jueves, 16 de junio de 2011

Sexcall... ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 30


Hola!!. Capitulo nuevo aca espero que les guste. Ahora viene el adelanto de MOV. Besos!!!

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 30


Bella POV

Pensé en que quizás podríamos encontrar a mis padres correteando por la casa, cocinando desnudos, tirándose los platos por la cabeza, rompiendo todo… cualquier cosa… todo menos esto.

- ¡AGGG! – me apegue al pecho de Edward y el sentir su pecho bajar y subir solo significaba que se estaba riendo - ¡Maldito! – comencé a golpearlo en el pecho – no es gracioso

- Tranquila hija – escuche la voz de mi madre – el sexo es de lo mas normal

Respire para girarle y rogué al cielo que por lo menos estuvieran vestidos, con mucha lentitud separe mi rostro del pecho de Edward y mi madre entro a mi campo de visión, llevaba una larga bata que la tapaba a la perfección… por lo menos.

- Hola – estiro la mano hacia Edward – Renné

- Edward – le respondió ahora mucho mas serio – un gusto señora Renné

- Charlie – apareció otra mano por detrás de mi madre

Mi padre también estaba tapado aunque solo por un pequeño cojín.

Si había algo que podía traumarme mas era ver las cositas de mi padre.

- ¡Vayan a vestirse! – exclame bastante encabronada

- Bells – me abrazo mi madre – de verdad te extrañamos – su abrazo fue tan fuerte que me estaba quitando el aire

- Y por eso estaban buscando otro hijo – aunque quise que mi voz saliera irónica salio como un verdadero lamento

- El sexo es normal entre la gente adulta – se encogió de hombros mi padre aun tapándose solo con el cojín

- Entonces estaría bien que Edward y yo cogieramos como animales con ustedes dentro de la casa – les di una sonrisa triunfal a ambos

- Tú eres virgen – declaro con voz fúnebre mi padre

- No se – me encogí de hombros – pregúntale a Edward – lo señale

- Yo…

Lo mire y parecía que el color de su rostro se había ido por completo, estaba mucho mas pálido de lo que solía ser, estaba hasta teniendo dificultades para respirar.

¿Este es el mismo Edward Cullen que conozco?

- Tu… - lo apunto con un dedo mi padre - ¿Desfloraste a mi hija? – vi el rostro de mi padre y si yo estuviera en el lugar de Edward probablemente ya me hubiera hecho en mi ropa interior

- Yo… no… o sea… si… pero no… o sea…

Tuve que tomarle las manos para que las dejara quietas y no se fuera a arrancar el cabello de tanto que lo estaba tironeando.

- Ah tranquilo – le palmeo el hombro mi madre – Charlie solo te amenaza porque es su deber pero de hecho estábamos pensando en contratar a un prostituto para Bella – suspiro y se veía realmente acongojada, aunque la que tenía que estarlo era yo porque no sabia de que mierda estaba hablando – no es posible que siguiera virgen a su edad

- ¡Mamá!

- Es verdad hija… desde los 20 a los 30 el sexo es lo mejor que hay, eres joven pero no tanto como para no durar, tu cuerpo esta en buenas condiciones y puedes probar muchas poses buenas… aunque – le dio una mirada lasciva a mi padre – a nuestra edad también se pasa muy bien

- Eso es verdad – intervino mi padre jocoso

- ¡Mierda Charlie! – bufe – no quiero verte tu cosita con la que me hicieron… ¡Anda a vestirte!

- Trátame con respeto – me apunto con su dedo – soy tu padre

- ¡VAYAN A VESTIRSE! – esta vez grite bastante alto

Los dos se encogieron y corrieron arriba en las escaleras, avance para dejarme caer pero justo cuando me iba a sentar en el sofá recordé lo que acababa de ver.

- ¡AGG! – me moví hacia el otro sofá solo y deje caer mi peso muerto

- Amor – abrí los ojos y Edward estaba agachado a mi lado - ¿Estas bien?

- ¡No!... estoy muerta de la vergüenza – me tape el rostro con ambas manos

- ¿Por mi? – se apunto riendo

- ¡Claro!... te han dado la peor impresión

- Al contrario – ensancho su sonrisa

- No entiendo – deje caer mis manos

- Amor – tome mis manos entre las suyas – yo soy el que tiene que causar buena impresión en ellos y desde que me pediste que te acompañara solo he pensado en lo duro que pueden ser – se puso un poco mas serio – yo nunca había conocido a los padre de alguien pero siempre supuse que seria algo realmente frustrante… que me haría sudar desde que entrara por la puerta

- Pero ha sido peor

- No – negó con la cabeza – han sido normales… ellos podrían haberse disculpado y haber dicho el típico “no es lo que parece” haciendo el momento aun mas incomodo, pero en vez de eso lo hicieron normal… no te voy a negar que fue extraño pero… - se encogió de hombros

- ¿Entonces no estas enojado? – pregunte bastante cautelosa

- ¡Por supuesto que no!... ahora vamos a subir las maletas – se levanto y me arrastro con él – ¿Por donde esta tu cuarto?

- Ven

Subimos hasta el segundo piso y justo nos encontramos con mis padres saliendo de su cuarto, sus sonrisas ya habían desaparecido y ahora se veían bastante más serios.

- Edward queríamos disculparnos por la situación – hablo mi padre

- No hay nada de que disculparse – les sonrió – todo esta bien

- Mamá… - ella presto su atención en mi - ¿Dónde se quedara Edward?

- Contigo por supuesto… a menos que…

- No – negué – así esta perfecto – le regale una sonrisa a Renné

Tome la mano de Edward y lo guié hasta mi cuarto.

- ¡Guau! – habló – esto es exactamente como lo imagine – recorrió todo el cuarto con su vista

- ¿Así como? – me senté en mi cama mientras él dejaba caer las maletas en un rincón

- Así como tu – fue hasta mi tocador y tomo una foto que había en el - ¿Desde cuando eres amiga de Tanya?

No necesite ver la foto para saber cual era, era la foto que nos tomamos con Tanya cuando comenzamos a trabar en Sexcall, la tomo con su celular y me dijo que este era solo el inicio de una hermosa amistad.

- A Tanya la conocí al poco tiempo de llegar a LA, estaba buscando trabajo y no podía encontrar nada bueno, así que acepte un empleo de camarera en un restorán de mala muerte, un día Tanya entro al lugar bastante agotada, se sentó en una mesa alejada y los asquerosos que estaban trabajando ahí casi se la comieron con la mirada – sonreí al recordar el momento – así que para evitarle problemas me acerque yo a tomar su pedido, ella se dio cuenta que quise quitarle a los babosos de encima y me lo agradeció

- Ella te llevo a Sexcall – afirmo

- Si – suspire – se dio cuenta que ese era un empleo horrible y me hizo ver que era mejor estar detrás de un teléfono lleno de pervertidos que frente a ellos… además que la paga era mil veces mejor… gracias a Sexcall pude terminar mi carrera

-Y nos conocimos – agrego mientras se me acercaba

- Exacto

Llego hasta mí y beso delicadamente mis labios, en ningún momento tuvo intenciones de profundizar el beso y yo tampoco, así estaba perfecto.

- Será mejor que bajemos – se separo de mi – no vayan a pensar tus padres que estamos teniendo sexo

- Agg – le pegue en el brazo

- Vamos

Bajamos y mis padres estaban cocinando, se movían coordinadamente por la cocina, mientras mamá revolvía la olla, papá lavaba la ensalada, sincronización perfecta como siempre.

- Menos mal que bajan – hablo mi madre sin siquiera voltea hacia nosotros

- Edward… - fue el turno de mi padre - ¿Te gusta la carne? – lo miro alzando una ceja y rece para que no soltara algún comentario fuera de lugar

- Si… o sea… me gustan los vegetales pero definitivamente soy carnívoro

- ¡Excelente! Porque nada se iguala al pollo a la crema de Renné – hablo bastante emocionado

- Tu – lo apunto mi padre con una cuchara – deberías dejar de comer tanto… te vas a poner obeso

- Para eso esta el ejercicio – le hablo levantando las cejas

- Charlie – lo regaño Renné – ya hablamos de esto

- Es cierto – inmediatamente cambio su semblante

- Eh yo quería decirles algo – intervino Edward y mis padres inmediatamente volcaron toda su atención en él – tranquilos – les sonrió cuando los vio tan serios – de verdad no quiero que se sientan mal por lo que paso… creo que su reacción fue la mejor que pudieron haber tenido y quiero aclararle que no me hicieron sentir incómodos así que no se preocupen por eso… me encanto que solo fueran ustedes

- ¡Lo amo Bella! – chillo mi madre – eres perfecto para mi hija – Renné corrió hacia él y le planto un beso en la mejilla

- Eres un buen chico – Charlie palmeo su espalda – pero quiero aclarar que esto no te da derecho de estar follando con mi hija mientras estemos nosotros

- ¡Papá! – chille

Se comenzaron a reír y no me quedo mas que unirme a sus risas, la platica en la cena fluyo con tal facilidad que pareciera que mis padres y Edward se conocían hace mucho. Mientras ellos hablaban yo comencé a pensar que hoy era la oportunidad perfecta para pedirle a Edward que fuera mi novio, la noche estaba despejada después de la nevazón, así que no tendríamos problema para encontrar el claro porque una hermosa y brillante luna alumbraba la noche.

El claro, recuerdo que cuando vivía aquí era mi lugar feliz, donde me escapaba a leer y escribir, donde tantas veces me quede dormida y soñé con encontrar a mi príncipe azul, donde ahora haría realidad quizás el mas grande de mis sueños.

- Bella – la voz de mi madre me saco de mi entonación - ¿lavas tu?

- Por supuesto – era costumbre entre nosotras que una cocinaba y la otra lavaba

- Yo te llevo los platos – hablo Edward

- Edward – abrí la llave y eche jabón en el paño – ¿me acompañarías a un lugar ahora?

- ¿Ahora? – frunció el ceño – hace frío – se quejo como un niñito

- Deja de quejarte – le salpique un poco de agua en el rostro – valdrá la pena

- Mas te vale – me apunto – voy a buscar una chaqueta

Cuando escuche a Edward bajar yo ya había terminado de lavar los platos así que solo me seque las manos.

- Padres – hable en general – saldré con Edward… le mostrare el pueblo

- Menos mal que no hay moteles – hablo por lo bajo mi padre

- Te escuche papá – gruñí en su dirección

- Listo

Los tres nos giramos hacia Edward y no pudimos evitar una carcajada al verlo abrigado hasta los ojos, para comenzar andaba con botas de nieve, una chaqueta acolchada, bufanda, guantes, gorro y orejeras, no podía verse mas ridículo y tierno a la vez.

- ¿Nos vamos? – apenas y pude verle los ojos

- Si – me gire hacia mis padres y volvimos a reír – volveremos en un rato – los mire amenazante – compórtense

Me puse mi chaqueta y salimos de la casa, tomamos inmediatamente el camino al bosque que esta por atrás.

- ¿No tienes frío?

- No – reí – estoy acostumbrada

- Bien – bufo - ¿Vamos al bosque?

- Sip – metí mis manos en los bolsillos de mi chaqueta

- ¿Vas a violarme? – me lo tuve que imaginar alzando las cejar porque no se le veían con el gorro

- No… ya veras – lo tome de la mano y lo incite a apurar el paso

La luna no podía estar mas hermosa, daba la luz precisa para amenizar el momento, avanzamos unos pasos mas y frente a nosotros se abrió el claro que estaba buscando, seguía igual de perfecto con sus pequeñas flores lila que lo adornaban haciéndolo mas hermoso.

- ¿Qué hacemos acá? – pregunto Edward

- Acá venia cuando quería estar sola – seguí avanzando dándole la espalda

- Ahhh

- Quiero preguntarte algo – me gire de golpe quedando frente a él

- Pregunta

Respire hondo y prepare para lanzar mi pregunta, aunque estaba bastante segura de la respuesta aun así tenia miedo.

- ¿Quieres ser mi novio?

Odie tantas cosas que tenía puestas, no pude ver su expresión.

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Besos, Joha!!

2 comentarios:

  1. ahhhh que ternurita mi eddy... y que par de cachondos los suegros.....jejejejeejejej

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  2. jajajaja me imagino a un Edward tapado todo....Es genial me encanta ...Sigue asi,besos...

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