine a caer ya tenia una mano masajeando mis pechos, subí un poco me ropa y moví a un lado mi brasier para poder masajear mis pechos como mayor facilidad, imaginarme al dueño de esa voz succionando mi piel fue suficiente para que me subiera la temperatura y mis pezones se pusieran duros como una piedra., y es que lo que me decía Tanya ahora puedo comprobar que es verdad, uno sin querer le agarra el gustito. Estaba apretando mis pezones y bajando hasta mi ya muy mojado centro cuando un toque en la puerta me devolvió a la realidad, rápidamente acomode mi ropa y me puse de pie.

- ¿Qué estabas haciendo? – el tono y la sonrisa de mi amiga me indicaron que algo sospechaba

- Nada – mi respuesta fue totalmente mecánica

- Ok… te creo – entrecerró los ojos, claro indicio que no me creía nada – no importa – se levanto de hombros – después me cuentas… ahora – su rostro cambio la expresión a una que no supe descifrar – quieren hablar contigo…

- ¿Qu..quien? – la idea que el extraño hubiera podido localizarme me dejo completamente helada y paralizada y obvio que mi amiga se dio cuenta

- El jefe

- Ahhh – volví a respirar – ahora voy – tome mis cosas, esta era la ultima vez que pisaba este ya no tan maldito cubículo

- Ey – me di vuelta ante el llamado de Tanya

- Después me cuentas – me guiño el ojo – y quiero detalles – sin mas se fue y yo hice lo mismo

Me encamine a la oficina central, lo mas probable es que tuvieran listo mi finiquito, asi que aquí terminaba todo. Llegue y secretaria me indico que pasara.

- Permiso – abrí lentamente la puerta y entre

- Isabella – claro… él único que no podía decirme Bella – pasa – me indico la silla frente a su escritorio – toma asiento

- Me mando a llamar…

- Si… - tomo unos papeles y de pronto le parecieron muy interesantes – se suponía que hoy seria tu ultimo día de trabajo

¿SUPONIA? ¿Qué mierda significa eso?

- Hoy ES mi ultimo día de trabajo – le recalque – o ya fue… acabo de terminar mi turno

- Bueno… eso es relativo – el muy maldito ni si quiera se dignaba a mirarme

- ¿!Relativo!? – se que mi voz sonó unas cuantas octavas mas altas pero no me importo

- Exacto – por fin el maldito fijo sus ojos en los míos

- No entiendo – bufe y me crucé de brazos

- Bueno…. Diste el aviso de un mes – asentí con la cabeza – pero resulta que estamos con poco personal… varios están de vacaciones y…

- Y…. – lo anime a continuar

- No te puedes ir – soltó de golpe – necesito que te queden un tiempo mas – vio que iba a protestas y siguió hablando - ¿recuerdas este contrato? – puso sobre la mesa los papeles que estaba leyendo, los vi y la sangre Abando mi rostro – este contrato es por seguridad… para nosotros y queda constado que si en el momento de la renuncia hay poco personal, esta se aplaza hasta nuevo aviso.

- Entonces – apreté los puños, quería golpear a alguien y no creo que mi feje fuera la mejor opción – me tengo que quedar

- Exacto… entonces… Isabella… te espero mañana – esta era la clara señal que la reunión se daba por terminada

- Hasta mañana señor Vulturi – se que soné bastante antipática pero no me importo si hasta cerré con fuerza la puerta

Salí y ahí afuera estaba mi amiga, se que ella sospecha que no me fue bien, porque se apresuro a llegar a mi.

- ¿Tan mal estuvo?

- Me tengo que quedar – seguimos caminando, por lo menos por hoy habíamos terminado

- No entiendo

- Yo tampoco… el “Cuadro” este dice que hay poco personal y me saco el cara el contrato que firmamos y bla bla bla – bufe bastante molesta

- No es “Cuadro” – comenzó a reírse y yo solo la pude seguir

- Marco… “Cuadro”… es lo mismo – ya habíamos salido del lugar y ahora tenia mi entrevista de trabajo… real

- Eres chistosa amiga – me abraso – pero aun así es raro… no tan “tan” poco personal

- Lo se… pero – supiere – no puedo hacer nada – mire la hora en mi celular y ya estaba casi – me tengo que ir

- Lo se – me volvió a abrasar – te va a ir bien – tomo mi rostro en sus manos

- ¿No me vas a besar no? – rió y me beso en la mejilla

- No eres mi gusto… eres demasiado… - busco la palabra correcta - santa para mi… ahhhh – pareciera que la iluminación le había llegado – eso me recuerda – oh oh – me tienes que contar algo – me apunto con el dedo – mas tarde voy a tu casa

No me dio tiempo de decir nada cuando ya se había ido. Camine hasta mi precioso bebe, un Beetle descapotable azul claro, por lo menos pensar en mi reunión de trabajo bajaba un poco la furia con la que había salio de la oficina de “Don Cuadro”. No demore mucho en llegar a las oficinas de la revista, las palabras gigantes “Almost Angels” me daban la bienvenida al que desde ahora espero sea mi nuevo trabajo.

Me estacione en la parte de visitantes y después de ponerle seguro al auto comprobé mi vestuario, la sesión de sexo me había dejado un poco descolocada la ropa, pero nada que no se pueda arreglar. Me adentre en el edificio y una vez ahí me acerque a la recepción.

- Hola… buenos días… vengo a una reunión con el señor – busque en mi celular donde había anotado el nombre

- Cullen

- ¿Qué? – mire a recepcionista

- Su reunión es con el señor Cullen ¿no?

- Si – había recordado el apellido – soy Isabella Swan

- Los señores la están esperando - ¿señores? Así como ¿mas de uno? – suba hasta el piso 9 y ahí pregunte a la secretaria encargada

- Ok

Me apresure al ascensor, trate de controlar los nervios, se que esto es por lo que he luchado tantos años, así que no puede salir mal, cuando llego el ascensor venia vacío, así que entre sola, justo cuando las puertas estaban cerrándose una voz grito que lo detuviera pero no alcancé.

Llegue al noveno piso y de ahí me guiaron a una especia de sala de juntas, ya habían algunos hombres reunidos, ahora entendía en concepto de “señores”.

- Hola… buenas tardes – salude lo mas formal que pude

- Isabella – se acerco a mi quien me había ofrecido este empleo en la Universidad

- Señor Cullen – lo salude

- Solo Carlise – sonrió – ven – me indico una silla – siéntate, justo estábamos hablando de ti

- ¿De mi? – mire algunos rostro y la mayoría eran personas mas adultas a excepción de un joven rubio de ojos azules que en cuanto lo vi me dio mucha clama

- Si… estábamos hablando de tu articulo - ¿Mi articulo?

- No entiendo – negué con la cabeza – yo venia a la entrevista de trabajo

- No – negó el seños Cullen – no entrevista… reunión – ahora entendí un poco la diferencia – tu contrato esta listo – me extendió una carpeta y la alegría me embargo por completo – solo falta que firmes y decidamos tu primer articulo

- Tiene que ser algo… que obtenga repercusiones – acoto un seños de cabellos y barba blanca

- Algo – interrumpió otro casi pelado – diferente

De pronto sentí la puerta abrirse y como entraba alguien, pero no me gire a mirar.

- Una línea caliente

¿¿¿¿¿QUE??????

Gire a mirar al dueño de esa voz que se me hacia conocida y me encontré con el ser mas perfecto que vi nunca, ni siquiera en la televisión.

_______________


Besos, Joha!

1 comentario:

  1. Haha muy bueno, apuesto que es el guapisimo de edward cullen z3 lo amo 

    ResponderEliminar