martes, 18 de octubre de 2011

Sexcall... ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 40


Hola!!. Ya esta casi listo el capitulo de AMM . Besos!!

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.


Capitulo 40

Edward POV


- No digas mas estupideces por favor – Tanya impidió que estampara mi puño en el rostro de mi mejor amigo

No me tomo más que un segundo para saber que a pesar de todo, nunca permitiría que mi novia estuviera con otro hombre estando o no yo presente.

- Pero Tanya…

- ¡CALLATE! – tres voces al unísono lo hicieron callar

- Amor – desenfoque mi vista de Emmett para ver a Bella frente a mi – yo…

- Ven


No deje que dijera nada mas, la puse sobre mí y comencé a besarla, estaba prendido y quería estar con ella.

Poco a poco y con sumo cuidado separe sus labios para que nuestras lenguas se encontraran y comenzaran a encender las chispas entre nosotros, aunque por cómo se comenzó a remover sobre mi regazo, supuse que no necesita mucho mas detonante.

El mundo externo dejo de existir para mi, sabía que estaban Tanya y Emmett en el mismo sofá pero no me preocupe por eso, algo de que nos pudieran ver hacia todo mucho mas excitante.

Quizás dude por unos segundos sobre si permitiría que hiciéramos algún tipo de cambio pero así como llegaron las dudas se fueron.

Pose mis manos en la desnuda cintura de Bella y corrobore que no podría permitir nunca que nadie volviera a tocar lo que es mío, subí mis manos y roce sus pechos, sus pezones estaban erectos y arranque unos deliciosos gemidos de sus labios.

Baje mis labios por su cuello quería llegar a sus pezones que se veían húmedos aun por las lamidas de Tanya, eso dio un tirón en mi ya duro miembro, Bella se restregó en mi entrepierna buscando la fricción que ambos ansiábamos.

- Emmett – obvio los murmullos de nuestros acompañantes y seguí con lo mío

- Me gusto eso que vi – murmure sobre su pecho

- Edward – enredo sus manos en mis cabellos y tiro de ellos acercándolos aun mas a sus senos

- Quiero que me montes

Nos miramos a los ojos y cuando se ponía en posición para que la penetrara unos gritos nos distrajeron.

- ¡OH NENA… ESO… MONTAME ASI!

Toda la burbuja que habíamos creado se rompió de golpe, si pensaba en seguir esto con Bella termino en el momento en que los alaridos de mi amigo llegaron a mis oídos, aunque no fui solo yo, el rostro de mi novia se dejo caer en mi hombro y cuando la sentí bufar y casi lloriquear supe que la calentura para ella también se había pasado, hasta mi amiguito se escondió de la guerra.

- Vamos al cuarto – murmuro sobre mi piel

- Vamos

Sin mirar hacia ningún lado nos encerramos en nuestro cuarto, que por obra y gracia del cielo, estaba bastante lejos de la sala.

Bella se acurruco a mi lado y yo la rodeo con mis brazos, no me faltaba nada más para estar bien, solo con tener al amor de mi vida entre mis brazos me sentía bien y tranquilo conmigo mismo. Afine un poco el oído y pequeños murmullos llegaban, así que cerré los ojos con fuerzas y procure que todo esto pasara, había sido muy excitante ver a Bella correrse en los dedos de Tanya, pero creo que esta experiencia bastante por mucho tiempo como innovación en el ámbito sexual.

Bella POV

No sé que sentía.

Abrí los ojos y tenues rayos de luz se asomaban por la ventana, gire a mirar el cuerpo inerte y relajado de Edward y no pude evitar que una lagrima rodara por mi mejilla, no me sentía para nada bien con lo que había pasado anoche.

Pensé que era la peor mujer del mundo por haber dejado que otra persona que no es mi pareja, me provocara un orgasmo pero me sentí aun mas mal cuando el orgasmo me golpeo con tal potencia y para mas remate aun, me sentí una mierda completa al darme cuenta que lo había disfrutado en todo momento, es que ver como Edward se masturbaba sin despegar sus ojos de los míos hicieron que explotara como nunca antes lo había hecho.

Lo que comenzó como una lagrima rodando por mi mejilla se convirtió en un llanto en todas sus letras.

- ¿Por qué lloras amor?

- Soy la peor – los tiernos brazos de mi novio me arroparon y protegieron

- ¿Por qué dices eso?

- Porque anoche yo…

Quise disculparte bien pero nuevos espasmo me lo impidieron, no podía hilar palabra alguna, me sentí mas mal aun al ver como Edward me contenía con tanto ahincó.

- Fue demasiado excitante – de golpe el llanto se fue al escuchar sus palabras

- Te engañe – me separe de su cuerpo para verlo a los ojos

- No lo hiciste cariño – acaricio con amor mis mejillas – fue algo de los dos – sonrió un poco – más bien de cuatros

- Yo nunca me hubiera acostado con Emmett – no sé si estaba de mas o no pero necesitaba aclararle esto a Edward

- Lo sé – beso mi frente – y yo menos hubiera permitido que te pusiera un solo dedo encima

- ¿Se habrán ido?

Después de que nos encerramos en nuestro cuarto no sentí un solo sonido más, pero conociendo a mi amiga sabía muy bien que la fiesta para ellos no había terminado como para nosotros, quizás las vergüenzas y pudores eran distintos entres nosotros.

- Creo que sería bueno que viéramos si aun están ahí

- Si – suspire, no sabía si tendría las agallas de verlos ahora

- ¡Ey! – me movió de los hombros sonriéndome – sin vergüenzas ¿sí?

- Ok – suspire resignada

Nos lavamos solo el rostro y salimos de la habitación.

Mis pasos iban siendo dados con mucho cuidado y lentos, no quería avanzar pero cuando sentí la presión de su mano en la mía me di la confianza para seguir.

- Menos mal, ya estaba pensando en ir a tirarles una jarra de agua

En la cocina estaban mis amigos moviéndose de un lado a otro mientras preparaban el desayuno.

- Tanya no me quería alimentar hasta que llegaran

Los rostros relajados de Emmett y Tanya terminaron de disipar cualquier vergüenza de mí.

- Huele rico – Edward tomo asiento junto a su amiga

Por un momento me quede de pie y helada pero rápidamente me junte con Tanya y la ayude a preparar los exquisitos omelet que estaba haciendo.

.
.
.

Una semana había pasado desde el “incidente de los cuatros” ese era el nombre que le había puesto, pocas veces habíamos tocado el tema, con Tanya solo nos dijimos que estuvo rico pero que no se repetiría, no nos estábamos haciendo los locos, solamente que ninguno de nosotros quería darle una importancia que por supuesto no tenia.

Todo estaba en perfectas condiciones, solamente Edward que estaba medio malito de salud y todo gracias a Carlisle que lo había llenado de trabajo, mañana lo obligaría a ir al médico porque no quería dejar de trabajar y estaba seguro de que tenía un caso de estrés que lo obligaría a quedarse en casa. Hoy su padre tuvo que amenazarlo con despedirlo para se fuera unas horas antes a descansar, los dolores de cabeza preocupaban tanto a Carlisle como a mí, pero parecía ser que para Edward no eran nada.

Estaba a mitad de un articulo bastante entretenido, “La Farándula”, periodística y programas dedicados a hurgar en la vida de los famosos era el nuevo auge, cada día iban en aumento las publicaciones y comentarios en vivos y los números indicaban que era más rentable que cualquier otra noticia, así que en este articulo tendría que hacer un poco de investigación y para eso mañana tenía una entrevista con Giuliana de E! quien muy amablemente se había ofrecido para ayudarme, cuando llame al canal lo hice solo por hacerlo, pero parece ser que Carlisle es amigo de uno de los dueños y no tuve ningún problema para obtener la cuña.

Mire el reloj sobre la mesa y me di cuenta que ya estaba pasado por 10 minutos en mi hora de salida, suponía que Edward no había cocinado nada asa que preferí pasar a comprar algo, comida china era lo más rápido y rico, así que antes de salir pedí un menú para dos personas para que estuviera listo cuando pasara por él.

Estaba calentita la comida así que me apresure a llegar a casa.

El tema de las fotos había quedado totalmente rezagado, Jenks dijo que estaba tomando un poco más de tiempo y como no teníamos noticias de loco o loca, no nos habíamos hecho más mala sangre.

Las luces estaban todas apagadas así que supuse que Edward estaba durmiendo, no me equivoque, prácticamente tuve que arrastrarlo para que comiera algo.

- ¿Cómo te sientes? – toque su frente mientras lo sentaba en la mesa

- Mal – rezongó

- Comamos para que nos vayamos a acostar… mañana tengo una entrevista que hacer – no pude evitar la emoción de mi voz al pensar en mi entrevista de mañana

- No quiero comer – lloriqueo – me siento mal – tome su cabeza entre sus manos y se dejo caer en la mesa

- Comes algo y después te vuelves a acostar

- Promételo – sus ojitos de aguaron de tal forma que tuve que rodar los ojos

- Lo prometo – a penas probo un bocado y casi se devoró el resto – menos mal que no tenias hambre

- Esta exquisito – sus ojos ahora brillaron pero de alegría

- Me alegro – sonreí

- ¿Qué entrevista tienes que hacer mañana?

- Voy a entrevista a Giuliana de E!

- ¡No! – chillo casi como niñita

- Si – me burle

- Tienes que traerme su autógrafo – me miro serio y apuntándome con el dedo

- ¿Te gusta? – lo mire entrecerrando los ojos

- No – le resto importancia – pero creo que se viste muy bien

- ¿Te das cuenta que ese es un comentario demasiado gay?... me sentiría mejor si hubieran dicho que te gusta

- Bien – rezongó – pero es tu culpa – volvió a apuntarme con el dedo – tu me hacer ver esas noticias y esas alfombras rojas

- ¡Soy periodista! – me defendí

- Pero esas no son las noticias que reportas – se burlo de mi dejándome callada

- Te toca lavar – me vengue cuando lo vi fruncir el ceño

Después de que Edward lavara los platos, aun refunfuñando,  nos acostamos.

Dormía plácidamente, estaba soñando en que en medio de la entrevista aparecía Johnny Depp con su atuendo algo desgarbado y esos lentes que tanto me encantan, me estaba girando a entrevistar a él cuando de pronto todo se esfumo y abrí los ojos al ver como Edward se levantaba para correr al baño, lo seguí y cuando lo encontré estaba abrazando el retrete.

- Te dije que no comieras tanto – no pude evitar burlarme

- Lo sé – murmuro – soy un bruto

- Si lo eres… y hoy tienes hora al médico – hable con firmeza

- No quiero ir – sollozó y me dieron ganas de darle un golpe, pero no me quise quedar con las ganas así que se lo di

- No quieres ir porque sabes que te darán licencia

- Es que hay mucho trabajo y…

- Edward – tome su rostro en mis manos – no sacas nada con matarte trabajando si te vas  a enfermar… te necesito sano y fuerte

- ¿Fuerte para tener mucho sexo? – su entusiasmo me indico que ya no tenía ganas de seguir vomitando
______________________ Besos, Joha!!!

2 comentarios:

  1. Te lo repito Joha escribes sensacional!!

    ResponderEliminar
  2. Jjajajjaja... ya leí este capítulo y me encanto, la historia
    entera lo hizo.
    Bueno, aprovecho este momento para felicitarte por todas tus historias de
    verdad me encantan y suelo entrar mucho por aquí para ver que has publicado
    nuevo, sé que no soy mucho de dejarte reviews, pero bueno aprovecho este para
    mencionarlo.
    Por cierto e leído tu entrevista en la revista del mundo de fanficton y la
    verdad resulto muy interesante, Enhorabuena por todo lo que as conseguido y muchísimo
    animo.

    Besos

    ResponderEliminar