martes, 8 de febrero de 2011

Rescatame - Capitulo 14


Hola!!!. Nuevo capitulo de Rescatame, espero sus opiniones. Besos!!

Summary: Vivo un infierno y ruego porque algún día llegue un ángel a rescatarme, pero se que es imposible, así que es mejor escapar a mi lugar. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 14


Como todo el caballero que es Edward aparto la silla para que yo pudiera tomar asiento y después de dejar en beso en mi cabeza se dirigió a la caja a comprar nuestros cafés, eso fue alfo que me incomodo un poco porque sabía que no le sobraba el dinero y no me hacía sentir cómoda el saber que lo hacía gastar lo poco que tenia.

No pude evitar escanear el lugar por completo, era tan extraño ver el mundo después de tanto tiempo sin salir, pero me sentía peor al saber que todo era culpa mía, nadie había cambiado en Emmett, era yo la que se había cansado y había puesto un paralé, o sea que siempre estuvo en mis manos detener los maltratos pero por un estúpido e irracional miedo preferí seguir viviendo en la miseria en la que estaba.

La última vez que había entrado a Starbucks fue antes de conocer a Emmett, a él no le gustaban los lugares donde no era atendido, le encantaba saber que la gente se desvivía por complacerlo, tampoco me dejo volver porque según él no era propio para mí tampoco.

Tantas señales habían sobre su comportamiento maltratador que me odio aun más por no haberlas visto antes.

En fin, por lo menos se que todo lo que pase tuvo su recompensa, Edward giro en la fila solo para verme y regalarme una sonrisa de esas que volvían mi corazón un tambor, se le devolví y me sentí mucho mejor conmigo.

- No sabía cuál te gustaba así que te traje mi favorito – puso frente a mí un enorme vaso blanco – moca blanco

- Mi favorito – le sonreí

No era mentira, a veces cambiaba, pero como venia tanto casi siempre pedía el moca blanco para endulzar mis días.

- ¿En serio? – tomo asiento justo al frente mío

- En serio – afirmé

Tome el vaso y lo lleve a mis labios para dejar que ese sabor de café dulce me recorriera la garganta, este café tenía un mayor significado que el de cualquier bebida, era el sabor a la libertar y la felicidad.

- Te vez tan contenta, eres como un niño en la mañana de navidad

- Es que lo estoy – puse mis manos sobre la mesa – hace mucho que no salía – volví a mirar todo el lugar – y siento que he perdido tanto tiempo, han sido años y no por mí el mundo a dejado de girar

- Tranquila amor – tome mis manos y les dio un ligero apretón – ahora las cosas serán distintas

- Lo siento, no quiero ponerme melancólica ni nada por el estilo – baje mi vista un segundo pero en seguida volví a clavarla en él – no quiero que nada arruine nuestra primera cita

- Nada podría hacerlo, me basta con que estés conmigo para que todo sea especial

- Creo que en eso coincidimos

Nos sonreímos y quedamos en silencio por un segundo, solo mirándonos y diciéndonos lo bien que nos hacíamos el uno al otro.

- Ahora quiero que me cuentes algo más de ti – aleje cualquier mal pensamiento y me acomode para escuchar lo que Edward quisiera decirme

- ¿Algo como qué?

- Lo que sea – me encogí de hombros y le di un nuevo sorbo a mi café – cuéntame de tu familia

- Bien – se rasco un poco la cabeza – ya te conté que vengo de una familia muy humilde, mis padres son Carlisle y Elizabeth Cullen, me demore un par de años en poder entrar a la Universidad porque tuve que trabajar para ello, mi madre comenzó a realizar trabajos de costuras y mi padre agrego un nuevo trabajo pero aun así cuando estaba en ultimo año me di cuenta que no me alcanzaría para pagar lo básico, gane una beca que tuve que extender unos años – me dio una sonrisa y yo estaba embobada escuchándolo hablar – así que busque un trabajo y dos años después de que salí del colegio pude hacer uso de la beca y entrar a estudiar leyes, me ha costado un poco porque es difícil trabajar y estudiar pero todo a valido la pena

- Perdona – parpadee y un poco confundida – perdón por la indiscreción pero si ya estas terminando y no te falta nada para tener tu titulo… ¿Por qué trabajas como jardinero y no como algo más?, o sea, podrías muy bien estar como ayudante en algún bufet o algo

- Tranquila – se rio tan relajo que me sentí bien de que mi pregunta no lo incomodada – es que para ser sincero con cualquier cargo que dieran por no ser titulado ganaría muy poco y como jardinero gano bien y no tengo que gastar nada en vivir, con otro trabajo tendría que pagarme un departamento y todos los gastos que ellos conlleva

- Entiendo

Me sonroje un poco por no pensar en eso, pero es que yo nunca me había tenido que preocupar por cosas como pagar la luz, el agua o comprar comida, era toda una muñequita de cristal cuando vivía con mis padres y pase a convertirme en una muñeca de trapo cuando me case.

- Un duda mas – sonreí para alejar mis pensamientos - ¿Tienes hermanos?

- Si – su sonrisa se amplió enseguida – tengo un hermano, se llama Jasper y tiene 13 años, es un amor, es todo un caballerito y ya tiene novia

- ¿Novia? – le sonreí ansiosa

- Si, es una chiquita muy simpática, se llama Alice, el otro día la conocí y es súper tímida, cree que es muy joven para tener novio pero me dijo que Jasper se lo pidió y que no pudo negarse, no habla mucho y creo que es perfecta para mi hermano, ella viene de una familia mucho mas humilde que la nuestra así que pasa mucho tiempo en casa porque sus dos padres trabajan todo el día

- Por lo menos están juntos

- Si, me alegra mucho que mi hermano tenga una amiga tan especial, siempre me preocupó que fuera tan serio y callado para ser tan chiquito – una sombra paso por sus ojos pero como llego se fue

- ¡EY! – le di un juguetón golpe en el hombro – no le digas “amiga especial” – hice las comillas en el aire – son novios, no les bajes el perfil

- Tienes razón, son novios

Otra sombra cruzo por su mar jade, pero esta vez supe de que venía, y era lo mismo que me atormentaba a mí.

- Nosotros somos mucho más que eso – le aclare – para mi eres mi vida entera – ahora yo tome sus manos – eres mi salvador, mi amor, mi amigo, mi amante, mi todo

- Igual – me sonrió con ganas – para mi eres todo eso

- Saldré de esta situación y por fin podremos estar juntos

- Cuando comience a trabajar ya en un bufet estaba pensando en pedir un préstamo para comprar un departamento

Yo ya había pensado en eso y creo que era el momento de comentarle mi idea a Edward, aunque no estaba muy segura de que lo aceptara muy bien.

- Mi abuela materna murió hace un par de años – comencé – y me dejo todo su dinero, era su única nieta y no confió en mi madre, la conocía demasiado bien para saber que se gastaría en poco tiempo todo – respire – así que me lo dejo a mí, pero nadie lo sabe – alce la vista hacia él – está en una cuenta en Argentina, mi abuela supo tapar todo rastro así que está intacta, Emmett no pudo tocarla, yo no quiero nada de lo que tengo ahora, la casa es mía pero he pensado en venderla y donar el dinero, no renunciare a la herencia de mis padres pero no quiero vivir de ellos – suspire – empezare a estudiar – alce la vista para ver su expresión de asombro y alegría – así que quiero comenzar a trabajar con mi padre, no quiero que Emmett le robe todo su dinero, quiero cuidar los intereses de mis padres pero no quiero depender de ellos

- Eso habla muy bien de ti – aferro su agarre en mis manos

- Hace unos días estaba pensando en que sería muy bueno sacar un poco de ese dinero que tengo y comprar un departamento, algo para que vivamos juntos – baje la vista cuando me di cuenta de que el calor comenzaba a agolparse en mis mejillas

- ¡No! – su voz sonó firme y en seguida alce la mirada – eso me corresponde a mi – mi corazón latió normal al darme cuenta que no me estaba rechazando

- Edward, no quiero desmerecer tu posición de hombre y no quiero que vivamos como dos personas holgazanas del dinero de mi abuela, pero sí creo que es buena idea que no gastamos el dinero que vayamos consiguiendo en un departamento, solo te pido que eso me lo dejes a mí, es algo que quiero hacer

- Yo…

- Edward – lo mire fijamente

- Esta bien – se rindió – pero no quiero que gastes más de ese dinero

- Tampoco tengo intenciones de hacerlo

- Y que no sea nada muy lujoso

- No estaba en mis planes

Nos acercamos por sobre la mesa para unir nuestros labios en un casto beso, nos separamos muy rápido y nos sonreímos, pero el sonido de mi celular me hizo volver a mi posición inicial.

- ¿Hola?

- Cariño – sonreí al escuchar a Esme – no quiero molestarte pero creí que te gustaría saber que Emmett salió hoy con una maleta y que dijo que volvería en un par de días

- ¿Dijo a donde iba?

Aunque me agradara que no estuviera en casa, me preocupaban mucho sus movimientos, sobre todo ahora que estaba al tanto de todo lo que yo sabía y a lo que estaba dispuesta.

- Solo dijo que eran unos asuntos de negocios

- Bien – trate de no hacerme la cabeza con nada

-Mi niña, entenderé si por alguna razón hoy no llegas a dormir, te quiero, cuídate mucho y mándale saludos a Edward

La llamada se corto dejándome con una gran sonrisa por la idea que me acaba de dar Esme, sería un placer estar con Edward en algún lugar que no fuera esa casa.

- ¿Paso algo?

- Nada – le sonreí – solo que creo que hoy pasaremos la noche junta… ¿Sabes? Nunca he ido a motel – alce mis cejas para darle ánimos

- Bien – inmediatamente me siguió – creo que es hora de que conozcas “El templo”

- Edward – lo mire entrecerrando los ojos - ¿Conoces muchos moteles?

- Algunos – se encogió de hombros – es que mi mejor amigo es fanático de ellos y le gusta contarme los detalles de ellos

- ¿Tu mejor amigo?

- Aro, es un chico de mi clase, a él también le ha costado mucho sacar adelante su carrera y también tiene una novia que lo apoya mucho – mi pecho si inflo al sentirme identificada con lo ultimo

- A lo mejor podría conocerlos algún día

- ¡Claro!, algo así como una cita doble

- Por supuesto – le di mi último sorbo al café y lo deje sobre la mesa – ahora llévame al Templo

No demoramos nada en llegar, nos subimos a mi auto y por más que le insistí a Edward para que manejara no quiso, así que yo misma lo hice. La entrada al motel estaba rodeada de arboles así que todo era mucho más discreto, aparque en un estacionamiento también cubierto, no se veía ningún otro auto y eso me dio mucho mas gusto.

Pasamos a la recepción y Edward pidió la mejor habitación, lo vi tan feliz pagando que no quise ni comentar el hecho de poder pagar con mis tarjetas, aunque eso tampoco era una opción porque había la posibilidad de que Emmett me hiciera un rastreo.

- Bienvenida a su suite madame – Edward abrió la puerta para mí y me sonroje al ver como todo invitaba al sexo

Espejos en el techo, un montón de películas porno y hasta un carrusel algo erótico.

- Es perfecto – me gire para encararlo y no demore en estrellar mis labios en los de él

Podía estar en un sucucho y para mi seguiría siendo perfecto, aprendí muy bien y que la calidad la entrega la compañía no el lugar.

Nuestros labios no se despegaron, solo se entreabrieron para dejar salir a pasear a nuestras lengua que comenzaron a enviarnos las primeras olas de pasión acompañadas de los primero gemidos.

Las manos de Edward subieron por mi espalda buscando cualquier contacto con mi piel, yo esta vez trate de ir más allá y lleve mis manos directamente a su camisa que no dude en sacarla de mi camino, eso animo a Edward que también comenzó a desvestirme.

Sabía que Edward trataba de ser gentil y amable pero por esta vez quería algo más de él.

- Amor – me separe de sus labios pero él los bajo por mi cuello – enséñame a complacerte, enséñame algo nuevo

- Pero…

- Solo quiero que gocemos ambos

- Bien – sus ojos se escurecieron inmediatamente – así será

Me tomo en brazos y me dejo caer en la cama. Me desnudo con mucha rapidez y cuando me tuvo completamente expuesta se alejo para hacer lo mismo con él, me delito con la vista de su exquisito cuerpo, recordaría pedirle que cortada el pasto sin camisa para poder admirar sus músculos mas seguido.

- Cariño – cayó sobre mi y beso con mucha ternura mis labios – si no quieres

- Quiero – fui firme

- Bien – se costo a mi lado – ponte sobre mi – iba a ponerme cuando me interrumpió – al revés

- ¿Cómo? – lo mire son entender

- Con tu cabeza hacia mis piernas, si no…

- Bien

No dude un segundo en hacer lo que me indico, entendí muy bien lo que quería y eso me hizo excitarme mucho mas.

- Bells, amor, ¿Entiendes la posición?

- Perfectamente – me acomode para quedar con su potente erección frente a mi rostro

Se veía erguida y rogando por mi atención, el líquido que estaba en la punta que hizo agua la boca y la entrepierna, sabía que Edward no empezaría así que di el primer paso.

Metí su pene en mi boca y disfrute como la mierda del gemido que salió de los labios de Edward, su boca tampoco demore en darme placer, no sé muy bien lo que me estaba haciendo solo sé que me dieron una enormes ganas de gritar y removerme pero tenía un trabajo que hacer y me aboque a él. Use mis manos porque su miembro era tan grande que no alcanzaba a metérmelo entero, en un momento fue tanto mi placer que apreté un poco su pene y mis dientes lo rozaron, se que le encanto porque no demoro en hacérmelo saber.

Sentí mi orgasmo venir, no era solo por mi placer sino también por el goce que me daba complacer a mi amor.

- Amor… aléjate yo…

- Quiero probarte – aumente el movimiento de mi mano – déjame saborearte

- OHHHH

Metí su pene en mi boca para sentir como su semen se escurría por mi garganta, el calor y el sabor me permitieron explotar en mi propio orgasmo que Edward se encargo de limpiar.

Cansada me recosté dejando que su pene acariciara mis mejillas, sonreí por eso.

Unos brazos me tomaron y recostaron bien.

- Eso fue genial – murmure con los ojos cerrados

- Eso no fue nada – Edward acaricio mis mejillas – aun me queda mucho por enseñarte

Nos miramos y sonreímos por todo lo que se venía.

__________________________

Besos, Joha!!!

2 comentarios:

  1. :O... Esas clases están bien interesantes... jejejejeje
    Ese viaje de Emmet si esta super raro, espero que no los hayan visto entrar al motel... me encanta... espero el siguiente.

    ResponderEliminar
  2. :O... Esas clases están bien interesantes... jejejejeje
    Ese viaje de Emmet si esta super raro, espero que no los hayan visto entrar al motel... me encanta... espero el siguiente.

    ResponderEliminar