martes, 26 de octubre de 2010

Rescátame - Capitulo 2


Bueno, aca les dejo el segundo capitulo, mañana tengo prueba por eso no he escrito, pero espero mañana subir un nuevo capitulo de algo.

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 2


Mi día comenzó como siempre, sin hacer nada, Jessica se había ido así que no tenia a quien estar “sirviendo”, si, no hay nada mas extraño que la señora de la casa sirva a la empleada, pero eso es lo que se consigue cuando tu esposo se acuesta con ella en tus narices, en tu casa, en tu cama.

Ni siquiera curiosidad tuve por ver al nuevo jardinero, siempre me llamaba la atención espiar un poco a la gente de servicio que llegaba, después de todo era mi único contacto con gente, Esme gentilmente le enseño la casa, su cuarto y sus deberes.

Después de las violaciones por parte de mi esposo no me daban ganas de nada, el asco que sentía solo crecía con el tiempo, cualquier contacto con él me repugnaba hasta la medula.


- Bella – levante la vista y me tope con ese hermoso y tranquilizador par de ojos miel – mi niña - sentí el calor de su mano recorrer el morado que tenia en mi mejilla - ¿Hasta cuando soportarás todo esto?

- No se – no saque mi mirada del vacío

- Tienes que denunciarlo… no puedes seguir así

- No – me removí solo un poco – jamás nadie me creería – me acurruque un poco mas a mi misma

- No saliste a ver al nuevo jardinero

- No tengo ganas… además – apreté un poco los puños por lo que iba a decir – Emmett me prohibió hablar con él

- Te gustará – levante un poco la vista para verla

- ¿Cómo?

Jamás me había planteado fijarme en nadie mas, ya estaba sucia, manchada, nadie querría a alguien así, y si alguien se atreviera a quererme tampoco lo haría por completo, Emmett ya me lo ha aclaro muchas veces, doy asco, nadie desearía tocarme por gusto.

- No… no lo digo en ese sentido – se corrigió - ¿A que no adivinas que encontré en su mochilla? – el brillo de sus ojos me animo a seguirle un poco el juego

- Mmm – fingí pensar – un par de revistar pornográficas

- Noooo – se sonrojo furiosamente y yo con ella

- Bueno…

- Aggg esta bien – se rindió – jamás adivinaras

- Entonces…

- Encontré esto – detrás de ella saco un libro y me lo tendió

- ¡AHHHHH! – el grito fue totalmente involuntario, agradecí que mi esposo no estuviera en casa o si no me hubiera hecho arrepentirme

- Sabía que te iba a gustar

- ¿Se lo robaste? – no quite mi vista del libro en ningún momento

- ¡No! – me reprocho – solo lo tome prestado – alce la vista justo para verla encogerse de hombros

En mis manos tenia nada mas ni nada menos que una primera edición de “Romeo y Julieta”, desde que aprendí a leer lo he leído por lo menos una vez al año, aunque este año tuve serios problemas con el ya que no pude evitar culparlo de mis problemas, este libro me enseño a creer en el amor, a buscarlo y hacer de todo porque perdurara, creo que en gran parte por eso es que no he hecho nada por mi situación.

Menos mal que después caí en cuenta que Romeo jamás hubiera tratado a Julieta como me tratan a mí y que ella jamás lo hubiera permito… en fin, es mejor así, ya que no tengo la vida que siempre quise, la vivo a través de mis libros.

- Es…

- Lo se – me sonrió Esme

- Ten – se lo tendí, no era mío y su dueño debía apreciarlo mucho

- Tranquila… Edward me dijo que podías leerlo

- ¿De verdad? – volví a dibujar una sonrisa en mi rostro

- Si – asintió - Además – me tendió un papel doblado a la mitad – ten

- ¿Qué es? – tome el trozo de papel y lo desdoble para leerlo

- Así que tienes toda la noche – agrego al ver que termina de leerlo

- Si – suspire con alivio

Una sonrisa se dibujo en mi rostro, una sonrisa genuina, Emmett no llegaría porque ya no tenia ninguna amante en casa así que saldría a buscarla y para mi no podía ser mejor ya que descansaría de él y leería mi libro favorito de su primera edición.

- Dale mis gracias a Edward

- Ah no – negó fervientemente con su cabeza – eso si que no… la señorita cuando acabe de leer le devolverá el libro ella misma y le agradecerá personalmente

- Pero Em…

- No va a llegar así que podrías aprovechar de leer y cuando oscurezca y Edward haya terminado su trabajo quizás podrían debatirlo – suspiro pesadamente y vi una sombra pasar por sus ojos – aun recuerdo cuando te sentabas horas debatiendo libros con cualquier persona que quisiera escucharte… hecho de menos a mi niña – me abraso con muchas fuerzas – por favor devuélvemela

- Tratare – mentí para tranquilizarla

- Eso espero – se alejo con una sonrisa algo fingida

No quería mentirle a Esme pero yo también echaba de menos a la persona que algún día fui, ya no sonreía y mucho menos reía, no se hace cuanto que no dejo esta casa y que no veo a gente extraña, definitivamente eso no es saludable para nadie, quizás ese era el cometido de Emmett… volverme loca.

Comencé a leer hasta que termine, creo que nunca había tardado tan poco en leer un libro, pero el saber que tenia en mis manos una verdadera reliquia me animó a seguir, cuando cerré el libro, con mucho cuidado debe añadir, sonreí por el hecho de recordad esas pequeñas anotaciones a los márgenes, siempre pensé que era la única lo suficientemente extraña para hacerlo, pero parece que después de todo, hay mas gente extraña en este mundo.

Baje a la cocina y Esme ya me tenia servida la cena, era solo las 19.00 hrs. pero a ella le gustaba la puntualidad a la hora de comer, decía que un horario hacia bien al cuerpo, suspire y me senté a comer sola, como siempre, comí mas que nada por costumbre. Esme se había tratado de sentar una vez conmigo y Emmett se entero, la regañó tan fuerte amenazándola con correrla que yo misma le pedí que no lo hiciera para ahorrarle problemas.

De eso si que estaba segura, Emmett jamás la correría, nunca permitiría que Esme pudiera hablar sobre todo lo que ha visto acá.

Terminé mi cena y yo misma levante mi plato para después ir a la cocina y lavarlo, Esme ya se había retirado a su cuarto así que aproveche mi soledad para salir a mirar la luna, una mas de mis escapatoria, será porque cuando pequeña vi mucho “Sailor Moon”, si hasta me creía que allá arriba había una reino y yo era su princesa, vuelvo a agradecer que a pesar de todo aun no dejo de creer en los cuentos, princesas y príncipes, tengo fe de que mi ángel llegaría un día a rescatarme de este infierno.

Entre tantas divagaciones, volví a abrir el libro del cual estaba aferrada, lo abrí en una página cualquiera y cite el primer verso que vi.

- Mi único enemigo es tu nombre. Tú eres tú, aunque seas un Montesco. ¿Qué es «Montesco» ? Ni mano, ni pie, ni brazo, ni cara, ni parte del cuerpo. ¡Ah, ponte otro nombre! ¿Qué tiene un nombre? Lo que llamamos rosa sería tan fragante con cualquier otro nombre. Si Romeo no se llamase Romeo, conservaría su propia perfección sin ese nombre. Romeo, quítate el nombre y, a cambio de él, que es parte de ti, ¡tómame entera! – imite mi mejor voz de doncella en pena

Espera a que la luna me devolviera la respuesta pero no fue así, al contrario…

- Te tomo la palabra. Llámame « amor » y volveré a bautizarme: desde hoy nunca más seré Romeo.

Abrí lo ojos aun mas y trate de buscar entre las sombras al dueño de esa voz de ángel, volví a recitar, mi cabeza ya antes me había jugado malas bromas, no seria la primera vez.

- ¿Quién eres tú, que te ocultas en la noche e irrumpes en mis pensamientos?

La frase quedaba como anillo al dedo para la voz creada por mi cabeza, suspire y absorbí el limpio viento que pasaba en ese momento.

- Con un nombre no sé decirte quién soy. Mi nombre, santa mía, me es odioso porque es tu enemigo. Si estuviera escrito, rompería el papel.

Ahora si que me asuste, di un respingo, yo no estaba tan loca, había alguien recitando los versos de Romeo y me pude hacer una idea de quien era.

- ¿Edward?

Mi voz se quebró por el miedo que fuera un extraño cualquiera

- Edward Cullen

Frente a mi vi una nívea mano que dude en tomar, levante mi vista siguiendo su forma y ahí estaba en carne y hueso el ángel con el que siempre había soñado.

Después de todo es verdad… nunca hay que dejar de creer en los cuentos.



_____________

Besos, Joha

4 comentarios:

  1. aaahhhhh que romantico!!!!!

    me encanto este capitulo siquiera no tubo tanta violencia como el anterior.....

    ansiosa por el siguiente cap...

    bye

    besossssss

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  2. Frases que les van como un guante pero esta vez en lugar de enemigo es quien vino a salvarla *w* Me mataron! *-*

    Besos!

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  3. Frases que les van como un guante pero esta vez en lugar de enemigo es quien vino a salvarla *w* Me mataron! *-*

    Besos!

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  4. aaahhhhh que romantico!!!!!

    me encanto este capitulo siquiera no tubo tanta violencia como el anterior.....

    ansiosa por el siguiente cap...

    bye

    besossssss

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