martes, 1 de noviembre de 2011

Sexcall ¿Cual es tu mayor fantasia sexual? - Capitulo 41


Hola!!. Nuevo capitulo aca :) . Besos!!

Summary: ¿Por qué el cielo me odia? Justo en mi último día de trabajo este infierno se convirtió en mi paraíso. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.


Capitulo 41

Bella POV


Quería golpear a Edward, sinceramente quería plantar mi puño en su hermoso rostro.

Un lloriqueo mas o una queja adicional y olvidaría lo mucho que lo amo y lo golpearía tan fuerte que se olvidaría hasta de que está enfermo.

Fuera de broma, estaba muy preocupada por él, después de que termino de devolver todo de su estomago estuvo con un poco de tercianas, no volvimos a quedarnos dormidos aunque aun era de madrugada. Del tiempo que conocía a Edward nunca lo había visto enfermo y por lo que él mismo me decía, no era de indisponerse mucho, algún que otro resfrío cada tantos inviernos y seria todo, pero ahora era algo más que una simple indigestión.


- ¿Si prometo darte un buen orgasmo ahora mismo volveremos a casa?

- Por supuesto – lo mire sonriendo, yo había tenido que conducir porque él se negó a cualquier cosa, hasta tuve que arrastrarlo al auto – pero primero te vera el doctor

Apunte con la cabeza el imponente edificio que estaba frente a nosotros, había mucha gente en el estacionamiento y espera que Edward no se pusiera en su plan de “tengo 5 años y no quiero hacer nada” porque no estaba para arrastrarlo mientras todo el mundo se burlaba de nosotros, aunque tengo que reconocer que tiene cierto encanto tratarlo como nenito.

- Es que de verdad lo único que necesito es dormir, conozco mi cuerpo y se que no tengo nada

- Bien – me baje y rodee el auto hasta llegar a su lado y le abrí la puerta – si no tienes nada nos demoraremos muy poco

- Te odio – se bajo refunfuñando y avanzo sin siquiera esperarme

Cerré el auto y los ojos, tenía que tener paciencia, algo me decía que esta actitud de Edward era solo parte del estrés que lo tenía así, porque no era nada grave ¿No?

Imposible, sonreí ante la idea, Edward es joven y sano, por supuesto que todos estos malestares era solamente parte de mucho trabajo y poco descanso.

Cuando llegue a la recepción lo vi sentado y cruzado de brazos, supuse que no había pedido su hora así que me acerque a la recepcionista y confirme la hora que le había pedido, era muy temprano así que la chica me dijo que en unos minutos nos llamaría el doctor. Como no sabía bien que era lo que tenia, solo pedí por un médico general, ya él lo derivaría a algún especialista si necesitaba algo mas, en este caso creo que con una licencia y algunos calmantes estaría bien, pero yo soy periodista no doctora.

Me senté a su lado y solo me saco la lengua, aunque trate de controlarme no pude y estalle en carcajadas, esta actitud tan inusual en Edward era preocupante y chistosa al mismo tiempo.

Mire la televisión que estaba prendida, como aun era muy temprano estaban dando las noticias, anunciaban días de mucho calor en LA, ¡Claro!, como si hiciera poco, quizás un día en la playa le hiciera bien a Edward, le propondría que este fin de semana nos diéramos una arrancadita, estamos tan cerca de Long Beach que es un gran desperdicio pasar encerrados y en el centro comercial los días de calor, tanta gente quisiera un poco de mar y nosotros lo desperdiciamos, aunque ver a Edward en traje de baño era un ingrediente adicional que aumentaba mis ganas por ir a la playa.

- Este fin de semana nos vamos a la playa – lo mire y puse mi cara de “no estoy preguntando, estoy avisando”

- Supongo que no puedo replicar

- Supones bien – me acerque y lo bese castamente en los labios, cuando me separe le di una cálida sonrisa y acaricie sus rebeldes cabellos – tranquilo amor, todo estará bien

- ¡Claro! – bufó – como no es a ti al que le sacaran sangre

- Vamos amor – lo moví un poco – es solo un pinchacito, además – me encogí de hombros – quizás ni te sacan sangre

- ¡Siempre sacan sangre! – casi grito, mire alrededor y una pareja de ancianos nos miraban y asentían sonriendo – no sé qué piensan los médicos pero te duela lo que te duela siempre te sacan sangre – y sí, eso sí que es verdad

- Bien – bufe resignada, parecía una madre tratando de calamar a su nenito – si te sacan sangre le diré que me saque a mi también así compartiremos nuestro dolor

- Dios como te amo

Me beso como si se le fuera la vida en ellos, no es que me queje pero era un lugar público y cuando estaba a punto de sentir su lengua rozar la mía, escuche como una voz masculina llamaba a mi novio, el doctor pensé, así que a pesar de que no quería, me separe de él.

- Vamos – antes de que replicara cualquier cosa lo tome de la mano y lo jalonee a la consulta

- Hola – saludo el doctor, debía tener unos 25 años porque se veía bastante joven – mi nombre es Demetri – estiro la mano hacia mi primero

- Un gusto, yo soy Isabella y él es mi novio Edward – señale a Edward que ahora ya no estaba lloriqueando, estaba serio y con el ceño fruncido – y es el que viene a la consulta

- Hola Edward – le sonrió y como mi novio no le respondió tuve que salvar la situación

- Se siente un poco mal – le di un no tan disimulado codazo en el costado

- Si… y tenemos trabajo así que me gustaría salir lo antes posible de acá

El doctor se sentó en su silla y comenzó a llenar una ficha con todos los datos de Edward, le pidió que explicara todos sus síntomas y le hizo muchas preguntas, yo me sorprendí mucho al enterarme que estaba vomitando casi todos los días y se que a él no le agrado nada mi mirada asesina, pero eso era algo que yo necesitaba saber.

Nuevamente casi lo golpeo cuando le dio con que no tenía nada y que solo era estrés, yo ya no estaba tan segura, pero menos mal que el médico no le hizo caso y le reviso.

Con el estetoscopio le reviso los pulmones y descarto cualquier resfrío, le toco el estomago en repetidos lugares pero cuando vio que Edward no se quejaba dijo que era poco probable que fuera alguna infección o algo parecido, le reviso el colon también, quizás el estrés le había afectado el color, pero al palparlo Edward tampoco se quejo.

Vi que no era la única frustrada cuando vi como Demetri fruncía el ceño.

Tal parecía ser que como había predicho Edward la única solución fue sacarle sangre, casi me carcajee cuando lo vi tragar en seco, pero el sonrió malévolamente cuando me recordó que le había prometido acompañarlo moralmente y sacarme sangre también.

- Esto es algo que no había visto – murmuro divertido Demetri

- Es que mi novio es un llorón – me burle y sonríe aun mas cuando vi su mirada de odio

- ¡No soy un llorón! – a penas y pude entenderlo porque hablo entre dientes

- Bueno Edward – el doctor corto el momento – en la tarde te llamare por si hay algo importante

- Espero que no llame – murmuro, creo que no quiso que lo escucháramos pero lo hicimos

- ¡Edward! – lo regañe

- Pero es que si no llama es porque no tengo nada – le fruncí el ceño, sabía que no lo había dicho por eso – bueno doctor – puso una de sus sonrisas y le dio la mano – estaremos en contacto

- Cuídate Edward – le respondió el saludo – adiós Isabella

Iba a darle la mano pero Edward me tomo de la cintura y me saco raudamente de la consulta, no quise hacer un escándalo, así que silenciosamente nos dirigimos donde la secretaria y pagamos la consulta y los exámenes que le había hecho el doctor a Edward.

Aunque trate de convencerlo, nos dirigimos a la oficina, hoy teníamos mucho trabajo, por lo menos yo tenía la entrevista con Giuliana así que solo iría a buscar mis cosas y al fotógrafo que me acompañaría.

Casi no hable con Edward porque esos celos tan estúpidos que había demostrado hoy sumado a sus lloriqueos me daban ganas de dejarlos sin bolas, pero cuando pensaba en como eso me afectaba a mí también me retrataba inmediatamente.

Solo nos despedimos con un corto beso cuando el ascensor llego a mi piso, me baje Jane ya me tenía todo listo, pero algo en la expresión de su rostro me indicaba que algo andaba mal.

- ¿Qué pasa? – pregunte con miedo, no quería que me dijera que la entrevista se había cancelado o algo por el estilo

- El fotógrafo – murmuro y desvió la vista

- ¿Qué tiene? – había mucha gente que hacía de fotógrafos en caso de emergencia así que no creí posible que no hubiera uno disponible

- No hay ninguno de los principales, con tantos reportajes, sabes que hemos estado todos con mucho trabajo, así que los fotógrafos principales están todos ocupados y yo no sabía, así que pedí otro nuevo y…

Hablo tan rápido que apenas me dio tiempo de procesar todo.

- Bien… entonces… ¿Enviaron a uno?

- Si – bajo la vista y se revolvió el cabello – pero te juro que yo no lo pedí

- Calma Jane – le sonreí – no tiene nada de malo mientras haya un fotógrafo, en todo caso no es tu culpa… y bien, ¿Quién es mi fotógrafo?

- Yo

No necesite girarme para saber porque Jane estaba tan apenada, entrecerré los ojos y vi como Jasper me regala una estúpida sonrisa.

- Bien – tome el bolso que me había preparado Jane – estamos a tiempo de llegar, así que vámonos

Sabía que si decía cualquier cosa extra se prestaría para algo más, así que como esto era lo que había, decidí dejar todo en el ámbito profesional.

Nos subimos al ascensor y ninguno dijo nada, cuando llegamos al estacionamiento me di cuenta que había traído el auto de Edward y dudo mucho que le gustara saber que Jasper se había subido a él, mire a mi ex novio y comprendió todo cuando me vio mirar el volvo de Edward porque en seguida camino hacia su auto.

Nos subimos y en el camino mantuvimos una tranquila charla sobre lo que trataba el reportaje, lo haríamos en el muelle para que las fotos salieran mas naturales, saldría una o dos pero era importante que salieran bien.

- Parece que los deportes están en picada – comento cuando ya nos habíamos bajado

El restorán donde haríamos la entrevista ya estaba disponible así que nos sentamos a esperar a Giuliana .

- ¿Por qué lo dices? – aunque no quería entablar una charla con él, tampoco sería una descortés

- Porque hay poco trabajo en la sección, por eso me designaron de fotógrafo

- Pero tú eres fotógrafo – cuando estábamos juntos recuerdo que me conto que había hecho varios cursos de fotografía

- Si, por eso y porque me toco contigo es que no me quejo de este cambio

Me sonrió y preferí desviar la mirada, porque algo me indicaba por donde venia, gracias al cielo Giuliana llego y no tuve que contestarle nada.

La verdad es que era muy simpática, contesto a todas mis preguntas y compartió muchas de sus experiencias como entrevistadora conmigo, había tenido la oportunidad de entrevistar a muchos famosos y eso era algo que se notaba que le encantaba.

- Definitivamente lo mejor es estar en la alfombra roja – sonrió

- ¿Alguna vez alguien te ha recriminado alguna mala critica?

Yo acostumbraba a ver E! y sabia que en algunos programas destrozaban los atentos o hasta se burlaban de algunas travesías de los famosos y siempre me pregunte como seria verlos después de eso.

- La verdad es que si – me sonrió – peor así es el negocio, generalmente a ellos no les gusta que le digan que se ven mal o que han hecho el ridículo, pero si salen de fiesta de noche y golpean a alguien no es mi culpa, yo solo lo informo y opino, en cuanto a Fashion Police es más complicado porque comentamos después de que ya han pasado por la alfombra roja y cuando es temporada de premios en pocas semanas tengo que volver a verlos, pero como yo entiendo su trabajo ellos deben entender que este es el mío

Off The Record me comento algún que otro chismecillo reciente, de verdad que habían muchas cosas en la vida de los famosos que no se sabían, pero lo que más me sorprendió es que muchos de los famosos más codiciados y asediados por el sexo opuesto, en realidad eran homosexuales, habían muchos rumores pero que sin pruebas era imposible lanzar, eso sería muy irresponsable, ese ya era el trabajo de los Paparazzi así que solo tendría que mencionarlo en mi artículo.

Jasper tomo algunas fotos comiendo, otras de nosotras hablando y algunas de Giuliana sola.

Cuando me di cuenta de la hora me fije que ya había pasado la hora del almuerzo, habíamos estado toda la mañana en la entrevista así que con Jasper nos volvimos enseguida, quería ver si alcanzaba a escribir un poco hoy antes de irme a casa.

Edward aun no me llamaba, pero sabía que se enteraría de que estaba con Jasper y tendría que poner todo de mi parte para no golpearlo.

Creo que nunca en mi vida había querido golpear tanto a alguien como hoy a Edward Cullen.

- Fue Alice – deje de sonreír y mire a Jasper que me miraba fijamente

- ¿Qué?

- Ella es la que les está mandando las fotos

- ¡¿QUE?! – si era verdad no era algo que me sorprendiera

- Estoy seguro que es ella

- ¿Y tu como sabes esto de las fotos? – lo mire con los ojos entrecerrados, tampoco confiaba tanto en él

- Bella – sonrió con ganas – todos en Almost Angels lo saben, la Gossip Girls de la oficina se encargo de contarnos

Claro, como no se me había ocurrido eso, ahora todos sabían que Edward y yo estábamos siendo chantajeados por un loco, que según Jasper y yo, por supuesto, creíamos que era Alice.

- Yo también creo que es ella

- Tengan cuidado – se paro en un semáforo y me quedo mirando – está loca

- Eso también lo sé – sonreí al recordar sus gritos en la cárcel

- Bells yo…

- Llegamos – antes de que dijera nada mas salte del auto

Por segunda vez en el día la suerte me salvaba, pero ni bien baje me encontré con Edward esperándome, estaba serio pero no furioso como me imaginé encontrármelo.

- Hola – murmure. De reojo vi como Jasper entraba a las oficinas sin voltearse a vernos

- ¿Cómo te fue en la entrevista? – no se veía tan molesto, y tampoco es que tuviera motivos

- Bien – ensanche mi sonrisa – ¡Fue genial!

- Me alegro mucho – me sonrió aun con más ganas - ¿Almorzaste?

- No, pero no tengo mucha hambre – después de todo habíamos comido mucho durante la entrevista

- Yo no he comido… ¿Me acompañas? – extendió su brazo que no dude en tomar

- Por supuesto

Nos dirigimos a un modesto restaurant que estaba cerca, así que fuimos caminando, como ya era algo tarde no tardaron en darnos una mesa, a pesar de que no tenía mucha hambre aun así pedí una ensalada.

- ¿Cómo te has sentido? – pregunte mientras esperábamos nuestra comida

- Excelente, fuerte como un toro

- ¿Te llamo el doctor?

- No – aunque frunció el ceño no agrego nada más

- Eso es algo bue…

No pude terminar mi frase porque su celular nos interrumpió.

Por lo que pude entender era el doctor, sobre todo cuando me rodo los ojos, escucho atentamente y con un rostro cansino, pero en un momento no se qué le dijo que Edward quedo duro, estaba que revoloteaba en mi silla, Edward seguía pegado al teléfono y no me decía nada, para mi fueron horas pero en unos segundos corto después de un “estaremos ahí a las 7”.

- ¿Qué…? – ni siquiera podía hablar de lo fuerte que galopeaba mi corazón

- Estas embaraza – murmuro al tiempo que un par de lagrimas rodaban por sus mejillas

2 comentarios:

  1. aaaahhhh!!!!!  no me canso de volver a leerla....  jajajaja

    me encanta...

    plis que siga el de RESISTE siiiii????????????

    besos JOHA.......

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  2. YA LO SABIA JEJEJEJEJE
    IO CNDO ESTUVE EMBARAZADA NO SE SI
    EL PAPA DE MI NENE TUVO ACHAKES PERO MI SISTER SI JAJA

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