lunes, 5 de septiembre de 2011

Sexcall... ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 38


Hola!!. Subo capitulo nuevo, quienes no la han leido espero que lo disfruten :) . Besos!!

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capitulo 38


Bella POV

Me sentía tan bien de dormir en los brazos de Edward que casi ni pensé en lo dura que esta la cama, o más bien el catre.

Mentira, sinceramente no dormí nada, primero el sexo con Edward que alejo cualquier cansancio posible y después fue la incomodidad de dormir juntos en tan reducido espacio, pese a que él se ofreció a dormir en otro lado yo me negué, por mucha que fuera la incomodidad prefería mil veces estar con él que lejos suyo.

- ¿Estás bien? – aun estaba detrás mío así que corrió mi cabello y dejo un cálido beso en mi cuello

- Mucho – le sonreí dándome vuelta solo un poco

- No dormiste nada

- Tu tampoco – me estire para besar la punta de su nariz – por lo menos ya amaneció – fije mi vista en la pequeña ventana que develaba los primeros rayos de luz natural del día

- ¿Habremos cumplido con nuestras experiencia?

- Yo creo que hicimos un dos por uno

- Mmm – me apego más a su fornido pecho – no creo que al Jefe Swan le guste mucho enterarse de la otra experiencia

Nos abrazamos y disfrutamos del momento, mis ojos se cerraban solos pero aun así no podía conciliar el sueño.

Iba a golpear a Charlie, hoy teníamos trabajo y yo tenía un artículo que corregir e enviar a Carlisle, por mucho que fuera mi suegro no iba a dejar que tuviera consideraciones especiales conmigo, Charlie tenía que entender eso.

Bufe por lo bajo pero Edward me sintió y dejo tiernas caricias en mi vientre donde reposaban sus manos.

- Bien, arriba los tortolitos – abrí los ojos de golpe para encontrarme con John frente a nosotros – señorita Swan, tiene teléfono – extendió un inalámbrico que no dude en tomar

- Gracias – me lleve el aparato a la oreja - ¿Hola?

- ¡Hija!

- Charlie – gruñí con los dientes apretados

- ¿Cómo estuvo tu primera experiencia en la cárcel? – su tono jovial hacia que creciera mis ganas de querer golpearlo

- ¡Tengo que trabajar y no he dormido nada!

- Si – cambio su tono a uno más serio – Carlisle me dijo que tienes que entregarle un artículo hoy

- ¿Qué…? – abrí la boca para decir algo pero ninguna palabra coherente salía de ella, solo sonidos sin sentidos - ¿De dónde conoces a Carlisle? – logre por fin encontrar mi voz

- Lo llame, no quería que arruinara que su hijo y su nuera pasaran por tan buena experiencia… dime algo hija… ¿Probaron tener sexo en la cárcel?... una vez con tu mamá…

Parricidio.

Solo pensaba en la mejor forma de matar a Charlie.

¿Cuánto me darían por eso?, unos tres años yo creo, después de todo cualquier juez entendería que matara a mi padre después de lo que me ha hecho pasar.

- ¡HIJA!

Su “sutil” grito me trajo de vuelta a la realidad y con ello una nueva idea llego a mi.

- Papito – chille con voz de nenita buena - ¿Recuerdas que mi mamá me debe un favor pro esa vez que los cubrí de la abuela Marie?

- Hija – ahora fue su turno de gruñir

- Sinceramente espero que disfrutes de la experiencia de la abstinencia… besos

No espere su respuesta, solo corte el teléfono.

- Veo que no visitaremos a tus padres por un tiempo – la voz de Edward me trajo de vuelta a la realidad

- Mueve el cuerpo – me despoje de su agarre y me levante – tenemos que ir a trabar y ni siquiera sé si nos dé tiempo para cambiarnos.

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Como soy una sabelotodo lo advine, no tuvimos tiempo de cambiarnos.

Me sentía tan sucia, o sea, después de tener sexo y correrme prácticamente en mi ropa interior seguía usando las mismas de ayer, sentía que en cualquier momento alguien iba a hacer algún comentario sobre mi mal olor.

Me encerré en mi oficina y me concentre en terminar mi artículo, era sobre las adolecentes obsesionadas con el peso, no anoréxicas ni bulímicas ni nada parecido, solo obsesivas que probaban dietas, métodos naturales, etc. El principal objetivo del articulo apuntaba a mostrar que aunque no habían llegado a extremos podían hacerlo, así que me fije de señal los pro y contras de cada técnica usada, para que así pudieran elegir las menos dañinas y más efectivas.

Por experiencia sabia de la obsesión de cuando se es joven por tener la figura perfecta, por eso es que hice mi mayor esfuerzo en que nada apuntara a que era una locura sino más bien algo que se podía hacer bien.

Mis dedos estaban entumecidos y mis muñecas me dolían como la mierda, gire para ver el reloj que colgaba de la pared y sonreí al ver que eran las tres de tarde y yo ya había terminado, sonreí al pensar en el baño de espumas que me esperaba en casa.

Apreté “enviar” y con eso mi trabajo por hoy estaba concluido, no siquiera pensé en comer, porque por supuesto me salte el almuerzo, solo pensaba en bañarme y dormir, nada más.

Sabía que a Edward aun le faltaba así que le marque para avisarle que me iba.

- ¿Hola? – por su tono supuse que también había estado trabajando como loco

- Amor, termine así que me voy

- Bien… a mi me falta aun así que nos veremos en casa

- Te tendré una rica cena – sonreí

- Con que haya postre me conformo – me sonroje por la visión que puso en mi cabeza

- Eso depende de que tan bien te hayas portado hoy

- Te aseguro que he sido un niño muy bueno

- Bien, es lo veremos en casa… te amo

- Yo también te amo

Corte el teléfono y me apresure a tomar mis cosas. En media hora estuve en casa y pensé que mis ganas por bañarme era mayores pero me equivoque, en cuanto entre busque mi cama y solo recuerdo haber hundido mi rostro en la almohada de mi novio.

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La semana paso muy rápido y me alegre por eso, porque aunque a pesar de que yo no tenía poco trabajo, Edward estaba al tope del suyo, como era fin de mes, la revista tenía que salir el domingo en la noche así que como hoy era viernes y el ultimo día de trabajo, Edward se quedaría hasta más tarde, le había ofrecido mi ayuda pero dijo que contaba con un buen equipo y me mando a descansar.

Así que ahora si iba a poder disfrutar de mi relajante baño de espuma, porque ese día apenas y pude ducharme medio dormida cuando llego Edward.

Llene la bañera y arroje las sales, aceites y burbujas, prendí un par de velas aromáticas y puse a Debussy en un volumen muy bajo solo para que ambientara mi baño.

Deje caer mi cabeza en el borde de la bañera en cuento tome una cómoda posición, tenía que pensar en mi próximo articulo y estaba en una especia de laguna mental.

Hasta el momento venía haciéndolo bien así que no quería bajar mi ritmo, mi artículo sobre la infidelidad tuvo muy buena acogida y me dejo la vara un poco alta, así que tenía que tomar la mejor decisión para lo que venía.

Sonreí al pensar en Charlie, ayer recibí una llamada en la que se humillo como nunca antes.

Flash Back

- ¿Qué quieres?... ¿Un poni, un Ferrari, un actor de cine como novio…? Dime lo que quieres y te lo daré… solo te pido que hables con tu madre y le digas que cambiaste de idea

- Hola padre – me reí – yo estoy bien, me alegra saber que tú también lo estés

- Hija, sé que no fue la mejor idea y que Edward y tú la pasaron muy mal, pero te juro que pensé que hacia lo mejor

- Pensaste mal Charlie

Ya se me había pasado el enojo pero el tono de desespero de mi padre hizo que quisiera molestarlo un poco.

- Estoy en el trabajo y tengo que seguir en trabajando

- Isabella Swan te exijo que…

Le corte el teléfono antes que pudiera decir nada más.

Sonreí de pensar en su rostro, se que ya había sufrido bastante así que me decidí a llamar a mi madre.

- ¿Hola? – contesto del otro lado

- Madre… “el ciervo ya encontró su cuerno” – se que era ridículo pero inventamos esa frase para dar por terminado el plan

- Bien

Como toda una agente corto el teléfono a penas escucho mi voz, no quise pensar en lo que estaría haciendo ahora, aunque tenía una vaga idea sobre el terremoto que le esperaba a la casa Swan.

Fin Flash Back


Volví a disfrutar de mi baño pero solo por dos segundos porque el insistente sonido del timbre de trajo de vuelta a la realidad.

Casi llore por tener que levantarme, deje escurrir la espuma con un poco de agua y me puse mi bata, llegue casi corriendo a la puerta para abrir antes que la persona que estaba tocando se fuera.

- Menos mal – me tuve que correr a un lado – pensé que me volvería vieja esperando a que abrieras – me miro de arriba abajo - ¿estabas teniendo sexo con Edward?

- ¡NO! – chillé – él no está, me estaba dando un baño

- Bien – se dirigió a mi sofá y se sentó

- ¿Qué haces aquí Tanya? – me senté junto a ella

- ¿Me estas echando? – su rostro de pena solo me hizo sonreír

- Claro que no – le aclare

- Bien… ahora puedes contarme sobre eso que dice Emmett sobre un chantaje

- No se – me encogí de hombros – yo creo que es Alice pero el investigador sigue buscando pruebas

Hace más de una semana que no hablaba con Tanya, solo porque Emmett estaba mucho con Edward es que sabía que estaba bien y eso me hizo sentir muy mal.

- Siento no haberte llamado – fui sincera

- No importa – hizo un gesto con su mano – yo tampoco lo he hecho así que es culpa de ambas

- ¿Te quedas a cenar?

- Si… Emmett se vendrá con Edward, ha estado trabajando mucho – se quejo

- ¿Cómo llevas esto de estar con un hombre?

- ¡Genial! – ame su entusiasmo – aunque a veces me gustaría volver a lamer un buen coño

- ¡Ey! – me tape los oídos – mucha información

Nos reímos solo con mirarnos, Tanya siempre iba a ser mi mejor amiga pasara lo pasara, aunque nos dejáramos de hablar por un tiempo siempre seriamos nosotras, eso nunca había sido un inconveniente y no lo seria ahora.

- Te he echado mucho de menos amiga – me tira a abrazarla y ella enseguida me correspondió

- Yo también

Me separe un poco del abrazo y nos miramos fijamente, iba a decirle que teníamos que apresurarnos a preparar la cena cuando sus labios impactaron en los míos, abrí los ojos más grande que nunca en mi vida y me quede de piedra, no sabía que hacer y mi cuerpo no reaccionaba.

Sus manos subieron hasta correr mi bata y toparse con mis pezones, no pude controlar el gemido que salió de mis labios y eso la ánimo a abrir mis labios y meter su lengua en ella.

- Eddie creo que somos dos cornudos

Me separe de mi amiga para ver como Edward y Emmett estaban frente a nosotras mirándonos.

- No cariño – hablo Tanya con un noto bastante alegre – esto significa partusa


1 comentario:

  1. WOOIJJJOOOO CYANDO SUBES NEW CAPI KIERI VER SI AHY PARTUZA XD

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