sábado, 20 de octubre de 2012

A mi manera - Capítulo 30

Hola!!!, Nuevo capítulo!!!

Summary: Isabella Swan lo tiene todo, poderosa, fría y calculadora, acostumbrada a vivir en un mundo de hombres aprendió a tener el control sobre los demás… ¿Que pasará cuando un joven y tímido Edward Cullen llegue a su empresa y despierte su curiosidad? ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.
Capítulo 30


- Ten – la chica tomó el helado que le ofrecía su novio rápidamente, no era exagerada ni demasiado delicada, pero su garganta estaba seca y el calor no estaba ayudando mucho para su presión corporal -, ¿rico?

- Mmm – Isabella contestó solo asintiendo, su boca estaba muy llena como para que la abriera.

- Bueno… entonces caminemos por mientras.

Edward tomó a su chica de la mano y la comenzó a guiar calle abajo, nunca había estado en Búfalo y ver las Cataratas del Niágara era solo un sueño más para él, pero ahora que estaba ahí con su novia, no podía pensar en otro lugar en el que quisiera estar.

- Creo que es por esta calle – haciendo malabares, el joven Cullen tomó su celular y con la opción “mapa”, abierta, los comenzó a guiar por la Avenida Búfalo -, quizás si deberíamos haber venido con el resto de los turistas.

- ¡Pero si nosotros no somos turistas!

- ¿A no? – era imposible que Edward no viera a su chica con ojos completamente enamorados, pero esta nueva faceta, suave y libre que le estaba mostrando, lo enloquecía por completo -, entonces… ¿Qué somos? – dejando de lado cualquier retención, tomó a Bella de la cintura y la apegó a su cuerpo.

- Somos aventureros – ella alzó varias veces las cejas consiguiendo así que ambos comenzaran a reírse.

La castaña se acercó más a su chico y se alzó en puntillas para poder besarlo, Edward recibió el beso pensando que sería solo un roce, pero ella tenía otras intenciones y se las demostró cuando lo instó a abrir sus labios para que así ambos gozaran de un poco más de cercanía.

- Ahora… realmente quiero ver esas cataratas.

- Vamos – el joven Cullen tuvo que hacer uso de todo su autocontrol para tomar de la mano a su novia y guiarla por la calle, ya que el beso antes compartido lo había dejado en las nubes, como cada vez que la besaba.

Abrazados, bajaron por la calle hasta que se encontraron con un montón de personas agolpadas indicándoles que había llegado a su destino. Cuando Edward pagó los tickets para subirse al bote, Bella no dijo nada, le estaba costando montones, pero entendía que a Edward le gustaba sentirse útil y pagar aunque fuera por un par de tickets, para ella no era gran cosa pero para él sí.

Las capas azules que les daban para que no se mojaran en exceso los hacía ver como cualquier otra persona en el lugar, y ahora, para Edward eso no era mucho, pero para Bella sí, desde que estaba en plena adolescencia que no podía ir a un lugar sin que nadie la acosa, no, ni siquiera en ese entonces, toda su vida se vio envuelta entre cámaras, por más que su padre trató de protegerla, solo cuando ella pudo defender y amenazar, los paparazzi dejaron de seguirla tan de cerca, pero aún así, nunca iba a un lugar completamente segura de que nadie la estaba siguiendo.

- ¿Estás bien? – Edward la liberó del gorro del impermeable que le había tapado los ojos -, creo que aún con esto puesto nos mojaremos.

- No importa – ella se encogió de hombros -, ¡se siente bien! – estiró su cabeza hacia arriba y las finas gotas de agua cayeron sobre su rostro haciéndola lucir mucho más hermosa.

- Te amo.

Isabella enderezó su cabeza y miró a su novio. Ella sabía que él la amaba pero en ese momento estaba viendo de verdad el amor que le profesaba – Yo también te amo… ¿lo sabes no?

- Lo sé, pero no sabes cómo me gusta escucharte decirlo.

Sin importar que la azotea del barco estuviera completamente repleta de gente, Edward tomó a su novia de las caderas y la alzó lo suficiente para que sus labios entraran en contacto. Arremetió con su lengua dentro de su boca explorando esos lugares cálidos que tanto placer les daba.

- Creo que estamos dando un espectáculo.

- Pues que mira el que quiera mirar – respondió Bella entes de enrollar los brazos alrededor de la cintura de su novio.

El bote en el que iban los llevo hasta el punto más lejos a donde podía llegar para ver las cataratas del Niágara, y es que una cosa era verlas en televisión o en fotografías, pero otra muy distinta era verlas en vivo y en directo.

Los jóvenes amantes de tomaron de las manos pero luego se dieron cuento que estaban incómodos, así que Edward se puso detrás de su chica y la abrazó por la cintura, ella encontró su apoyo en el pecho de él y así, juntos, disfrutaron de ese maravilloso espectáculo que les regalaba la naturaleza.

Todos los turistas que pasaban junto a ellos sacaban fotos y comentaban la potencia y la forma en la que el agua caía, lo hacían parecer algo surrealista y maravillo que solo la naturaleza era capaz de conseguir, pero aunque fuera de esa forma, esos jóvenes amantes estaban pensando algo completamente distinto y en completa sincronía.

“El mundo es demasiado grande para vivir en mi burbuja”

Quizás no fueron las mismas palabras exactas para cada uno, pero el contexto no varió.

Isabella Swan creció rodeada de lujos, pasó de ser una niña un poco tímida a alguien fría y casi sin corazón, su vida dio altos y bajos pero algo se mantuvo siempre contante. Su poder, porque aunque solo fuera una chiquilla de cinco años queriendo un Ponny para su muñeca Lucy, lo consiguió, en esa época era su padre quien la consentía hasta en las cosas más extravagantes, luego fue su novio Tyler y por último ella misma. Es muy probable que el hecho de que su madre, aparentemente muerta, volviera a amenazarla por el simple placer de hacer sufrir no fuera de gran ayuda para su carácter que se estaba formado, y mucho menos lo fue el que su joven novio muriera de semejante manera, para Isabella las cosas eran simples, saldría de la casa de su padre para irse a la casa de su marido, simple y cliché, pero efecto, lamentablemente las cosas no se dieron de esa forma y ella tuvo que hacer un cambio en su perfecta burbuja en donde ahora ella tenía el poder. Con los años aprendió buen bien a conseguir sus objetivos, aunque ese objetivo fuera el recién llegado asistente de su imperio. Sí, Isabella Swan ha vivido sus 26 años encerrada en su burbuja de poder, pero en ese momento, rodeada por los brazos de su novio y dándose cuenta de que tan grande era el mundo, que iba más allá que el que ella se había creado, comprendió que vivir esa mentira era mucho más doloroso que cualquier cosa en el mundo.

Edward Cullen tuvo una vida de grande cuando debería haber estado jugando con sus amigos del barrio, pero su vida era distinta a la de cualquier otro chico, a muy temprana edad se tuvo que hacer cargo de su padre y sacarlos adelante, por eso para él se cerraron todas las puertas que tenía en frente dejando sola una abierta, la del éxito. Pero, el éxito es algo subjetivo y él por mucho tiempo pensó que el éxito venía acompañado de un buen trabajo y una posibilidad, una posibilidad que le dejara demostrar el porqué había llegado a los 20 años, que el estudiar día y noche y no tener juventud habían valido la pena, pero todo eso se vino abajo en cuento sus ojos se posaron en La Cobra, Charlotte Scott se lo advirtió; “No la mires a los ojos… es venenosa”, para bien o para mal él no le hizo caso, la miró y encontró un nuevo mundo. Se dejó consumir por ella y por su estilo de vida olvidándose nuevamente de sí mismo, sí, ella lo cambio en muchos sentidos para bien, pero a veces era bueno dar un paso hacia atrás y ver el panorama completo, y eso es lo que estaba haciendo Edward. Mientras abrazaba a su novia se daba cuenta que no estaba mal exigirle amor, que su mundo era ella, pero que no por eso, ese mundo de afuera dejaba de existir, que era bueno que él tuviera amigos y que tampoco estaba mal hacer exigencias.

Mientras el agua del Niágara seguía cayendo, los amantes se miraron a los ojos y sonrieron, eran dos almas rotas y perdidas que por fin estaban terminando de encajar las últimas piezas de su puzle, pertenecían juntos, de eso no habían dudas, pero también era importante que ambos entendieran, que sus burbujas autoconstruidas no eran del todo buenas, que si quería avanzar debían darse cuenta que mundo era más de lo que pensaban.

- Te amo – decir esas palabras de la nada era un primer paso para Bella y lo fue aún más la sonrisa complaciente de su novio.

Demostrar sus sentimientos no estaba mal, quizás aún no estaba lista para escribirlo en una avioneta y mandarla a sobre volar por todo Nueva York, pero decirle esas dos palabras a su novio, mirándolo a los ojos, le parecía una buena forma de empezar.

- Yo también te amo.

Quizás antes hubiera dicho “yo te amo más”, pero ahora Edward quería probar un igual, cualquier podía tener, incluso, lástima por él, por la forma en que era mandado por su novia, pero lo cierto es que él también la merecía, sobre todo con sus sentimientos. En la cabeza de Edward, él era el que más amaba, el que más entregaba, todo, pero ahora se iba a dar una oportunidad de cambiar eso.

Disfrutaron el resto del día sin soltar sus manos, parecían estar pegados pero no, eran solo dos enamorados a los que no les importaba lo que pudiera pensar la gente de ellos. El sol ya se estaba poniendo en el horizonte y aunque no hacía mucho frío, Edward abrazó a su novia para darle calor. Mientras Bella se apoyaba en el pecho de su chico, movió la cabeza para acomodarse, iban a un paso lento y por eso, de reojo, las enormes letras de neón aparecieron en su visión.

Edward buscó que era lo que había detenido el paso de la castaña pero por su cabeza pasó cualquier cosa menos lo que de verdad era.

- ¿Amor?

- Quiero entrar ahí – con su fino dedo apuntó hacía donde brillaban las letras.

Edward comprobó sus sospechas e hizo una mueca con la boca – Pero… eso es un local para hacerse tatuajes.

- Y eso es lo que quiero – Bella sonrió y se aferró del pecho de su chico -, ¿no quieres hacerte un tatuaje conmigo?, esto será… como la prueba de este viaje y de que nos amamos.

- La verdad, es que creo que es… mucho.

- ¿No te gusta la idea? – Bella frunció el ceño por un segundo pero rápidamente se recompuso y amplió su sonrisa -, ¡Porque a mí me parece perfecto!

- Amor, no es una buena idea. ¿Por qué mejor no vamos a comer algo?

- ¡No! – Isabella se soltó del agarre de su novio en cuanto -, quiero hacer esto y quiero que tú me apoyes.

- No, Bella… de verdad… respira hondo y piensa bien. No pienso apañar una locura como esta.

La Cobra entró en acción y tomó posesión de la mirada de Isabella, con su ayuda hizo que el joven Cullen tiritara y se arrepintiera de su ataque de valentía.

- Amor… - quiso suavizar las cosas pero Isabella no lo dejó, se soltó de su agarre y se abrazó a sí misma -, sabes que eso no es lo que quise decir.

Isabella miró por un segundo al suelo para después levantar su vista y clavarla en su novio - ¿No quieres que haga esto?

- No… encuentro que es mucho… que en cualquier momento puedes arrepentirte y no quiero que con ello te arrepientas de nosotros.

- Mi mayor locura de amor fue subirme con Tyler en su moto y aceptar ser su esposa a los diecisiete, pero incluso eso fue planifico… quiero hacer esto Edward y quiero hacerlo contigo.

La Cobra se fue en un segundo, a veces solo bastaba una buena mirada de Edward para que Isabella comenzara, de a poco, a ser esa chica que lo único que buscaba era amor sincero en alguien que no fuera su padre.

- Pero… ¿un tatuaje?... ¡Eso es para siempre!

- ¡Puaj! – Isabella se cruzó de brazos y movió la cabeza para ambos lados, quien la viera pensaría que solo era una niña malcriada y no alguien a quien le gustaba follar mientras amarraba y doblegaba a sus amantes -, ¡eso es una estupidez!... algo permanente es… ¡el matrimonio!... ¡eso es permanente!

Edward dejó de procesar lo que estaba pasando a su alrededor desde que la palabra matrimonio había salido de los labios de la única persona con quien se veía realizando ese sueño.

- ¿Q…ué?

- ¿Por qué te pones así? – Isabella se llevó las manos a la caderas en un gesto un tanto infantil -, ¿a caso le tienes miedo al matrimonio? -, cuando se dio cuenta del mutismo de su novio se cruzó de brazos para parecer un poco más intimidante.

- ¡NO!, no es eso… al contrario, de hecho yo…

Los ojos verdes de Edward resplandecieron cuando tomó las manos de su novia obligándola a descruzar los brazos – Edward…

- No, Bella – la interrumpió -, déjame decir esto… sé que lo sabes pero es bueno que te lo diga… te amo y quiero casarme contigo, así que en el momento que tu lo decidas yo seré el hombre más feliz del mundo.

Los ojos de La Cobra se entrecerraron aplacando el fuego que expendían – No sabes las ganas que tengo de amarrarte y follarte.

Edward no pudo decir nada, solo estiró su mano y tomó la de su novia que lo comenzó a arrastras por las calles. Estaban alojados en un hotel del centro por lo que diez minutos después se encontraban entrando a su habitación.

- Sácate la ropa y arrodíllate en medio de la habitación.

La mejor mezcla para los dos era decirse que se amaban al aire libre y entrar en sus roles de dominante y sumiso en cuanto cruzaban la puerta de su habitación.

Edward se sacó la ropa con el mayor cuidado que pudo, sabía perfectamente que a su ama no le gustaba verlo tan desesperado, así que una vez que estuvo completamente desnudo, camino hasta el centro de la habitación, se agachó y cruzó sus brazos por su espalda. Agachó la cabeza al último, cuando escuchó los tacones de su novia acercársele.

- Bien… me gusta cuando aprender… creo que solo por eso está vez te dejaré usar tu lengua.

El típico fetichismo de los hombres dominantes era amarrar a sus sumisas con sus propias corbatas, por eso que La Cobra, en cuanto se dio cuenta que estaba sin sus juguetes de siempre, decidió improvisar y darle una patada en las bolas a todos esos hombros. Tomó la corbata que tenía Edward el día que se escaparon y con ella misma le amarró las manos.

- ¿Duelo? – susurró en su oído.

- No, señora.

- Bien – un último tirón hizo que las muñecas le escocieran al cobrizo -, alza la cabeza.

En cuanto Edward la obedeció se encontró con el coño depilado de su ama, los jugos es escurrían por sus muslos rogando por ser lamidos pero él no lo hizo, sabía de sobra que no le convenía sacar la lengua si así no se lo ordenaban antes.

- ¿Me hueles?

- Sí, señora.

- ¿Quieres lamerme?

- Sí, señora.

- ¿Quieres beber de mis jugos?

- Sí, señora.

La Cobra se agachó su suficiente para alcanzar los cabellos de su sumiso y obligarlo a que la mirada a los ojos- Bien… entonces demuéstrame que tan caliente es tu lengua.

Cuando ella volvió a la posición de antes, Edward no dudó, sacó su lengua y lamió el coño de su novia de punta a punta, sus jugos espesos ya estaban por todos lados, por eso le fue imposible abarcarlos todos, así que en segundos volvió a repetir el movimiento. Estaba vez la dejó casi seca, bueno, si es que eso era posible, ya que el cuerpo de Isabella era capaz de volver a humedecerse con la sola idea de saber a su sumiso amarrado debajo de ella.

- Usa los dientes…

Edward quería gruñir, pero no podía, así que se mordió los labios antes de soltarlos y reemplazarlos por los íntimos de su ama. Su piel era tan suave y caliente ahí abajo, pero no le bastaba la boca para abrirlos, quería meter un par de dedos en su interior, sentirla temblar bajó su toque, explorar ese interior que tan loco lo ponía, pero eso era imposible, sus manos estaban amarradas y no podía hacer nada al respecto.

- Vamos Edward… usa tu lengua… mete tu lengua en mi coño… fóllame con ella.

El joven asintió y poniendo su lengua dura buscó el orificio íntimo de la chica, no le costó mucho encontrarlo, ella estaba dilatada y lista para recibirlo.

- OH, ¡Jodida mierda!

Como estaban en medio de la habitación, Isabella no tenía apoyó así que llevó sus manos a donde podía, y el cabello del cobrizo fue el lugar elegido.

- ¡Más adentro!... métela bien adentro… así.

Edward respiró hondo antes de atacar por completo el coño de la castaña, arremetió, lamió, penetró y chupo rápido y conciso, no le dio respiro y se sintió satisfecho solo cuando su ama comenzó a temblar y un montón extra de jugos íntimos bañaron sus labios.

Era imposible beber todo por lo que su barbilla quedó absolutamente manchada.

- Eso estuvo muy bien.

- Gracias – el joven quería sonreír pero no lo hizo. Ya conocía casia  la perfección sus límites.

Con algo de esfuerzo, Isabella dejó su posición y se enderezó – Apoya las rodillas en el suelo y alza tu culo… creo que te mereces un premio.

Edward se estremeció, algo le decía lo que se venía, sí, le daba miedo, pero a la vez se sentía demasiado excitado como para usar su palabra de seguridad.

- ¿Recuerdas tu palabra de seguridad?

- Sí, señora.

Isabella recorrió la habitación con su vista y encontró las dos cosas que estaba buscando, una almohada de pluma y su cepillo de pelo.

No quería hacer un desastre, por eso solo rompió la punta de la almohada sacando un par de plumas, con dos en cada mano, volvió donde su sumiso, se paró detrás de él, se agachó y antes de todo, le dio una fuerte cachetada en medio del culo.

- Bien… así me gusta – sonrió satisfecha al escucharlo gemir -, pero creo que esta vez prefiero escucharte gozar.

Apoyó el primer par de plumas sobre las nalgas de Edward provocándole escalofríos, el joven se estremeció pero aún así se mantuvo en su lugar, gozando de las tímidas caricias que provocaban esas plumas en su piel.

- Cierra los ojos… solo piensa en lo que estas sintiendo.

A medida que La Cobra iba pasando las plumas por la piel del cobrizo, comenzó a ver como el ano del joven, poco a poco comenzaba a expandirse, disfrutó al verlo entregado y tan confiado, porque sabía que al final terminaría gozando como nunca.

Las plumas blancas ya estaban casi tiesas, por eso, la castaña se aprovechó del momento y las llevó hasta la apertura del chico.

El ano de Edward volvió a abrirse por una segunda vez, pero esta vez no se cerró sobre si mismo ya que La Cobra alcanzó a tomar su cepillo para el cabello y lo metió por el agujero.

_ ¡AGG! – el grito del joven fue de dolor pero Isabella no se dejó convencer, sabía cómo era eso así que sin sacar el aparato desde el culo del joven, se estiró por sobre la espalda de él, permitiendo así que sus erectos pezones chocaran contra su espalda, y llegó hasta su oído.

- No te cierres… siente lo que estoy dando… este es mi regalo para ti.

La sensación se saber a su ama desnuda sobre su cuerpo fue suficiente para que Edward se relajara y volviera a dilatarse un poco.

- Yo…

- Sabes que podemos parar cuando quieras.

- No… no quiero parar.

Isabella sonrió y volvió a su trabajo, no era mucho lo que iba a lograr en esta pasada pero se conformó con penetrarlo un par de veces y solo con la punta. No fue mucho, pero cuando se dio cuenta que ya era suficiente, retiró el cepillo y se agachó para así, con sus labios, alcanzar los testículos de su sumiso.

Ni bien los labios de La Cobra se posaron sobre sus bolas llenas de semen, el joven sintió los primeros temblores. La idea de ser follado por el culo no le agradaba mucho, pero saber que lo estaba haciendo su Isabella, bastó para relajarlo, además, ella había sido condenadamente cuidadosa, así el que ahora estuviera lamiendo era solo la culminación del acto.

Su orgasmo estaba en pleno apogeo cuando ella decidió darle su toque, mordió sus testículos pero no le provocó dolor.

Algo tan salvaje en el momento del orgasmo solo conseguía incrementar la satisfacción, y así lo sintió el tímido joven Cullen.

- Señora…

- Tranquilo Edward – ella volvió a tirarse sobre la espalda del joven, que ahora yacía en medio de la habitación, y llegó hasta su oído -, que para la próxima encontraré tu punto G… es una promesa.



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Besos, Joha!!!

36 comentarios:

  1. mmm no tovavia no!! creo que bella saldria corriendo.. un tatueje se quiere hacer?? con el nombre de edward me imagino..

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  2. ooohhh dios Joha ME MATASSS!!! XD aunque todavía es muy pronto para el matrimonio... y el tattoo con el nombre de Edward ¡¡nooo!! puede ser algo significativo pero no literalmente el nombre de Edward.

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  3. concuerdo con las otras respecto al tatuaje que sea algo significativo mas no el nombre y mmh respecto al matrimonio claro que si me gustaria pero mas adelante asi como tambien que halla una pequeña cobrita pero todo a su debido tiempo(soy de las personas que les guste que los demas se casen, mas si son mis personajes de libros favoritos, menos yo misma soy alergica a las bodas y no creo en el matrimonio xD)

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  4. Emmm aun no, peor si en un futuro cercano, primero que se deshagan de la bruja de Rene

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  5. Holaa estoy de acuerdooo quiero que haya matrimonioo un poquitoo mas adelantee pero si me encantaria que estos dos formarann una familia juntos y se casaran...lo del tatuaje se oyee muy bien pero algo que sea especial para los dos no see un simbolo o algoo...me encantooo este capituloo...yy lo que quieroo es que la bruja de renne desaparezcaa al igual que alice que no la soportoo! perooo si JOHAA quieroo que aparezcaa la palabraa MATRIMONIO en algun momentoo entre ellos...!!!! besos!

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  6. yo que esa palabra estaria bien un poco mas adelante y a ver como se van desenvolviendo ellos,gracias nena por el adelanto...

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  7. yooo sii quierooo bodaaaaaaaa :D

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  8. yo creo que aún es un poco pronto, antes bella debe librarse de todos sus fantasmas y estar en paz para dar ese paso

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  9. siiiiiiii!! matrimonio matrimonio!! creo que haría un cambio radical en la historia jaja , así que sí! para verlos en esa situación jiji

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  10. ohhh un tatuaje mmm yo creo q es mucho, estoyde acuerdo con edward los famosos q se han tatuado el nombre de sus parejas al final se terminan separando , la cobra se esta comportando como niña malcriada , en cuanto a lo del matrimonio todavia es muy pronto y edward es muy niño. bueno hay q esperar el capitulo para saber q has maquinado

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  11. Jajajaj matrimonio es muy pronto, pero si en su camino van a las vegas demas que harian una locura como esa jajajaj... y lo del tatu que wena siii eso es para siempre... :D quiero el capitulo pronto :D

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  12. SIIIIIIII me encanta la idea que ellos se casen pero antes deben estar 100% seguros de que eso es lo que quieren pa no arrepentirse luego

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  13. Siiiiiiiii tatuajeeeeeeeee

    Att Miri

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  14. SIIIIIIIII!!!
    QUÉ TATUAJE SE HARÁ!!?

    MATRIMONIO!!!


    KARLA CULLEN HALE

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  15. un tatuaje!!!!! por supuesto q si!!!!!!! se aman no hay duda!!!! deben de plasmarlo y dejarlo incrustado en sus pieles!!!!!! y boda por dios q SIIIIIIIII!!!!! seria lo mas tierno y oscuro a la vez!!!!!!!claro q si!!! ellos merecen estar juntos ante todos!!!!!!!!!

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  16. Me fascina la idea del Tattoo :3 Ya quiero ver que diseño escogen, porque de algo estoy segura..De que salen tatuados, salen tatuados!!! *w*
    Y si!!!!!!!!! Quiero matrimonio!!! :3

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  17. mierda yo creo que si ella lo quiere, ella lo obtiene, que edward todavia no comprende que si isabella quiere un perro tiene un perro, si quiere un edificio lo tiene y joder siq uiere hacerce un tatuaje se lo va a hacer, asi que yo que el no discuto y le digo que si... aperte matrimonio suena muy bien para esos dos, a ver qque sorpresas nos traes con este capi Joha

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  18. siiiiiiiiii... muchas gracias x el capi

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  19. :O Edward le gano a La Cobra en algo!!!!!! No Tatuaje!!! O.o
    Me fascinó el cap!!! *_* Amo como les está yendo en su aventura!!♥
    Me encantan estos dos y el amor que se tienen, y me gustó que el viaje les ayudara a ver como su vida no es solo una burbuja perfecta, que también hay mas cosas que conocer allá afuera...
    Me gustó la recompensa de Ed :P Y la promesa de La Cobra...Quiero otro cap D:
    ^_^ Cuídate Joha!!

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  20. awww yo si queria tatuaje, pero muy lindo el cap

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  21. Holaa guauu me encanto!!! Uff estos dos se están haciendo mas fuerte en este viaje y les está haciendo muy bien a ambos!!! Me encanto el capitulo! Y bueno el tatuaje no se lo hicieron jee...edward es un tierno y está super enamorado al igual que bella!! Y también está bueno que su amor se haga fuerte y así pueden hacerle frente a todoo!!! Siempree juntos!y edward piensa en el matrimonio con bella que tiernoo!!! Bessos!

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  22. ugggg!!!! casi me ahogo!!!!!! esta exótica pareja esta probando de todo!!!!!! por dios, estan compartiendo mas de lo me imagine!!!!!!, y el matrimonio por dios!!! ambos lo desean!!!!!!!! siiiiii!!!! y siiii!!! otra vez!!!!!! buen cap!!!!!!!

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  23. MEEEEE ENCANTOOOO!!!!!
    JODER!! SUPER!!

    KARLA CULLEN HALE

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  24. hola k tal??
    ohhhh que pena lo del tatu me hacia ilusion, pero bueno con la confesion de edward y el matrimonio me conformo...exelente capitulo


    un besito y cuidate

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  25. creo que aún es un poco pronto para hablar de matrimonio, deben solucionar muchas cosas antes

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  26. Hola Joha.... me encanta como Bella cada vez se suelta más... aunque no deje de lado su parte dominandte!

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  27. no se que escribir he quedado en shoke por la mini penetración de ed, fue algo tan excitante que se lo pienso hacer a mi novio D:
    :3 tatto nuevo

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  28. no hubo tatuaje, pero si hubo LA DOMINANTE COBRA.. muy exitante el capitulo :D

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  29. woooooooooooooooooo
    dios joha dejas sin palabras jeje

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  30. me fascinó que la cobra le haya dicho que lo ama que tierno y si que cumpla su promesa, este ed si que la ama dejarse hacer eso se llama amor jajajaja

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  31. Muahahaha un cepillo :| Dirty Dirty!!
    Que bueno que poco a poco Bella va ablandandose! Me gusta un tattoo siiiiiii que se lo hagaaaaaaaaa!

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  32. Excelente capítulo , morí de amorrr

    Att miri

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  33. Ooohhh!!! Hubiera pagado por ver a la Cobra con los brazos en la cintura, haciendo berrinche y cuestionando a Edward sobre el matrimonio!!

    Mujer, te pasaste! Fueron muchas muestras de afecto entre estos dos, creo/espero que ya entren a terreno firme y me llegue el parte de matrimonio ;)

    Quedé con ganas de saber sobre Renée.... odiaría a Charlie si se la tira y la deja libre y NO la mata!!! No soy una persona vengativa, para nada.... pero ella no puede seguir vivaaaaaa!!!!

    Menos mal que no me infartaste con nada negativo, peeeeeeeeeero... esa promesa... es woooooooooooooooooow....

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