domingo, 17 de octubre de 2010

Mirame otra vez - Capitulo 6


Sexto capitulo de este fic, espero que lo disfruten.

Summary: ¿Edward quería una zorra?. Una zorra le iba a dar. Todos van a van a saber quien es Isabella Swan. Van a tener que mirarme otra vez a partir de mañana. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 6


Sus manos buscaron ansiosas cualquier contacto con mi cuerpo, y en cuanto rozo la primera porción de la piel desnuda de mi espalda perdí todo rastro de cordura, se sentía mil veces mejor que la primera vez y aunque me duela, mejor que Riley también.

Su lengua no dejo de batallar con la mía, recorrió cada cavidad de mi boca con ella, parecía que me estaba haciendo el amor y se definitivamente era demasiado excitante para mi propio bien.

- Edward – jadee en cuanto bajo su boca a mi cuello

- Déjate llevar…

Con dedos expertos apretó los botones ya excitados de mis pechos y me arranco un gemido bastante audible y caliente, sin querer me encontré buscando mayor fricción, levante las caderas y me tope con su durísima excitación, si estaba mojada, ahora estaba prácticamente goteando.


- Mmm – deslizo sensualmente su lengua hasta el lóbulo de mi oreja y exhaló todo su aire ahí

- Sabes… hace mucho que me muero por repetir

Sus palabras me dejaron algo helada, me hicieron recordar la primera vez, pero eso era algo que nunca iba a borrar, era algo con lo que iba a tener que aprender a convivir, así que rápidamente aleje esos pensamientos de mi y me concentre en como sus dedos me dejaron solo con mi sujetador puesto.

Sentí la frescura que comenzó a dejar su lengua que jugueteaba con mis pezones aun por encima de mi ropa interior, pero aun así, con tela de por medio se sentía muy bien.

- Estas excitada – baje la mirada y clavo sus ojos en los míos mientras corría a un lado la ropa y lamia mi ahora desnudo pezón

- ¡Oh Edward! – lo agarre del cabello y lo anime a seguir – así me gusta bebé… chupame los pezones…

- Mmm – escuche un gruñido desde su pecho y ahora sus succiones eran mucho mas fuerte y animadas

- Cariño… enrosca tu lengua… - lo hizo pero me dio una mirada algo interrogante – ahora el otro

Lo agarre del cabello y lo anime a que me hiciera lo mismo en mi otro pecho.

- Si cariño – acaricie sus cabellos – si me haces llegar te daré la mejor mamada de tu vida

Se separo bruscamente de mi e inmediatamente sentí la falta de su calor sobre mi cuerpo, me incorpore apoyando mis codos en la cama y lo mire mientras pasaba sus manos repetidas veces por sus cabellos, era un claro gesto de que algo le molestaba.

- ¿Qué pasa cariño? – me acerque gateando hasta él

- Nada – bufo y se alejo un poco – es que… ¡Aggg!... se lo chupaste ¿Cierto?

Me miro directamente a los ojos y vi toda la furia que trataba de contener, analice un segundo sus palabras e inmediatamente supe a que se refería.

- Si – me encogí de hombros – creo que eso ya lo suponías

- Si pero… – se levanto y yo lo seguí, ni siquiera me preocupo mi desnudes - ¿Puedes taparte siquiera? – bajo la mirada para no ver mis desnudos pechos

- ¿Por qué? – le reste importancia – ya me has visto desnuda – me acerque coquetamente a él – me has chupado los pechos… y te a gusta… ¿No?

- Bella – se giro y ahora vi un dolor en sus ojos que me dejo helada – esta no eres tu… ¿Qué te paso?

- Tú – se lo escupí con los resentimientos que me quedaban

- ¿De que hablas? – entrecerró los ojos y vi que no se estaba haciendo el tonto

- Nada – me senté en la cama y busque mi top para tapar un poco mi cuerpo

- Bella – se agacho frente a mi y me obligo a mirarlo a los ojos – Yo….

- No importa – le sonreí – eso ya no importa

Me tire a devorar sus labios como una sedienta de sexo, esta vez no espere por su respuesta, fui yo misma la que introdujo la lengua en su boca.

Sus manos ahora más tímidas buscaron el borde de mi pantalón y lo delinearon hasta rozar mi ropa interior.

Me separe de él dándole una buena vista, nuevamente, de mis pechos mientras volvía a dejarlos desnudos, me acosté en la cama y lo llame con mi dedo, él me dio una sonrisa de costado y supe que ya estaba totalmente compenetrado en esto, así que para excitarlo un poco mas comencé yo misma a masajearme los pechos, mordí mi labio inferior y pase mi lengua por ellos.

Estaba demasiado excitada y necesitaba tenerlo dentro mío, los dedos de Rilay eran exquisitos y su lengua aun mas, pero una polla es una polla.

- Te necesito – tire de ambos pezones a la misma vez – adentro… ahora

- Tus deseos son órdenes

A la velocidad de la luz se despojo de su ropa dejándome ver en primera fila su tan bien formado cuerpo, todos estos años de ejercicio definitivamente tenían sus frutos, estaba tan bien marcado que me daban ganas de lamerlo. Y como ya no soy esa chica tímida, me incorpore y lo deje caer ahora a él a la cama, me puse a horcajadas sobre su muy erecto pene y pase mi lengua por todos sus abdominales.

Sus gemidos fueron mi pago, estaba excitado y era por mí.

- Exquisito – llegue a sus pezones y los lamí y mordisquee

- ¡Bella! – me di cuenta que tenia sus manos aferradas a las sabanas de la cama

- Eso bebé – llegue hasta sus labios y también les di una rápida lamida – grita mi nombre

Yo misma me despoje de mi tanga y adentre su miembro en mi cavidad, como solo lo había hecho esa vez aun me sentía algo estrecha así que el roce fue definitivamente exquisito, pareciera que un demonio lujurioso me había invadido porque comencé a montarlo como nunca pensé hacerlo, sus manos se aferraron a mis caderas y guiaron un poco mis movimientos, mientras yo no dejaba de masajear mis pechos, cualquier placer extra era bienvenido.

- ¡UYYY BELLA!

Me bajo tan rápido y fuerte sobre su miembro que lo sentí casi hasta la garganta, se notaba porque Edward era considerado como la mejor polla de toda la secundaria de Forks.

- ¡Edward!

Llegue a mi orgasmo y par de embestidas después él me acompaño, se derramo dentro mío y sentí como su calido liquido invadía todo mi interior.

- ¡Mierda! – me saco de golpe de encima suyo y comenzó a dar vueltas como loco por todo el cuarto

- ¿Qué paso? – el ego que había ganado había vuelto a decaer cuando lo vi en esa situación

- ¡No me puse el puto condón!

- Ahhh eso – me relaje y me deje caer en la cama – estoy tomando la píldora

- ¿Por qué no me sorprende? – dijo sarcástico

- Porque en mi primera vez, mi “compañero” – enfatice la palabra – tampoco se puso el puto condón

- ¡MIERDA! – me miro mas calmado pero aun así preocupado - ¿No…?

- No – negué con la cabeza – no estaba en mis días fértiles

La verdad es que no me había acordado hasta varios días después de ese detalle, así que algo bueno tengo que haber hecho en mi vida para no haber estado en mis días fértiles justo cuando paso todo eso.

- Vamos cariño – lo tome de la mano – estuvo rico – le sonreí

- ¿Rico? – me miro casi horrorizado

- Si… - me levante y comencé a vestirme – estuve pensando… si esto se vuelve a repetir lo mejor es abrir un nuevo archivo

- ¿Un nuevo archivo? – me gire a verlo y también se estaba vistiendo – no entiendo

- Mira – me senté a su lado en la cama – yo te amo – ese te amo ya no dolió como antes – eres mi mejor amigo – hizo una pequeña mueca con sus labios – y de verdad que coges como los dioses pero no quiero mezclar las cosas así que – me encogí de hombros – después de que follemos lo mejor es olvidarlo y seguir como siempre… total – me levante y prepare para las palabras que iba a decir – no tenemos esa clase de sentimientos por el otro

- Pero tú… - lo corte, lo que menos quería era que me recordara mi estúpida confesión de amor

- No – negué y le di mi mejor sonrisa – solo estaba confundida… tu eres alguien sin quien no puedo vivir… eres mi mejor amigo

Me acerque a él y le di un casto beso en su mejilla, poco a poco estaban comenzando a superar a Edward como hombre y no quería retroceder lo poco avanzado, y es que él tenia razón en su forma de pensar, tengo solo 16 años y mucho por delante.

Lo más probable es que siempre Edward ocupe el lugar de mi primer amor y quien quita que algún día pueda pasar algo más, pero ahora quiero disfrutar la vida sin amarrarme a nada ni a nadie.

Después que estuvimos totalmente vestidos y que arreglamos un poco el cuarto, eso si, tuvimos que abrir la ventana porque el olor a sexo se notaba a kilómetros, bajamos a comer, Esme ya tenia todo listo, una hermosa mesa y una exquisita comida como siempre.

- Esme siempre todo impecable – la alabe

- Mi madre es la mejor cocinera – Edward se le acerco y la estrujo en sus brazos

- ¡Ey! – me queje con una sonrisa – pero mi madre es la mejor repostera

- Eso si – me dio la razón mi amigo – no hay como los postres de Renné

- Bueno niños – Esme se soltó de la jaula de Edward – ahora siéntense que Carlisle ya esta listo

Entramos al comedor y Carlisle estaba que se echaba sobre la comida, era muy chistoso verlo tan ansioso.

- ¿Hambre? – lo piqué

- Siéntense niños – nos rogó con los ojos

- ¿Cómo estas papá?

- Bien – no siguió hablando porque estaba ocupado llenando su plato

- Esme sabes que amo las papas a la crema – le sonreí

- Por eso las hice cariño

- Yo y mi estomago te lo agrademos mucho

Todos nos reímos por mi comentario, comimos entre muchas bromas y algunas anécdotas del hospital de Carlisle.

- ¿Y como es que sus padres la dejaron? – pregunte aun extrañada

- No se – Carlisle se encogió de hombros – pero con una autorización firmada no hay nada que podamos hacer

- Jessica esta loca – bufo Edward

- Pero lo más bien que estuviste con ella – trate de controlar el veneno de mi voz pero no pude

¡Juro que trate!

- En todo caso – intervino Esme cuando vio la mirada que me dirigió su hijo – pienso que es muy niña para aumentarse el busto

- Y no solo eso – ahora hablo el jefe de familia – el numero de implante que pidieron es totalmente absurdo

- Yo también me pondría – declare mirando mis pequeñeces – pero mas adelante… cuando vea que ya no me crecen mas

- No necesitas operarte Bella – el tono de voz de Edward fue casi demandante

- Bueno – le sonreí – eso lo veré cuando llegue el tiempo – bufo por lo bajo y como buena inmadura que aun soy le saque la lengua

- Tengo algo que decirles – interrumpió Carlisle – recibí una llamada hoy…

El sonido de mi celular corto el ambiente, así que me apresure a sacarlo y cuando vi quien era conteste sentada en la mesa sin importarme con quien estaba.

- ¡Hola! – mi alegría me puso eufórica

- ¿Cómo estas?

- Bien… ¿Y tu?

- Bien – escuche como reía – estoy en el aeropuerto… voy para Forks

- ¡Ahhhh! – grite sin ninguna vergüenza

- Llego mañana así que espero que me vayas a buscar

- Obvio

- Nos vemos Bells

- Nos vemos

Corte el teléfono aun riendo.

- Bueno – me gire a mirar a Carlisle, le sonreí y él me sonrió de vuelta – veo que Bella ya sabe

- Siii – chille - ¡Bree se viene a Forks!

- Exacto – miro a su hijo – tu prima llega mañana hijo

Todos miramos a Edward que bufo por lo bajo y comenzó a jugar con su comida, mi mejor amiga llegaba a Forks, mi mejor amiga, la prima de Edward, o como él decía, su rival, según él ella le quitaba protagonismo.

¿Pero es que Edward nunca se iba a enterar de lo mucho que significa para mí?


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Besos, Joha!

1 comentario:

  1. ya no se que decir, edward y bella siempre estan en el estira y afloja, pero me agrada que de alguna forma bella este dispuesta a olvidar a edward, aunque le este costando el trabajo del mundo, pero el primer paso es admitirlo, no?? y como esta eso de la prima, solo espero que ayude a bella, me encanta la historia, cuidate, besos joha

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