jueves, 14 de octubre de 2010

Sexcall ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 3


Tercer capitulo, sigan disfrutando de esta historia...

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.


Capitulo 3


Edward POV

Si alguien me hubiera dicho que llamar a una línea caliente me iba a dar el mejor orgasmo de mi vida, probablemente me hubiera reído en su cara, pero ahora no, tuve el mejor orgasmo de mi vida y precisamente gracias a una línea erótica. Recuerdo la voz de esa chica y me pongo duro de solo imaginármela a mi lado, esa voz de nena traviesa, de virgen salvaje, me puso a mil, no se cuanto tiempo me costo recuperarme del orgasmo y de la emoción, es que recién ahora vengo a caer que la niñita no me dijo nada mas, solo me corto el teléfono, así que como buen hombre de negocios que soy, hice eso, un negocio, levante mi teléfono y llame a la persona que podía ayudarme.

- ¿Hola?... Emmett… necesito que me consigas el nombre del dueño de una línea caliente

- ¿Te volviste pervertido Eddie? – casi pude ver su sonrisa en su infantil rostro

- No estúpido… es por… - busque en mi hábil mente alguna buena exclusa y ¡Bingo!, la reunión que tenia esta tarde en la revista me vino como anillo al dedo – un articulo… eso


- Ok… supongamos que te creo… ¿Qué línea seria?... porque hay muchas – sentí su cambio de voz – Uyyy hermano… hay una que atiende una rubia que da las mejores mamadas del mundo

- Emmett… - me reí - ¿Cómo sabes que atiende una rubia y sobre todo… como sabes como son sus mamadas?... es por teléfono – le aclare lo obvio pero a veces con él es necesario

- Obvio Eddie…

- No me digas Eddie – le gruñí

- Obvio porque su voz es de una rubia y porque cuando me toco casi puedo sentir su boca presionando a Emmecito

- Tonto – si no conociera tan bien a mi amigo creería que tienen problemas mentales, pero no, él es así

- ¡Es verdad! – ahora parecía un niñito chico – entonces… ¿Llamo a mi rubia?

- No… esta – busque el numero que había anotado – quiero que llames a esta… 7653427 y consígueme el nombre y numero del dueño… nada mas – sabia muy bien porque le aclare lo ultimo

- Pero…

- No

- Ok… tendré que satisfacerme solito – me imagine a la perfección su puchero

- Llámame cuando tengas el número

- Ok – corto aun enfadado

Trate de juntar mis papeles para la reunión y sopesar algunas alternativas para el reportaje que estábamos planeando, todos estábamos de acuerdo en darle un giro a la revista, hacerla un poco mas osada y atraer a nuevos clientes si hasta una nueva reportera recién graduada habían contratado para el reportaje. Volví a pensar en mi Ovejita y después de todo no es tan mala idea lo de la línea caliente como reportaje, una gran parte de la población masculina y femenina llaman para satisfacerse y eso es algo a tomar en consideración.

Estaba pensando en los pro y contras del reportaje, cuando el sonido de mi celular me devolvió a la realidad.

- ¿Cuándo me amas?

- Emmett… ¿puedes ser más gay? – me reí, sabia como le afectaba insinuaciones sobre su sexualidad

- Ya quisieras… así por lo menos ligarías algo de lo que ligo yo – y tenia que darle algo de razón, no se que me pasa, pero últimamente vengo pésimo con las mujeres, menos con Ovejita claro esta

- El nombre y el número

- Ok… a Eddie le dieron donde le duele – canto muy feliz y yo solo gruñí – ok, ok… no me gruñas… el numero 8731250 y el nombre del dueño es Marco Vulturi.

- Anotado – iba a decir algo mas pero corte la comunicación para marcar el numero de Marco

Tu…tu…tu…

- ¿Hola? – la voz del hombre denotaba que era mayor

- Hola… ¿Marco Vulturi?

- Si… con él… ¿Quién habla?

- Hola… soy Edward Cullen de “Almost Angels”… ¿conoce la revista?

- Claro… es una revista de gran circulación… pero no entiendo su llamada

- Le llamaba porque estamos interesados en hacer un reportaje sobre las líneas calientes y habíamos pensado en la suya, si nos permite adentrarnos en su mundo tendrá una gran cantidad de publicidad gratis – publicidad, eso nunca falla, es la mejor táctica para que te den las entrevistas o lo que necesites – además, trataremos el tema de la mejor manera… elegantemente – no se que puede tener de elegante

- Señor Cullen – en su voz sentí que tenia una sonrisa en el rostro – es un honor que elija SexCall… ¿Cuándo quiere empezar?

- Seños Marco – ya había picado, así que ahí va la segunda parte del plan – pero tengo una petición especial y algo… personal

- Dígame señor Cullen

- Una de sus chicas… Ovejita… quisiera que la entrevista se basara en ella

- Lo siento señor Cullen pero hoy es el último día de trabajo de Ovejita

- Y – demonios, esto si que estaba mal, pero jamás me rindo ante nada – ¿no hay alguna forma de retenerla un poco mas? – sabia que con el tono que use prácticamente lo estaba obligando

- Claro – bien, entendió a la perfección – pero… señor Cullen… ¿Tiene algún interés especial en ella?

- No… solo me la recomendaron – mentí muy bien

- Bien… porque aquí las chicas no son prostitutas – a pesar de su amenaza me gusto que aclara el punto

- Lo entiendo… pero todo eso ira en el reportaje así que ahí podré leerlo bien

- Bien… entonces… ¿Cómo hacemos esto?

- En los próximos días nos pondremos en contacto para firmar en contrato y afinar los detalles

- Ok… un gusto señor Cullen

- Lo mismo digo señor Vulturi

Una sonrisa se me dibujo en el rostro cuando corte la comunicación, aunque no sabia muy bien que haría de ahora en adelante, por lo menos me conformaba con tener algún tipo de contacto con Ovejita, ya encontraría la forma de conocerla de mejor manera.

Por inercia levante la vista y me tope con el reloj que me demostraba lo atrasado que iba a la reunión, junte mis cosas y me dirigí a mi volvo, por mi forma de manejar no me demore mucho en llegar, entre rápidamente al ascensor que me llevo hasta el piso correcto, en cuanto se abrieron las puertas corrí a la sala de juntas, y cuando iba a entrar escuche lo que necesitaba escuchar.

- Tiene que ser algo… que obtenga repercusiones – acoto un seños de cabellos y barba blanca

- Algo – interrumpió otro casi pelado – diferente

- Una línea caliente – respondí mientras ingresaba al salón

- Edward – sentí la mirada reprobatoria de mi padre por el retraso

- Siento llegar tarde pero estaba haciendo contactos – reí – sin miara a nadie me senté en mi lugar – ya hable con el dueño de la empresa y solo falta el contrato y los detalles… ahora… ¿Qué les parece la idea? – sabia que nadie se atrevería a rebatirme, siempre que propongo algo es un éxito

- Una línea caliente – repito Aro – me parece que es un buen giro

- Pero tendríamos que abordar el tema con clase

- Claro Jasper – mire a mi amigo – esa es la idea… nada de vulgaridades… ¿entonces…? – mire a los hombres que tenia delante mío y podría jurar que mas de alguna vez han sido clientes pero sus caras me demostraban que les gustaba la idea

- Esta bien hijo – hablo Carlise – y ¿Con quien hiciste los contactos?

- Con – mire entre mis papeles – Marco Vulturi de SexCall… ¿Cuál es tu mayor fantasía sexual?... y creo que seria un excelente nombre para el articulo… hasta – quise seguir hablando pero un carraspeo de alguien ahogándose me lo impidió

Gire mi vista en busca del ahogado y me tome con una chica que estaba mas roja que un tomate, rápidamente me levante de mi asiento recordando la clase de primeros auxilios y la socorrí, pareciera que solo se atoro con saliva, porque no demoro mucho en recuperarse, cuando por fin la vi a la cara me encontré con el ser mas perfecto de esta tierra, una hada de cabellos y ojos chocolates que te invitaban a devorarla, en cuanto nuestras miradas se cruzaron la chica se sonrojo y eso solo la hizo mas adorable.

- ¿Estas bien? – rompí el silencio

- Si….yo – bajo la vista algo avergonzada – gracias – no volvió a levantar la vista y eso me irrito, quería volver a perderme en sus ojos

- Hijo – interrumpió mi padre – ella es Isabella Swan la nueva reportera – me la presentó – Isabella – se giro a ella – él es Edward Cullen mi hijo y vicepresidente de la compañía

- Un gusto – no perdí la oportunidad y le levante la mano para dejar un casto beso en ella – Isabella

- Bella…, – me corrigió y justo nuestras miradas se volvieron a cruzar – un gusto señor Cullen

- Solo Edward – la corregí y le regale la sonrisa que sabia que derretía glaciares.

Definitivamente este iba a ser un artículo muy interesante.

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Besos, Joha!

1 comentario:

  1. oh Dios te stoy siguiendo desde hoy y no me pienso perder nada nadita de tu blog solo me entere por el blog de Noel q esta publicando tu historia!!!
    no sabes como me fascina!! gracias eres estupenda
    besotes
    XD

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