jueves, 14 de octubre de 2010

Mirame otra vez - Capitulo 5


Quinto capitulo a dos de alcanzar los que llevo en FF, el capitulo octavo se publicará primero en el Blog.

Summary: ¿Edward quería una zorra?. Una zorra le iba a dar. Todos van a van a saber quien es Isabella Swan. Van a tener que mirarme otra vez a partir de mañana. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 5


- Mmm Bella… así cariño – puso sus manos enredadas en mis cabellos y comenzó a marcarme el ritmo – adentro… bien adentro

Gemí por la excitación, si la primera vez me dio asco hacerlo ahora me había vuelto casi una adicta, la sensación de sentir que tienes el completo poder sobre un hombre, que se rinde sin dudas a tus caricias, es simplemente lo máximo.

Aumente el ritmo de mi boca, su pene me llego prácticamente hasta la garganta, sabia muy bien que esta era la señal de que estaba cerca.

- Si cariño – soltó mi cabello y dejo caer sus brazos – ya casi… ¡BELLA!

Su líquido caliente paso de largo por mi garganta, así que no tuve que hacer mucho esfuerzo para tragarlo, era el sabor del poder… el poder que tiene una mujer sobre un hombre.

- Genial – su voz aun estaba algo agitada – es la mejor mamada de mi vida

- Ahora no te quejas de que fajemos en el auto – me acomode mejor sobre mi asiento y me reí de su expresión


- Cariño – se acomodó su ya mas flácido miembro dentro de sus pantalones y se acerco a mi – es que sigo creyendo que es muy poco… intimo… sobre todo – se giro y miro por la ventana del auto – si estamos en el estacionamiento del colegio

- Si – me acerque y quedamos casi pegados – pero es mas excitante – le pase la lengua por la labios y me baje del auto

- ¡Ey! – me agarro por la cintura y me apego a su pecho

- ¡Riley! – me queje cuando rozo su miembro en mi trasero - ¿No tuviste suficiente? – lo mire con una ceja encarada

- Nunca de ti cariño – beso mi frente y se me hizo de lo mas tierno - ¿Paso a buscarte a las ocho hoy?

- Nop – negué con la cabeza – hoy voy a comer donde Edward

- Pero Bella… - se iba a quejar así que lo corte a tiempo

- Riley – me gire y quedamos de frente – sabes que Edward es mi amigo… y Esme hace días que me esta invitando… además – lo vi con intenciones de hablar así que me adelante – sabes que esto – lo apunte a él y a mi – es sin compromiso

- Lo se – se paso la mano por su cabello

- Riley – pase mi mano por su ceño fruncido – amo estar contigo lo sabes – le di una sonrisa para tratar de borrar su expresión – pero no estoy para relaciones… quiero vivir la vida… mira – sonrió aun mas y vi un brillo en sus gemas azules – que te parece si esta semana invitas a salir a alguien… hoy es viernes y estaría bien que no te quedaras encerrado en casa

- Bella…

- No – me puse de puntillas y roce mis labios en los suyos – no quiero que dejes de ser tu… se que antes de que empezáramos a… – busque alguna palabra adecuada – conocernos, tu eras muy bueno para tener citas así que – me encogí de hombros – creo que te hará bien

- Esta bien – bufo

- Bien

- Pero – me apunto con el dedo – la sorpresa que te tenía hoy queda para mañana – vio mis intenciones de hablar – sin excusas

- Sin excusas

Nos besamos profundamente antes de entrar al colegio, nos habíamos saltado una clase para poder darnos un poco de placer en el auto de Riley, habían pasado dos semanas desde nuestra primera cita y la verdad es que habíamos salido bastante después de eso pero aun no llegábamos a “concretar” así que sabia muy bien por donde iba su sorpresa de mañana, él había dicho que quería que esto fuera especial, ya le había dicho que no era virgen pero me respondió que mas allá de eso y porque él tampoco lo era, por ser nuestra primera vez juntos nos merecíamos mas que el asiento trasero de un auto, aunque no se quejaba de ninguno de los orgasmos que le había dado en ese asiento.

Me reí por lo mucho que había cambiando, a pesar de todo lo que llore por Edward, porque tengo que reconocer que después de esa cita con Riley, seguí llorando por Edward, creo que he comenzado a entenderlo, el sexo era algo completamente maravilloso y moría por probar la rica polla de Riley en mi interior.

Con Edward las cosas estaban algo raras pero estaban.

Flash Back

Era la décima vez en lo poco que iba del día que agarraba mi teléfono para marcarle a Edward pero me arrepentía, desde mi cita con Riley no había dado señales de vida y eso me tenia algo contrariada, Edward me confundía mucho, por un parte estaba ese hombre que me arrebato mi virginidad en el asiento trasero de su volvo, que es un verdadero asco con las mujeres y por la otra aquel chico de cabellos cobrizos que me consoló cuando mi perrito Miky se murió y yo pensé que era el fin del mundo, aquel que estuvo conmigo cuando terminó mi serie favorita donde al final el príncipe muere y la princesa se queda sola, llore tanto porque pensaba que los príncipes no ya existían y eso para una niña de 10 años es lo peor del mundo, pero ahí estuvo él acariciando mis cabellos y diciéndome que él era un príncipe que siempre estaría conmigo.

Creo que ese día me enamore de Edward.

Si ponía en una balanza las cosas malas y buenas de Edward, definitivamente ganaban las buenas, aunque las malas eran mas que nada una y bien grande, pero aun si él era mi mejor amigo y lo extrañaba.

Agarre mi chaqueta y las llaves de mi auto, esto tendría que arreglarlo yo misma.

Después de todo… ¿No somos siempre las mujeres las más maduras?

Aunque reconozco que ese ultimo mensaje que le mande iba con algo de malicia… bueno, con algo mas que un poco.

Estacione frente a la casa de Edward pero no vi su auto donde siempre lo estacionaba, aun así me baje, quizás estaría por llegar. Toque el timbre y Esme fue la que me abrió.

- ¡Bella! – me abrazo como si no me viera en años – tanto tiempo querida – me separo un poco y beso mi frente

Ese era un gesto muy maternal que tenia conmigo desde que nos conocimos con Edward y nos volvimos amigos.

- ¿Cómo estas Esme?

- Bien… ¿Y tu?

- Bien

- Pasa, pasa – se hizo a un lado y me dejo la pasada - ¿Quieres un poco de pastel?... lo acabo de hacer

No me dejo ni contestar cuando se encamino a la cocina así que la seguí, Esme no había tenido mas hijos después de Edward y siempre había querido una niña, así que cuando me conoció inmediatamente me dijo que yo seria como su hija.

- ¿Por qué no habías venido?... ¿Peleaste con Eddie?

Eddie, solo a Esme le permitía usar ese diminutivo, sabia que a ella la hacia feliz así que no decía nada.

- Es que he estado algo ocupada – me senté en una de las sillas

- ¿Un chico? – se giro solo para mirarme y sonreír

- Algo así – me sonroje un poco al pensar en Riley

- Se nota… estas mas linda… mas alegre… pero…

- Pero… - la incite a seguir

- Hay algo que te preocupa – puse frente a mí un trozo de ese pastel que solo a ella le quedaba como a los dioses y un vaso de chocolatada

- Como me conoces Esme – me lleve el vaso de leche a la boca… perfecta como siempre

- Y supongo que ese algo tiene que ver con mi hijo – se sentó en el asiento que estaba frente a mi

- Si – probé el queque ahora – pero es algo tonto… a todo esto – eché un rápida ojeada por la casa - ¿Dónde esta?

- No se – se encogió de hombros – recibió una llamada y salio corriendo

- Seguramente una de sus amigas – dije con algo de desgana que esperaba Esme no se diera cuenta

Esme sabía muy bien como era su hijo y a pesar de que no le gustaba del todo, lo aceptaba.

La merienda estaba realmente rica, así que me la comí con mucho agrado.

- ¿Sabes? – se me acerco como si me fuera a decir un secreto – él puede estar con quien quiera… pero yo ya se quien será la madre de mis nietos

Con la sonrisa y mirada que me dio supe muy bien por donde iba, pero no dije nada, sabia que era mejor que Esme se quedara con sus ideas, aunque esas ideas yo también las compartiera, mas de alguna vez he soñado como seria mi vida con Edward.

¿Dejare de amarlo alguna vez?

De verdad espero que si porque ya comprobé que él jamás me amara a mi.

Fije mi vista en el reloj y vi que ya iban a ser las ocho de la noche y en mi casa servían la cena a las ocho y treinta.

- Esme… me tengo que ir – tome las cosas que había ocupado y las deje en el lavavajillas

- Esta bien

- Dile a Edward…

- ¿Qué me diga que?

Me gire y ahí estaba mi amigo, aunque su expresión aun estaba algo sombría, vi claramente el inicio de una de sus sonrisa.

- Que te dijera que había venido a verte – me apresure a responder

- Bien… - se cruzo de brazos en un gesto muy él

- Edward – lo reprendió su madre

- Tranquila mamá… con Bella vamos a subir a mi habitación… ¿Esta bien?

- Claro – Esme frunció el ceño – siempre suben… ¿Por qué no estaría bien?

¿Fu idea mía o Edward estaba sonrojado?

Me apresure en llegar a su lado y deje de lado el resto de mis ideas, había venido a algo y quería concentrarme en eso.

- Vamos – puso su mano en mi espalda baja para guiarme y me sentí igual de enamorada que hace una semana

Llegamos a su cuarto y estaba todo igual que siempre, así que para que todo fuera normal hice lo que siempre hacia, me tire sobre la cama y después de unos cuantos rebotes puse mis brazos debajo de mi cabeza.

- ¿Por qué estas enojado? – fui directo al grano, ya habíamos perdido varios días molestos - ¿Por qué estabas de camarero ese día? – mejor todo junto así comienza a responder

- No estoy enojado y estaba pagándole el favor a un amigo

- Sabes que no te creo ninguna de tus dos respuestas ¿Cierto? – me senté un poco mas para mirarlo mejor

- Lo se – se paso una mano por el cabello – hay muchas cosas que…

- Lo se – se sentó a mi lado – pero creo que aun no es tiempo de hablar algunas cosas – lo mire directo a los ojos y se que supo a lo que me refería – pero… extraño a mi mejor amigo

- Yo también te extraño

- Edward… no quiero que te metas en exceso en mis relaciones… yo no lo hago con las tuyas

Se que fue un golpe algo bajo lo ultimo pero ese punto si era necesario aclararlo ahora.

- Lo se – me acario la mejilla – tratare de portarme bien

No aguante mas y me tire sobre él, y como de costumbre me tiro como un saco de papas en la cama y comenzó a hacerme cosquillas.

Quizás no aclaramos todas las cosas pero ya íbamos mejor encaminados… ya habría tiempo para el resto.

Fin Flash Back

Iba caminando cuando una mano que conocía muy bien me tomo del brazo y me tiro a un salón vacío.

- Edward…

- Recuerda que hoy vas a cenar a mi casa – me fije bien en su rostro y había algo extraño en el

- Lo se – le apreté una de sus mejilla porque sentí que el momento se estaba poniendo algo tenso

- Bien – lo sentí respirar mejor

- Ahora será mejor que vayamos a clases

- Bien… nos vemos a salida – salio primero y yo lo seguí enseguida

El resto de las clases pasaron mucho mas rápido, se que Edward sabia o suponía de donde venia y que había estado haciendo pero honro su palabra y no se metió, así que eso me dejaba muy contenta con respecto a como íbamos avanzando en nuestras diferencias.

Ya había llegado al estacionamiento cuando James se paró frente a mí, James no era feo, de hecho era muy guapo, pero no era el tipo de chicos que se me acercaban, él era más de salir a fiestas y tener muchas citas, aunque debo reconocer que desde que decidí cambiar recibo más halagos y muchas mas miradas.

- Hola Bella – me sonrió de una manera que me dio algo de escalofríos, era como si estuviera bien más allá de mí

- Hola – le sonreí también peor más que nada por ser cortés

- ¿Quieres salir hoy? – fruncí el ceño, de verdad no me esperaba esto y menos de él

- ¿Me estas invitando a salir? – me cruce de brazos y espere su respuesta

- Si – creo que trato de poner su pose de ganador – no eres para nada la chica que me imaginaba

- ¿Qué quieres decir con eso? – entrecerré los ojos en su dirección

- Te vi salir de auto con Riley… sonrojada y feliz – agrego lo último demasiado cerca de mí

- Lo se – me acerque mas a él pero solo para confundirlo – le estaba haciendo sexo oral – susurre casi en su labios

Pudo jurar que trago en seco, dudo mucho que se hubiera imaginado esa respuesta mía y de verdad que me gusto mucho ver su rostro tan contrariado.

- Oh nena…

- Oh nene – me aleja un paso

- Creo que tu y yo podremos pasarlo muy bien – me tomo de la cintura y me apego a su cuerpo

Sentí a la perfección su erección rozar mi vientre y la verdad es que se notaba muy bien dotado, James no era mi tipo pero quizás en algún momento podríamos pasarla bien así que decidí no cerrar del todo esa puerta.

- Lo siento cariño – puse mis manos en su pecho y lo aleje un poco – pero por ahora no – me encogí de hombros – quizás mas adelante

Me puse de puntillas y le di un casto beso en su mejilla aunque un poco más cerca de sus labios, no espere su respuesta y me aleje hacia mi auto. Ahí sobre el capo estaba parado Edward.

- ¿Vamos? – le mostré las llaves de mi auto

- Vamos – me sonrió sin decir nada mas y se subió a su auto

Yo iba detrás de Edward y no demoramos mucho en llegar a su casa, aunque a su ritmo de manejar no demoraríamos nada en llegar a Chile.

Entramos a la casa y estaba vacía así que subimos directo a su cuarto, seguramente Esme estaba comprando las cosas para la cena.

- Así que James – se dejo caer en su cama y yo a su lado

- Me invito a salir

- ¿Cuándo van a salir?

- Le dije que no – me pare para buscar el control remoto – no me gusta

- Bien

- ¿No te agrada James? – sabia que a Edward le agradaba James pero aun así pregunte mientras me sentaba en la cama

- Sip – se encogió de hombros – pero pensé que estabas con Riley

- No exclusivamente… de hecho – me cruce de piernas a lo indio – hoy tiene una cita

- ¿Así que tienen una relación abierta? – se sentó también y quedo frente a mi

- Sip – me rasque mi nariz y cerré los ojos, la alergia me estaba matando, cuando los abrí me encontré con Edward demasiado cerca

- Bien

Y sin dejar pasar ni un segundo más sus labios chocaron inesperadamente con los míos.

1 comentario:

  1. jajajaj que gracioso ami tambien me dan mis alergias asi, ahora comoooo???? que edward la beso, comooo??? no que eran mejores amigos, haaaaa ya se como edward se esta enterando de las nuevas habilidades de bella, no se ahora si le va a hacer caso a ella, que estes bien.

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