lunes, 15 de noviembre de 2010

Rescátame - Capitulo 5


Nuevo capitulo, espero sus opiniones, mañana nuevo capitulo de MOV aca en el BLOG.

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 4


El camino a la casa de mis padres paso entre amenas charlas y cómodos silencios, cuando ya quedaban solo unas cuadras para llegar un profundo vacío me embargo y me di cuenta de cuanto de mi estaba poniendo en Edward, me sentía segura y querida por él, peor seguramente yo no era mas que su pobre jefa.

- Ya llegamos – se giro y clavo sus profundos ojos en mi

- Gracias – medio sonreí – si quieres puedes ir a… no se – me encogí de hombros – estaré lista en tres horas mas o menos

- Tranquila – me dio esa sonrisa suya que me hacia pensar que no estaba tan loca y que quizás él si sentía algo de lo que yo sentía por él – te esperare aquí por si ocurre algo

- Gracias – volví a sonreír sin muchas ganas

Me baje del auto sin voltear a mirar a Edward.

Mis padres son tan raros que no sabia como los encontraría ahora, a veces lloraban por verme y otras me criticaban hasta mi forma de respirar, así que tome aire un par de veces antes de tocar el timbre, hasta el sonido que indicaba la llegada de alguien denotaba la impotencia de la Mansión Swan… algo que nunca podría entender.

¿Qué se saca con tener tanto dinero si no se tiene felicidad?

Una nueva mucama me abrió la puerta, según Renné Swan no se puede tener a alguien que no cumple a cabalidad lo que ella ordena trabajando en su casa.

- Hola – le sonreí

- Hola señorita – por la tímida reverencia que me hizo supuse que el trato que le daba mi madre no era de los mejores

- Mis padres – trate de incitarla a que me dijera donde estaban pero sin ser mala, note que le costaba un poco hilar sus idea

- ¡Ah!... los señores – sonrió cuando se dio cuenta – en la sala

- Claro – la chica aun me tapaba el paso y no me dejaba entrar – me puede dar permiso por favor – le sonreí para que no sonara como una dura orden

Bien sabia yo lo que era el maltrato sicológico… y el físico.

- ¡Claro! – ahora sonrió un poco – pase por favor – se hizo a un lado y frente a mi estaba la casa donde había pasado los mas tranquilos años de mi vida – déme su abrigo si gusta

- Gracias – me saque el abrigo y se lo tendí

- Por aquí – me indico con la mano el camino a la sala, sonreí al verla tan nerviosa e inocente

- Conozco el camino – le volví a sonreír – gracias

Me acerque hacia la sala donde tantas veces vi a mis padres reunidos con sus importantes amigos, donde no me dejaban entrar porque era un lugar solo para “grandes” como decían ellos, ahí mismo ocurrió el día mas feliz de mi vida, en ese lugar vi por primera vez a Emmett cuando creí que era el mejor hombre del mundo, ahí le pido mi mano a mi padre, ese salón que tantas emociones me trabajo… pero ahora que lo pienso ninguna de ellas fue de verdadera felicidad.

Esta casa me dio comodidad y lujos, pero nunca y me dio verdadera felicidad.

- Menos mal – escuche la voz de mi madre – esa chiquita pasara a engrosar la lista de desempleados de este país – la mire y estaba dándome la espalda mientras servia un trago en el bar – hace diez minutos que escuche el timbre sonar y apuesto me pulsera de diamante que me regalo tu padre para mi ultimo cumpleaños que la muy estúpida no atino siquiera a darte lugar para entrar… ¡Dios! – bufo – con tantos habitantes en Estados Unidos y yo no puedo encontrar una mucama decente… claro… todo porque mi adora hija se quiso llevar a Esme… si no fuera tan buena madre no lo hubiera permitido…

¿Buena madre?

Definitivamente hoy no seria uno de esos días donde mis padres son los amorosos y tiernos progenitores que toda persona desea.

Deje de escuchar a Renné porque sus divagaciones frías y sin sentido me importaban muy poco.

- Niña – pestañee y la vi chasqueándome los dedos - ¿Qué vas a querer tomar?

- Vino – respondí automáticamente

- Claro – bufo molesta – veo que aun no te has embarazado… pobre de Emmy

Tenía ganas de llorar y salir corriendo y eso que mi padre aun no hacia su entrada triunfal.

- Isabella – hablando del rey de Roma… - hija… que bueno verte

Se acerco hacia mi y me dio un calido y corto abrazo, solo lo justo y necesario.

- Padre – le sonreí

- ¿Y tu guapo esposo? – pregunto mi madre

- Tenia que revisar unos contrato – aclaro mi padre por mí – si no fuera por él no sabría donde estaría la empresa – se dejo caer en el sofá con una gran sonrisa en sus labios – es el mejor marido que pudiste escoger Isabella – me alabo

- Lo se

¿Qué más podía decirles?

Se que con el ungüento de Edward el morado de mi ojo se notaba menos y el maquillaje también ayudaba mucho, peor sabia muy bien que aun se notaba algo, pero ellos ni siquiera podrían llegar a imaginar que el dulce Emmett pudiera golpear a su hija.

- Esta lista la cena señora – la misma chica que me recibió llego a avisar

- Ok… ahora retírate – le hizo un gesto con la mano y se levanto del sofá

- Prepare la cena preferida de mi hijita – se me acerco y simulo acariciar mis cabellos – a ver si pronto tengo que cumplirte antojos – el tono oculto de lo ultimo no me paso de largo

- Ya veremos – murmure

- Déjala Renné – intervino mi padre – ya veras como pronto seremos abuelos

La cena paso con frías conversaciones, entre los nuevos romances de la sociedad, las nuevas adquisiciones de la empresa y los prontos viajes de mis padres.

Disimuladamente revise mi reloj de muñeca y comprobé que recién había pasado una hora desde que entre a la casa, una sonrisa apareció en mi al recordar que afuera estaba Edward y que si alegaba dolor de cabeza o algo me podría ir enseguida.

-Estuvo todo muy rico madre – sabia que aunque ella no hiciera nada de la cena lo mejor era alabarla

- Gracias – sonrió complacida

- Pero tendré que retirarme – deje sobre la mesa la servilleta de tela que estaba sobre mis piernas – Emmett debe estar muy cansado de tanto trabajar y me gustaría hacerle compañía

Después de pensarlo por un rato decidí que esa era la mejor excusa.

- Claro hija – mi padre se levanto a la vez que lo hice yo – esperamos que para la próxima Emm venga contigo

- Por supuesto

- Hija – Renné me abrazo bien fuerte – espero que pronto me des nietos – en un gesto algo mas maternal despejo mi rostro de los cabellos que habían caído en el

- Ya Renné – la regaño mi padre

- Serás la primera en saberlo – me gire hacia mi madre

- Vuelve pronto hija – se despidió Charlie

- Adiós – tome mi bolso que había dejado al lado de la mesa y dirigí a la salida, no espere por la mucama, solo tomo mi abrigo y salí de ahí.

Por lo menos no estuvo tan mal, pero era realmente desesperante estar frente a mis padres y darme cuenta de lo ciego que pueden ser y mas que eso, darme cuenta que pueden llegar a querer mas a un cerdo golpeador como Emmett antes que a su propia hija.

Baje los escalones que me separaban del auto donde sabia que estaba Edward, y ahí, recostado sobre el capo y con un cigarro en su labios estaba él, parecía la verdadera encarnación del pecado, su pose por completo invitaba a pecar y si yo tan solo tuviera un poco mas de autoestima y no estuviera casada con quien estoy, solo quizás, probaría mi suerte con él.

- Veo que tenia razón – me fije que tenia su vista clavada en el cielo estrellado, pero aun así me hablaba a mí

- ¿En que? – me termine de acerca a él

- En que tardarías menos de tres horas – se giro para sonreírme y casi me olvido de todo y ataco sus labios

Pero gracia a la cordura que me quedaba no lo hice, no seria la mejor idea para mi y menos para él que algo pasara entre nosotros.

- ¿Vamos? – dejo caer el cigarrillo y en gesto aun mas sexy lo apago con la punta de su zapato

- Claro

Desde ese día habían pasado dos semanas, no se porque pero Emmett se estaba comportando algo extraño, desde la ultima golpiza no había vuelto a tocarme en ningún sentido, ni siquiera me había gritado y eso me estaba asustando porque sabia que cuando lo hacia era porque algo tramaba, había aprendido a conocerlo muy bien.

Ahora me obligaba a llamar dos veces por semanas a mis padres y por pedido expreso de él tenían que ser en días distintos y horas distintas.

“Para que se note que es espontáneo”

Esas habían sido sus palabras y no se porque pero algo me decía que quien tenia que ver en todo esto era mi padre, de los dos él siempre fue el mas observador, mi madre en cambio era mas frívola así que no se fijaba en las pequeñas cosas.

Eso si, si es que mi padre le había comentado algo a Emmett es probable que cuando todo pasara volviera la ira renovada de mi esposo.

Estaba paseado por los jardines, hace tres días que tampoco veía a Edward, no se porque razón, pero Emmett había empezado a llevarlo a la oficina y como yo no le preguntaba nada no sabia de que venia todo esto.

- Hola – esa voz me saco de mis pensamientos

- Hola – tenia mi vista clavada en una pareja de pajaros que revoloteaban en la copa de uno de los árboles, después de un momento me gire hacia él

- ¿Cómo estas?

- Bien – le sonreí sin gracia - ¿Y tú?

- Bien también – se dejo caer y se sentó en el pasto – solo un poco cansado

- No te había visto – luche para que mis palabras no sonaran a reproche

- También te extrañaba – su sonrisa torcida solo logro poner color carmín mis mejillas

- Yo… - baje la vista para que no viera mi sonrojo

- Tranquila – también bajo su mirada

- ¿Y que has estado haciendo? – le busque platica

- He estado ayudando a tu esposo en la empresa

- ¿En que? – fruncí el ceño

- Claro – sonrió al cielo – no te lo había contado

- ¿Qué cosa? – ahora me acomode para quedar mas cerca de él

Si habían cosas que no conocía de Edward de verdad me interesaba saberlas, en este tiempo, aunque nuestros encuentros eran esporádicos y muy cortos, además de que nunca hubo ninguna muestra romántica en ellos, yo sentía que estaba sintiendo por Edward lo que siente una cuando va en camino para enamorarse y eso solo me daba las esperanzas de que por lo menos mi corazón no estaba muerto como en algún momento pensé.

- Estudio – soltó de pronto

- ¿De verdad? – ese siempre había sido mi sueño

- Si… estoy en mi ultimo año de Leyes – su rostro demostraba el orgullo por si mismo que sentía

- ¡Que genial!... entonces – de pronto mi ceño se frunció – porque trabajas acá

- ¿Recuerdas que te conté que mis padres no tienen muy buena situación economiza?

- Si – me encanto que tuviera esa confianza en mi y que no le diera vergüenza confiármelo

- Bueno… ellos no podían pagarme mis estudios, por mas que mi madre también comenzó a trabajar aun así no alcanzaba – suspiro pesadamente y supe que no le gustaba hacer que su madre se esforzara mucho por él – así que yo también empecé a trabajar… poco a poco comencé a reunir el dinero y gracias a unas becas que me consiguieron mis profesores del colegio es que ya estoy por terminar mi carrera

- Tus padres deben estar realmente orgullosos

- Lo están – ensancho su sonrisa – y parece que ya tengo trabajo para hacer la pasantía

- ¿En serio?

- Si – se giro a mirarme – tu padre me ofreció un puesto en la empresa

- ¡Edward! – sin pensarlo y solo por instinto me arroje a sus brazos haciéndolo caer conmigo encima

Nuestros rostros quedaron tan cerca que sentía como su respiración se colaba por todos mis poros, unos pocos centímetros me impedían pobrar esos labios que hace tiempo ya me venían atormentando.

- Lo siento – susurro

- Yo también – baje mi mirada a sus labios y antes de hacer algo de lo que me podía arrepentir me aleje – de verdad te felicito… se que te ira muy bien en la empresa y serás un muy buen abogado

- Gracias – aun había algo de tensión en el ambiente, pero me parecía que era por algo distinto – Bella… - abrazo mi nombre con sus labios

- Dime – lo mire dejando de lado mi vergüenza

- Tenemos que hablar – frunció el ceño y vi sus puños cerrados – de lo que pasa con Emmett… yo… lo se todo

Mi corazón se detuvo por unos segundos...

Él lo sabía…

¿Y ahora que?

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Besos, Joha!


3 comentarios:

  1. santa madre de diosss!!!

    miuy buen cap... ya quisiera que pasara algo entre ellos pero hay que afianzar la confianza creo...

    esperare con ansias el siguiente cap....

    besosssss

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  2. Ahora si a dejar de justificar esa vida miserable.....

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  3. santa madre de diosss!!!

    miuy buen cap... ya quisiera que pasara algo entre ellos pero hay que afianzar la confianza creo...

    esperare con ansias el siguiente cap....

    besosssss

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