lunes, 16 de enero de 2012

A Mi Manera - Capitulo 13

Bueno,  capitulo completo!!. Besos!!

Summary: Isabella Swan lo tiene todo, poderosa, fría y calculadora, acostumbrada a vivir en un mundo de hombres aprendió a tener el control sobre los demás… ¿Que pasará cuando un joven y tímido Edward Cullen llegue a su empresa y despierte su curiosidad? ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.


Capitulo 13


Emmett Cullen tuvo una buena infancia, una excelente adolescencia y una inmejorable vida adulta. El tipo simpático y que siempre caía en gracia no podía tener otra vida que no fuera perfecta, su novia de siempre, Rosalie McCarty se convirtió en su esposa creando así un circulo aun más perfecto, pero no fue hasta que la rubia quedó embaraza cuando Emmett sintió ese momento de plena e insuperable felicidad, lo descubrió, la gente buena obtenía cosas buenas de la vida. Y así fue, por lo menos durante los próximos años hasta que una fatídica noche unas copas de más y un conductor ebrio lo llevó a un pozo del que creyó nunca iba a salir, por mucho tiempo el hombre fue “feliz” en su miseria, creía que teniendo una vida de mierda compensaba en algo que su Rose no estuviera, pero se olvidó de algo, de alguien… de su hijo, ese perfecto chico de cabellos cobrizos y ojos verdes era el vivo retrato de su padre, Edward Cullen, un padre que le enseñó lo bueno y malo de la vida.

Edward le repitió fervientemente a su pequeño Emmett que la vida daba vueltas, que era una rueda, a veces se está arriba y otras abajo, es un continuo ir y venir así que no se demuestra el carácter de un hombre solo en los momentos de felicidad, el carácter se demuestra cuando se está abajo, en el fondo y aun así se debe ver como una oportunidad, porque cuando no se puede caer mas solo queda subir.

Sus ojos negros resplandecían de una forma inigualable cada vez que veía a Rosalie y así fue hasta el último momento, por eso, los ojos verdes de sus hijos pese a ser distintos era iguales porque hoy tenían ese mismo resplandor que él aun trataba de mantener en memoria de su esposa. Solo había algo distinto, los años y las malas experiencias le habían dado a Emmett una nueva perspectiva de vida, algo así como un sexto sentido, quizás fue el alcohol o los años que se pasó regodeándose en su miseria los que le permiten hoy saber casi a ciencia cierta que su hijo iba a sufrir. Ahora, viendo ese enorme y elegante auto esperando por él solo le confirmaba lo que no quería saber, que su pequeño se había enamorado de quien no debía.

- Es solo un préstamo de la oficina – trató de justificarse

- ¿Sabes que aunque no tengamos el mismo cabello ni los mismos ojos si tienes la misma contextura que yo a tu edad? – Edward frunció el ceño sin entender las palabras de su padre por lo que se limitó a asentir – entonces debes saber que te reconocería de espalda y a la distancia en cualquier parte del mundo

El corazón de Edward se aceleró un poco porque algo suponía del porque de las palabras de su progenitor. Isabella no quería esconder mas su relación y había decido aceptar el curso natural de las cosas, ahora, era él quien no estaba muy seguro de querer seguirlo y de tener que mentirle a su padre, porque no había forma en la Tierra de que pudiera explicarle el verdadero origen de su relación con su nov-… con su ama.

- Ya te lo dije el otro día – continuó Emmett al ver que su hijo parecía haber perdido la posibilidad de hablar – no te voy a decir que hacer al respecto, ya sé que eres feliz y por eso te voy a pedir que me prometas algo. – los ojos verdes de Edward se encontraron con los negros de su padre. Esperó – Quiero que me prometas que si esta chica – la mueca en el rostro del hombre fue innegable – te hace daño de alguna forma o tú sientes que esta relación solo te está haciendo mal la vas a dejar… quiero que me prometas que tienes la fuerza suficiente para saber cuándo irte, ¿Me lo prometes hijo?

¿Cómo prometerle eso cuando estaba más que seguro que su corazón iba a salir lastimado de lo que fuera que tenían? ¿Cómo prometérselo cuando ya había estaba amarrado a un arnés que en su vida pensó que existiría? ¿Cómo prometérselo cuando su cuerpo y su alma no iban a abandonarla nunca aunque su vida se fuera en ello? ¿Cómo prometérselo cuando el solo amarla le bastaba para ser un poco feliz?

- Te prometo que haré lo que tenga que hacer en el momento indicado papá – quizás sus palabras eran un tanto ambiguas pero trató de darle lo mas que pudo sin mentirle

- Creo que eso tendrá que bastarme por ahora

Edward asintió frunciendo los labios. Hablando de cosas sin sentido pasaron el tiempo hasta que Thomas detuvo el auto, Isabella había hecho los arreglos para que Emmett se atendiera en una buena clínica y aunque quizás su orgullo de hombre debía verse afectado con el hecho de que ella se preocupara por él y por su padre, el joven Cullen se sintió agradecido y hasta querido por ella, era lindo saber que La Cobra se preocupaba a ese nivel por su persona.

Era un día de exámenes de rutina que le servirían al doctor de Emmett para saber que tal iba su cirrosis y si tenía alguna otra enfermedad, ahora, con el cambio de clínica también hubo un cambio de doctor que le pidió una serie mayor de exámenes. Las hora y media que habían acordado se terminó convirtiendo en tres pero al final el médico se vio muy optimista porque los resultados preliminares indicaban que Emmett iba por muy buen camino.

- Entonces… ¿en cuanto a las clases de cocina?

- A mi me parece perfecto pero es usted quien debe tener conciencia de cuanto puede dar. De hasta dónde llega su cuerpo, señor Cullen, es importante que cuando se sienta cansado descanse

- Lo haré – mucho más feliz Emmett sonrió ya que podía seguir adelante con sus clases de cocina

Edward sonrió complacido al ver a su padre de mucho mejor humor y así mismo salieron de la clínica. Primero iban a dejar a Emmett en su casa y luego Thomas llevaría a Edward a Swan S.A. o por lo menos ese era el plan hasta que un número desconocido apareció en el teléfono de cobrizo.

- ¿Hola?

- Edward… soy Jasper – algo le dijo al joven que esa repentina llamada tenía todo que ver con Isabella.

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El sonido de la cacheta resonó demasiado fuerte y hueco en la pequeña habitación. Esme Platt hasta el momento solo conocía a Isabella por lo que recordaba de ella y por lo que escuchaba y leía en los periódicos, ese fue su error, creyó que haberle dado la mitad de su ADN era suficiente pero con La Cobra nada podía darse por sentado. Con su mano sobre su enrojecida mejilla, sintiendo el ardor debajo de ella lo comprendió.

- No sabes cuánto te odio, cuanto he soñado con que me des una excusa para hacerte desaparecer Esme

Los ojos azules de la mujer resplandecieron con una mezcla de miedo y orgullo – Creo que el haber crecido sin una madre te hizo lo que eres, no sé si sentirme alagada o apenada por ti

- No sientas nada – los tacones de la joven resonaron cuando se encaminó hacia su cartera de dónde sacó un cigarrillo – yo nunca tuve una madre y tampoco la necesité

- ¿Me vas a decir que ni siquiera cuando eras una niña me extrañaste? – el cuerpo de la mujer tiritaba por dentro pero no podía demostrarlo

- Renée Swan murió cuando yo tenía 3 años – comenzó dándole la primera calada a su cigarrillo – y aun antes de eso fue una pésima madre, supongo que eso es culpa de mi padre por haber recogido a una asquerosa perra de la calle

Esme achicó los ojos en su dirección - ¿No te sientes mal por estar hablando así de tu madre?

- Es que tú no eres mi madre – ahora ya no había altanería en las palabras de La Cobra – yo nunca tuve madre, para mí solo existió alguien que sirvió de horno y eso es todo… no tengo sentimientos hacia ti que no sean de odio

La vida de Renée Dwyer siempre había sido perfecta pero lo fue aun mas cuando el multimillonario Charlie Swan se fijó en ella, su plan era simple, casarse, embarazarse y disfrutar de una larga y plena vida de lujos. Todo iba bien hasta que luego de cuatro años se rindió, su libertad no valía tanto así que hizo un trato con su esposo, se hizo pasar por muerta, cambio su nombre, se tiñó el cabello y se fue hacia Europa, Charlie mensualmente le mandó sin falta un suculento cheque que le permitía vivir de maravilla, pero para eso solo había una condición, no regresar nunca y mucho menos ponerse en contacto con su hija, el último punto lo rompió hacia bastante tiempo y el primero acababa de romperlo.

- Supongo que si quisiera poner una denuncia o algo porque me tienen encerrada acá no serviría de nada

Isabella negó con la cabeza y botó el humo que tenía en su boca – Si quieres inténtalo

- Eres todo lo que esperé de una hija mía… que lastima que usaras todo tu poder en mi contra. Leí que te dicen La Cobra – los ojos de Isabella resplandecieron ante ese sobrenombre – dicen mucho de ti, pero es mas lo que no dicen. Creo que mucha gente poderosa te tiene miedo y prefiera cuidarte las espaldas

- Hay gente inteligente que sabe lo que le conviene – el doble sentido en sus palabras era palpable

- Si, tienes razón, pero también hay gente que no soporta que solo una persona tenga el poder y más aun si esa persona es mujer

La joven rio y se paseo por el lugar – Supongo que eso es cosa del pasado. Creo que tengo un poquito más de poder que cualquier hombre en Nueva York… o en Estados Unidos. Ah – sonrió recordando el incidente de la noche pasada – debo advertirte que por más que le hagas de puta a cualquiera no servirá de nada… o si no pregúntale a tu hermana y a tu sobrina, quienes por cierto se metieron donde no debían… creo que es muy buena idea esto de tenerlas a las tres juntas por fin

Las sospechas de Esme no eran nada, el poder de su hija era mayor que el que pudo imaginar y si quería siquiera tener una posibilidad sobre ella debía considerarlo muy bien. Alice ya le había advertido algo pero se quedó corta, necesitaba averiguar mucho más antes de planear su siguiente movimiento, bueno, si es que lograba salir de ese aeropuerto.

Isabella tomó asiento y evaluó a la mujer que tenía en frente, se veía mucho mas decida de lo que pensó por lo que agradeció haber cuidado sus espaldas tan bien, hace mucho esperaba el momento en que ella estúpidamente decidiera desobedecerla y regresar, ahora quizás no era el momento indica y la había pillado algo por sorpresa pero no tanto como para vencerla.

- Te voy a preguntar algo – importándole nada, Isabella apagó su cigarrillo sobre la misma mesa - ¿Alguna vez quisiste a mi padre?

Esme miró los ojos de su hija, esos ojos idénticos a los de su padre  - No, me casé con el solo por su dinero

- Bien – descruzando sus piernas se puso de pie e hizo un gesto hacia el enorme espejo que había en una de las pares

Cuando las puertas se abrieron, dos enormes hombres entraron a la habitación, por un momento Esme pensó que sería su fin, había subestimado a los Swan de la peor forma. Pero los hombres en vez de siquiera acercársele se quedaron en la puerta esperando.

- Supongo que puedes irte… ve a Nueva York… haz lo que tengas que hacer y si quieres quedarte eres bienvenida – las palabras salían como un cantar de pájaros de la voz de Isabella – ve Esme… ve a Nueva York… ve a mi ciudad

- ¿Qué estas tramando? – verla tan dulce era más terrorífico que verla enojada

- Nada – La Cobra la ignoró y tomó su cartera poniéndosela al hombro – ya obtuve de ti lo que quería así que ahora eres libre de hacer lo que se te plazca

Haciéndoles un pequeño gesto a los hombre de la puerta, Isabella salió del lugar, su semblante se veía tranquilo y en paz pero por dentro iba ardiendo, no sacaba nada con una venganza tan simple para una mujer que se había reído por años de su padre y de ella, con una mujer que engañó a un hombre tan bueno como Charlie que a pesar de estar donde esta nunca se dejó llevar por ese mundo tan corrupto y frio, una mujer capaz de dejar a su hija, buscarla y chantajearla cuando ni siquiera tenía 20 años no merecía una muerte rápida y sin dolor. Una mujer como Renée, o Esme, o como fuera, merecía sufrir muchísimo más que eso y para conseguirlo, Isabella necesitaba reacomodar sus ideas y para ello no había mejor lugar que su casa, esa casa fría y lujosa que le recordaba exactamente quién era.

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Charlie tiró todo lo que encontró y solo con las lleves de su Mercedes en la mano salió de su casa, habían pasado más de tres horas desde que esa maldita mujer había aterrizado en Nueva York y recién se venía a enterar, pero eso no era todo, su hija acababa de dejar el aeropuerto después de haber estado hablando con ella por más de media hora. El esfuerzo de más de 20 años se había venido abajo, no solo no evitó que su ex volviera a Estados Unidos sino que fracasó en su tarea de proteger a su bebé.

Su bebé, su bebé ya no era tal, ella era mucho más fuerte que él mismo y estaba más que seguro que manejaría la situación a las mil maravillas pero esta no era su pelea y por más horrible que fuera esa mujer nadie debía verse enfrentado a uno de sus padre. Era su deber acabar con Renée y si la mano le tembló tantos años atrás ahora no lo haría.

A estas alturas suponía muy bien donde iba a encontrarla así que se dirigió hacia su departamento de Manhattan a toda velocidad, se pasó más de una señal de transito pero no le importó, lo único que quería era llegar cuanto antes a estar con su hija y sobre todo para explicarle tantas cosas que en estos momentos debían estarla remordiendo por dentro.

En cuanto aparcó el auto corrió al ascensor, el guardia no le dijo nada, solo asintió con su cabeza, Charlie tenía autorización de entrar cuando quisiera por eso se confundió como nadie al entrar al departamento de su hija y encontrarse con que ya había alguien en él… un hombre para ser más exactos.

- ¿Quién eres?

- Yo… Edward Cullen señor – el joven estiró su mano temblorosa hacia el hombre

La noche anterior le había llegado un mail diciendo que su hija tenía un nuevo novio y con una foto adjunta, lo había impreso y lo tenía listo para hablar con Bella sobre ello pero con esto último se le olvidó. Le alegraba mucho saber que ya no estaba sola pero no por eso iba a aceptar a alguien en su familia sin investigarlo. Algo más que hacer en cuanto pudiera.

- Supongo que tu eres el novio de Isabella – pese a que Charlie no le gusta ponerse en pose de superioridad, ahora era necesario así que le dio la espalda al joven y se fue directo al bar a servirse un whisky – yo soy su padre

- Lo sé señor – hace solo unos minutos que Edward había llegado. Luego de la llamada de Jasper corrió a buscar a Isabella pero ella no se encontraba, no estaba seguro de esperarla en su departamento pero según Jasper no había problema, al contrario, ella lo agradecería – siento estar aquí… si quiere…

El hombre se giró con su vaso y tomó asiento en un sofá de un solo cuerpo – No… algo me dice que cuando Bella llegue necesitará mucho apoyo así que mejor quédate… siéntate

Se sentó donde mismo había estado los últimos minutos – Yo no sé bien que pasó… Jasper me llamó y me pidió que viera, no estoy seguro…

- Bella debe estar por llegar, ahí veremos qué pasa

¿Bella? Era segunda vez que su padre se refería a ella de esa forma, quizás era un diminutivo, le gustó mucho y le hubiera encantado poder llamarla así, quizás después podría preguntarle.

La mirada del patriarca Swan estaba fija en el joven, se veía tan inocente y buena persona que hizo su mayor esfuerzo por encontrar algún defecto en él. Edward por su parte se removió en su lugar demasiado incomodó, quería pararse y salir corriendo pero no podía hacerlo… por ella. En su lugar hizo lo que mejor sabia, mantener la postura y la boca cerrada.

- Entonces…. ¿Edward?

- Si señor – la respuesta del joven fue automática, tal parecía ser que sus palabras estaban ensayadas, o por lo menos eso es lo que pensó Charlie Swan. No estaba tan lejos de la verdad

- Dime Charlie – movió el vaso de whisky que tenía entre sus manos haciendo sonar los hielos – después de todo eres el novio de mi hija y si ella te eligió es por algo

Esto no tenía que estar pasando ahora, era obvio que algún día el padre de Isabella se enteraría de su relación, sobre todo después de que salieran juntos y en público, pero el joven Cullen con sinceridad pensaba que eso no pasaría hasta dentro de un tiempo prudente, quizás unas semanas o si tenía suerte unos meses. Pero no en ese momento, no en un día en el que habían pasado tantas cosas importantes.

- Esta bien… Charlie – aunque le costó un poco decirlo lo consiguió

El vaso de whisky sonó al posarse en la mesa de arrimo – Necesito pedirte algo – la vista del hombre estaba fija en su vaso de alcohol – se vienen tiempos difíciles para mi familia – por fin los ojos café del señor Swan se posaron en su yerno – y si no estás preparado para estar con Isabella será mejor que te vayas ahora. Debes saber que no soy de perdonar y si le haces daño a mi hija yo mismo me encargaré de solucionarlo… ¿Entiendes?

Sus palabras no tenían implicada una amenaza directa pero eran más que claras para Edward. Sin quererlo sonrió, escuchándolo hablar recordó a su Isabella y comprendió un poco de donde venia esa veta dominante de su chica.

- No se preocupe – sus palabras eran tan ciertas que ya no tenía miedo – la amo y no pienso dejarla sola… mucho menos hacerle daño

- ¿Sabes que te voy a mandar a investigar no?

El joven asintió – Si señor, lo sé y lo entiendo

Los siguientes segundos se mantuvieron en silencio casi como si adivinaran que la puerta estaba a punto de abrirse. Cuando las bisagras sonaron ambos hombres se pusieron de pie dejando todo de lado y enfocándose solamente en la chica que acaba de entrar. Quizás Charlie sabía mucho más sobre la situación pero aun así no estaba muy seguro sobre que tanto sabia su hija y mucho menos que es lo que había hablado con ese maldita mujer.

Edward la miró buscando algo en su mirada, pensó en verla destruida como aquella vez en lo alto de su edificio pero esta vez no había nada de dolor, al contrario, se veía tan seria y fría que hasta parecía no estar sintiendo nada.

Isabella por su parte se sorprendió demasiado de verlos ahí, uno solo de ellos ya la hubiera sorprendido pero los dos era algo que sobrepasaba hasta su propio control. Desviando por un momento la mirada de ellos dejó sus llaves en la mesita que tenía cerca, se sacó el abrigo y lo colgó, respiró un par de veces y por fin camino hacia su sala en donde tampoco les puso atención ya que fue directamente a servirse lo mismo que estaba tomando su padre.

- Supongo que se conocieron – habló de espalda a ellos

- Me hubiera gustado que tú me lo presentaras hija

Una risa sarcástica resonó en la sala – A mi me hubiera gustado que tú me dijeras tantas cosas papá – se un sorbo vació su vaso y lo dejó donde mismo. Respiró hondo y se giró

- Lo sé y tenemos mucho que hablar pero ahora solo me interesa saber que estas bien, cuando quieras hablar me avisas – dejó de ver a su hija y se giró hacia Edward - ¿Está bien si los invito a cenar este fin de semana? – volvió a girarse a su hija

- Te aviso

El asintió. Se despidió de ambos y salió del departamento de su hija. Lo único que quería saber es que ella estaba entera porque bien, dudaba mucho que estuviera bien pero la conocía demasiado bien para saber que hablar con ella en esos momentos ni iba a servir de nada, presionarla seria para peor, además, tenía muchas cosas de las que preocuparse.

Sacó su celular y marcó el número de siempre – Esta acá… vio a mi hija Zafrina, la maldita la encontró hace mucho tiempo y nosotros no lo sabíamos

- Lo sé, acabo de llegar al aeropuerto y me encontré con los hombres de tu hija… debo decirte que esa chica sí que sabe cuidarse, lo ha hecho mejor que nosotros Charlie

- No me importa – apretó el volante del auto hasta que sus nudillos se pusieron blancos – esta no es su batalla, yo provoqué todo esto hace mucho tiempo y debo terminarlo. No quiero que me hija cargue con el peso de haber matado a su madre

- No lo hará… ese es un placer que te has ganado tu Charlie, dame este día y la tendré amarrada y amordazada para ti

Una risa brotó desde el pecho de Charlie – Quizás después podría tenerte a ti amordazada y amarrada… solo que desnuda tambien

- Oh cariño… eso es algo con lo que sueño desde la última vez

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Edward aun no entendía nada y no sabía si lo mejor era dejar sola a Isabella así que se puso de pie y se paró a lado esperando porque ella le dijera algo.

- Volvió mi madre. No quiero hablar de ello pero supongo que corresponde que sepas algo como esto ya que es muy probable que algo se filtre por algún lado – por primera vez en todo ese tiempo vio a Edward a los ojos – es muy probable que sea más perra de lo que soy siempre así que te lo aviso de ahora

- ¿Pero estas bien?

Isabella lo vio con los ojos entrecerrados - ¿No piensas preguntarme que como es posible que mi madre haya vuelto si supuestamente está muerta?

- No – negó dando un paso más hacia ella – la verdad es que no me importa eso, se que el tema de los padres es difícil y supongo que si quisieras hablar lo harías. A mí solo me interesa saber cómo estas

- Eres un muy buen chico Edward, siento que solo te estoy haciendo mal… soy una maldita perra, no – rio sin humor – soy La Cobra, ya sabes que dicen que mis ojos hipnotizan, no deberías verme a ellos

- Tus ojos son hermosos – por primera vez se atrevió a tomar la iniciativa y tocarle el rostro – sé cómo eres y lo acepto

- Anoche pensé mucho en nuestra relación – Edward sonrió al escucharla hablar de ellos – y quiero que sea un poco más normal – el corazón del joven Cullen se disparó ante ello – soy una dominante de naturaleza, eso es así y no lo pienso cambiar pero si puedo prometerte que fuera del departamento y del cuarto de juego tendremos una relación lo más normal posible… eso sí – alzó un dedo ante el rostro del cobrizo – el control sigue estando en mi poder… lo siento pero soy así

- Lo sé y lo acepto y no quiero que te sientas obligada a nada

- Oh cariño – sonrió pasando sus manos por su pecho que tiritó ante su toqué – yo nunca me siento obligada a nada, ya te dije una vez que confío en mi instinto como en nadie y hoy mi instinto me dice que esto es lo correcto

La boca de Edward se abría sola rogando porque dejara salir esas dos palabras, el momento quizás era perfecto pero sabía que no podía presionarla a mas, ella le estaba dando lo que no le había dado a nadie y tenía que sentirse satisfecho por el momento. La abrazó y la apegó a su cuerpo, no se veía frágil ni dura, pareció solo una chica de 25 años que tiene problemas y que quiera estar con su novio. ¿Era su novio?

- Entonces… ¿Somos novios?

- Novios de día – le aclaró – pero de noche o cuando quiera sigo siendo la ama y tu mi sumiso

- ¿Entonces puedo llamarte Bella?

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Besos, Joha!!

33 comentarios:

  1. Yo creo que si....ya que Charlie es muy parecido a su hija y creo que el puede ver lo bueno y leal que es Edward :)

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  2. tenias razon.. es un adelanto de infarto me encanta! espero pronto el capitulo genia!! =)

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  3. ahhh quee adelantooooo ...me encantoooo yy vamoss yoo creoo que charliee apoyaraa a edwardd yy edwarddd re divinoo diciendoleee que la amaaa...nooss leemos en el capii!!!

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  4. con esa contestacion  seguro que lo apoye!!!! extrañaba  A Mi Manera!!! no veo la hora de leerlo

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  5. Aaaaah! me encanta!
    No demores!
    Si! lo apoyara!

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  6. iooo creo ke siiii obviooo
    espero k siiii
    actualiza pronto Joha
    besos

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  7. UUUHHHH YO QUIERO VER QUE MAS PASA! JEJEJE  EXCELENTE CAP
    BESOS

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  8. ahhh ya quiero leer lo que le tiene preparado La Cobra a Esme.

    Edward es un amor *o*, ojala que le deje decir Bella :D

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  9. Que le diga que si puede llamarla Bella!
    Uffff Charlie todo un pícaro con Zafrina, quien iba a pensar, son unos sucios xD
    Yo también quiero saber que pasara en el próximo capitulo!!! Espero que se de algo lindo, que la cobra saque el coraje!!
    Excelente cap! Besos..

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  10. de tal palo tal astilla??? charlie tambien es dominante?? que le van a hacer a esme?? que tierno que es edward   me encanta.... extrañaba  a mi manera gracias por subirlo hoy

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  11. Hola me encanta el cambio de bella con edward ojala le permita llamarla bella se lo merece despues de todo lo bien que se a portado con ella los que si me dejaron con el ojo cuadrado fueron charlie y zafrina nunca me hubiera imaginado oir esos comentarios de ellos ojala que bella no sea quien tenga que encargarse de esmme que no cargue con esa culpa en espera del siguiente capi
    saludos y abrazos desde México

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  12. me alegra mucho que la cosa vaya mejorando entre los dos y avancen un poco en su relación pero no me gusta esas ansias de venganza que tiene bella hacia su madre, aunque esta se lo merezca

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  13. Me encanto el - entonces puedo llamarte Bella? yo pense que si la mataba o cuando menos otra cosa Amo a la Cobra!!

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  14. Renne es Esme! aajajajaj q royo!
    Muerrrrrrrroooooooo!
    Edward es taan perfecto, merece que Bella cambie por el!
    me encanto la forma en como le hablo!
     No demoreeeeees!

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  15. Holsi Joha!!!  ahhh... me encantó... muy bueno el cap... y Bella se esta mostrando débil frente a Edward... algo me dice que los papeles se van a invertir... y me encantaría que así fuera... Besosssss

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  16. awww ojala que lo deje llamarla Bella jeje!! tannn tierno Edward

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  17. holaa Joha!!!! estee edwardd ahhh como lo amooooo me encantaaa! yyy mmm
    bella que tendraa preparadoo para renne esme jajaj esa no me la
    esperabaa quedoo super original ...y lo dejara llamarla bella esperemoss
    que siii...buenoo emmett se preocupa por su hijooo por que no quieree
    que sufraaa...haberr como less va a ahoraa que sonn noviosss je"!!!!! yy
    bueenoo parece que charlie aceptoo a edward sin problemass me gustoo
    mucho la conversacion que tuvieronn!!! besos y nos leemos!

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  18. aaaaaaaaaaa Joha siempre me dejas con ganas de mas esto esta del carajo y es mejor asi ... Una venganza larga y dolorosa no unna muerte facil... Es la salida mas rapida

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  19. dios! q tierno q es edward!! lo A.M.O!!

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  20. o.O OMG amo esta historia :3 me encanta eso de ser la q domina xD tiene q ser super emocionante :D
    Espero el Próximo cap con ansias :)

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  21. VAYA... COMO QUE VA TOMANDO FORMA LA HISTORIA... BUEN CAP... ME PREGUNTO SI REALMENTE EDWARD PODRA CON LA COBRA ...

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  22. Que lindo Edward, como su sola compañia es un buen apoyo ......

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  23. encantador ed como siempre!!! jeje ya sabemos a kien saco bella su parte dominante de charlie!!!!! jejeje nos vemos en el prox cap
    cuidate muchoooo

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  24. hola k tal??
    me encanto el capitulo... la relacion poco a poco va avanzando jajaja como se tomara bella lo q le dijo ed jaja ya quiero leer el proximo capitulo..

    un besito y cuidate

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  25. Oh!!! que le diga así.... me encantaría que dejara que la llamara por su diminutivo.  Así que Charlie le quiere quitar el placer de su venganza a La Cobra...cada vez se pone más interesante.... please no tarde tanto en actualizar tesoro.
    Un abrazo.

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  26. :D Son Novios !! Son Novios !! :D me encanto el cap! edward es el hombre perfecto para isabella !!

    y me declaro team la cobra jaja !! ella si q tiene los pantalones lol

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  27. hola me encanto esta bells segura de si misma, a queriq cmentarte que sigo tambien tus historias en fanfiction y me encantan nadamas que alla mi nombre es janalez

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  28. felicidades joha te quedo estupendo como siempre espero subas pronto mas caps

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  29. Fuck! Este cap no me sali casi me pongo a llorar u.U Que hermoso cap, lo se tiene un poco de drama pero edward lo compensa bien :)
    PattzLove!

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  30. mierda, he estado desaparecida por tus historias en estas semanas y me encuentro con este capitulo magistral!!  esta geniallll   xD me encanta este fic, nos das algo muy diferente... y este capi... nos aclaro muchas cosas de la madre de Bella

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  31. Me gusta esta nueva Bella y Edward tan tierno como siempre me encanta ojalá ella le permita que le diga Bella espero tu prosimo capi

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  32. Espero el nuevo capi me encanto

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  33. Lo prometido es deuda nena, aquí estoy
    Oh por dios ciento que debo decir algo 
    muy maduro para mi edad
    Son novios, Son novios se gustan se besan 
    bella y edward sentados en un árbol besándose (8) 
    si lo sé me pase de madura peroEstuvo hermoso cada cap amo mas a Ed super tierno y charlie también dios como los amo por que no soy la cobra :C 

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