viernes, 19 de noviembre de 2010

Princesita - Capitulo 3

Chicos, tercer capitulo, en un ratito subire Rescatame en FF, mañana tratare de subir MOV. Besos y comenten!!

Summary: Isabella Swan es una princesa baste fuera de lo normal... generalmente son los hombres los que tienen muchas amantes, por eso ella no se quiso quedar atras. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 3


Las ganas que tenia de tener a la tal Ángela adelante mío no tenían precio, pero en cuenta voltee mi vista a mi futuro esposo se me olvido todo el odio que estaba sintiendo, baje mi cabeza para continuar con mi papel de niña sumisa y nerviosa, pero las ganas que tenia de que llegara la noche de bodas eran demasiadas, le hubiera saltado encima enseguida pero me dio cierto miedo que me rechazara y me tildara de zorra, porque es obvio, ellos pueden tener mil amantes y ser unos caballeros, pero una no llega virgen al matrimonio y es la peor zorra del mundo, menos mal que yo ya tenia solucionada esa parte.

Flash Back

Hace mucho que me venia rondando una idea por mi cabecita, las ultimas palabras de mi madre antes de morir me seguían resonando, y después de mucho darle vueltas al asunto decide de que forma quería vivir la vida, claro que encontrar a Carlise teniendo sexo con una de las sirvientas en el granero me dio una muy buena idea de lo que quería, así que después de mucho pensarlo, por fin mi plan esta acabado.

Salí junto a mi padre a cabalgar, todo iba bien hasta que por “desgracias” me caí del caballo, así que aquí estoy, en mis aposentos esperando por el medico de la familia.

- Princesa – entro Carlise con la cabeza me hizo una reverencia – me informaron que se cayo del caballo – se acerco hasta mi cama – necesito revisarla… ¿Dónde le duele?

- Acá – señale mi pecho, esperando por su toque, sabia que esto me iba a costar, pero dudaba que fuera imposible.

- Haber – se acerco a mi y con manos temblorosas toco mi pecho, pero siempre se mantuvo lo mas alejado posible de mis senos - ¿Le duele? – presiono bajo mis senos

- No – negué como niña buena – mas arriba

- Ehh bueno – subió un poco mas - ¿acá? – toco entre mis senos

- Doctor – hable con voz ahogada – siento que me falta la respiración – trate de darme aire con las manos – creo que el corsé esta muy apretado

- Llamare a una de sus doncellas para que la ayude – amargo con irse pero lo detuve

- No… ayúdeme usted… no creo que aguante

Carlise se acerco con bastante desconfianza y con dedos temblorosos desato cada tira que aprisionaba mi pecho, cuando ya solo me quedaba la enagua vi como paso saliva por su garganta y yo reí internamente, mas de alguna vez había notado las miradas que me dirigía, así es como supe que esto no iba a ser tan complicado.

- Acá me duele doctos – tome sus manos y mas pose en mis pechos, las moví un poco y gemí audiblemente

- Princesita – cerró los ojos y quiso retirar sus manos

- Carlise – me incorpore y quede muy cerca de su rostro – esta bien – aun tenia sus manos en mis pechos así que las volví a mover para que se diera cuenta que tan duros estaban mis pezones

- Yo… - abrió los ojos y se encontró con los míos

No puedo decir que se resistió, porque fue él quien devoró mi boca, fue mi primer beso y no pudo haber estado mejor, la sensación de su lengua jugando con la mía fue mejor de lo que nunca imagine, lamentablemente se separo muy pronto.

- Princesita – descanso su frente en la mía

- Carlise – acaricie sus mejillas – tómame… hazme tuya – y volví a besarlo, él no demoro en responderme pero nuevamente se separo

- Voy a ir a horca por quitarle su inocencia – vi que tenia temor por su vida, pero la lujuria tanbien se palpaba en el aire

- Me caí del caballo – enrede mis manos en su cuello y deje un beso debajo de su lóbulo, eso lo hizo gemir – escuche que una puede perder la inocencia por error de esa forma… si solo un medico lo confirmara – y con una gran confianza comencé a despojarlo de sus prendas

- Princesita – gimió cuando mis manos acariciaron su pecho

- Bella – me acerque y deje besos por su pecho – cuando te acuestes conmigo soy solo Bella

Él no resistió mas y comenzó a besarme y dejar besos por cada parte de mi cuerpo que encontró, ahora si estaba conciente que esta era la mejor idea, las sensaciones que comencé a sentir no tenían comparación con nada de este mundo, deje los nervios iniciales de lado y solo me dedique a sentir.

- Puede que te duela – estaba besando mi vientre, así que levanto los ojos y me miro – así que… tendré que hacer que te mojes

- Estoy – iba a continuar cuando sentí su lengua dentro de mi parte mas intima, quise mirar y solo me sentí mejor

De pronto sus manos se cerraron en mis pechos y presionaron con mis pezones, estirándolos y dándome placer, mientras su lengua embestía mi sexo con una rapidez inimaginable, no tarde en sentir una bola de calor juntándose en mi bajo vientre, que con un par de lamidas mas de parte de mi doctor termino por explotar, esto era lo que se hacia llamar orgasmo y definitivamente fue la mejor experiencia en mis cortos años.

- Ahora si – se levanto y relamió sus labios – sabes exquisito – llego a mi altura y metió su lengua en mi boca - ¿ves?

- Si… yo también quiero probarte – me iba a poner sobre él pero me lo impidió

- Créeme que muchas veces he soñado con tu boca alrededor de mi pene… dándome placer… pero… - acaricio mis cabellos – un paso a la vez

- Tu eres mi maestro – enrolle mis brazos en su cuello

- Si mi princesita

- Bella – lo corregí con el ceño fruncido

- Bella… puede que te duela…

- Hazlo – alce mis caderas y me encontré con su bien formado pene - ¿puedo mirar?

- Mira – se separo de mí

Me levante y baje hasta quedar a la altura de su miembro, era muy diferente a como me lo había imaginado, enorme y me dio algo de miedo lo que pudiera hacerme, pero de pronto escuche los gritos de la sirvienta y pensé en el placer que podría darme, no me aguante y pase mi lengua por toda la longitud, lo que hizo gemir a Carlise.

- Ya viste – me tomo de los brazos y me dejo bajo él – tranquila

Me beso y de pronto sentí como entraba en mi, pero fue tan tierno y despacio que el dolor se mitigo cuando comenzó a jugar con mi pezones.

- Tranquila… acostúmbrate

- Eres enorme – abrí los ojos que había cerrado por el dolor

- Y tú tan estrecha – alce las caderas para decirle que estaba bien – y tan caliente – comenzó a embestir con más fuerzas - ¿Te gusta?

- Me encanta – deje caer la cabeza en la cama – eres… ohhhh…

- Bella…. Dios… me corro – entero su rostro en mi cuello – estas condenadamente estrecha

- Carlise – me aferre a su espalda y entere un poco mis uñas – me… ohhh… si… - deje caer nuevamente mi cabeza cuando el orgasmo me golpeo

- Si… esto – embistió con fuerza – lo vamos – volvió a embestir – que repetir – y así sentí como todo de él se descargaba en mi interior

- Cuando quieras – lo bese y descase en su pecho cuando salio de mi

Fin Flas Back


Salí de mis recuerdos y vi que mi padre estaba sentado junto a Edward así que me senté en un sillón y me mantuve callada escuchando su conversación.

- Edward – llamo mi padre – hay algo – examino el salón y supe que lo que iba a decir era de importancia, cuando vio que estamos los tres solos continuo – que necesitas saber, y quiero ser totalmente sincero… odiaría
que un mal entendido sea tema de discordia entre nuestros reinos

- Su majestad…

- Charlie – lo corrigió mi padre – solo Charlie… pronto seremos familia

- Bueno… Charlie… puedes decirme lo que sea

- El tema es algo delicado – me miro y supe lo que venia – mi hija Isabella tubo un accidente a los 16 años – accidente, me reí internamente…. Dios, como disfrute ese accidente – lo que pasa es que ella en ese momento perdió su muestra de inocencia, no se si me explico – miro de forma interrogante a Edward

- Supongo que fue un accidente a caballo – la tranquilidad de mi prometido provoco algo de desconfianza en mi

- Exacto… pero te doy mi palabra de que mi hija es cien por ciento pura… pero entendía que esto para ti no sea suficiente… si gustas Carlise, el medio de palacio te lo puedo confirmar

- Tranquilo – puso su mano en el hombro de mi padre – te creo… además – se giro hacia mi y me sonrió – se nota que ella aun es una niña – su sonrisa aunque hizo que me mojara me provoco desconcierto porque no supe interpretarla

- Bueno – se levanto de su lugar – aclaro eso pasemos a comer

- Bueno Charlie – Edward también se levanto y yo hice lo mismo – me gustaría hablar a solas con mi prometida unos segundos nada mas – aclaro

- ¿Isabella? – me miro buscando mi aprobación

- Si – yo solo asentí y volví a agachar mi cabeza

- Bueno… los espero en el comedor

Y con esto Charlie salio de la sala dejándome a solas con mi prometido, yo en todo momento me mantuve en mi lugar con mi mirada gacha, esperando su escrutinio, de pronto lo sentí muy cerca de mi cuerpo y me sobre exalte.

- ¿Así que te caíste de un caballo? – definitivamente su tono acusador no me gusto para nada, así que me sonrojo y solo asentí – niña mentirosa

- ¿Qué? – levante la vista y me encontré con sus ojos brillando - ¿Qué trata de decir? – trate de no mostrar el enfado que sentía, mas bien, me hice la ofendida

- Que se perfectamente – tomo mi barbilla y la sostuvo – como perdiste tu virginidad… te he mandado a vigilar – acaricio mis mejillas y yo solo pude abrir los ojos ante su confesión – se que te has acostado con gran parte de la corte

- Yo… - no supe como defenderme, quede completamente helada

- Por eso – paso un dedo por mis labios – supe que eras perfecta para ser mi esposa – ahora si que estaba sorprendida

- ¿Cómo…? – no pude continuar la pregunta

- Mande a uno de mis hombres acá… Jasper era su nombre – lo recordaba, el joven rubio que me dio dos orgasmos de una sola vez, cerré los ojos al imaginarme todo lo que mi prometido sabia – y te acostaste con él… así que se que eres buena en la cama – acerco su nariz a mi cuello y comenzó a olerme, yo gemí en respuesta – no veo la hora de hacerte mi esposa

- No entiendo – lo mire fijamente ya no tenia caso hacerme la santa - ¿Qué paso con Jasper?

- Se fue a la horca – dijo como si fuera lo mas normal del mundo – no me gusto como alardeo de mi futura esposa

- ¿Aun quieres casarte conmigo? – cruce mis brazos por mi pecho

- Claro… seremos los amantes perfectos, me encanta como eres, una dama en la mesa y una zorra en la cama… como debe ser – sonreí ante su comparación
Para sellas sus palabras me beso, la cantidad de hombre que han pasado por mi lecho no se comparan con el que seria mi esposo, su lengua en mi boca me hizo gemir al segundo, así que no tarde en enredar mis manos en su cabello, definitivamente la suerte estaba de mi lado.


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Besos, Joha!!

3 comentarios:

  1. me encanto!!! la verdad que me enamore de este fic!!
    SIEMPRE ME SORPRENDES CON MAS!
    espero el prox!

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  2. oseaaaa como???? que edward mando vigilar a bella para ver si seria buena esposa, haaaa me asuste mucho cuando dijo "niña mentirosa" hasta pense que se ivan a casar y a tratarla mal y asi, pero que bueno que no, bueno eso espero, haaa ya quiero leer mas, que estes bien joha.

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