martes, 27 de noviembre de 2012

Mi Razón - Capítulo 9

Gracias a Erica Castelo por betearlo.

Summary: Un traficante de drogas y una hippie no parecen tener mucho en común. Pero… ¿y si lo tienen?. M por lemmons y temas fuertes. ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.

Capítulo 9

- Mami… ¿Por qué yo no tengo papá?

Me acomodé mejor en el sofá para mirarla, estaba vez no pensaba aceptar ninguna negativa de su parte. Pero ella solo me miró, no se veía que tuviera intenciones de hablar.

- Mamá… por favor, ya estoy grande para saber sobre mi papá.

Ella suspiró pero estaba vez me miró con decisión – Cariño, la historia de tu papá no es bonita, y si nunca te he hablado de él es porque no quería hacerte más daño. Pero bien – se reacomodó y tomó mis manos -, yo conocí a tu papá cuando tenía dieciséis, estuvimos juntos dos años antes de que yo quedara embarazada, él era un buen hombre pero se involucró con malas personas.

- Malas personas… ¿Cómo Brian?

- No, cariño – negó con la cabeza ocultando por unos segundos su mirada -, cuando hablo de malas personas me refiero a gente verdaderamente mala, gente que ha matado a otras personas, así de malos.

- Y mi papá… ¿también era malo?


Cuando cayó la primera lágrima de sus ojos supe la respuesta – Conmigo siempre fue el mejor hombre, cariño… y cuando supo que tú venias en camino – llevó una de sus manos a mi frente y me acarició como solo ella sabía hacerlo -, se puso tan contento que lo único que quiso fue darnos más… en esos momentos teníamos una muy mala situación económica, éramos muy jóvenes, habíamos escapado de nuestras casas y no teníamos estudios, así que él hizo lo que pudo para cuidarnos.

- ¿Y ahora, dónde está? – apreté mis labios para contener las lágrimas que se estaban juntando en mis ojos.

- Un día – ya no era solo una lágrima la que estaba soltando -, no sé bien que pasó pero hubo un mal entendido y la gente mala pensó que tu papá había hecho algo mal así que… ellos… lo mataron.

Tragué el enorme nudo de mi garganta antes de hablar – Entonces… ¿mi papá está muerto?

Ella asintió y abrió inmediatamente sus brazos para mí, me refugié en ellos y dejé que todas mis lágrimas salieran sin contemplación. Ahora entendía que mi mamá tenía razón, quizás aún no era tiempo para que preguntara por mi papá, pero ya tenía diez años y quería saber donde estaba, ahora, saber que está muerto y que esas malas personas son las responsables, solo hizo que un fuego se instalara en mi pecho.

Algún día iba a encontrar a esas personas y hacerlas pagar por lo que le hicieron a mi padre y a mi familia.

Las manos de mi mamá siguieron acariciando mi espalda hasta que me vi obligado a cerrar los ojos.

.

.

.

Los ojos comenzaron a molestarme, me pesaban pero me molestaba de sobremanera mantenerlos cerrados, así que poco a poco traté de abrirlo, al principio solo vi una mancha blanca por lo que los volví a cerrar, pero cuando lo intenté una segunda vez ya pude distinguir los colores… muchos colores… demasiados quizás.

Pestañeé incontables veces para despejar mi cabeza pero no podía, ni siquiera sabía dónde estaba, aunque…

- ¡Edward!, ¡por fin despertaste!

Reconocí inmediatamente la voz de Bella pero me costó verla, cuando por fin entró en mi campo de visión sonreí como idiota, ni siquiera me importaba saber dónde estaba porque ella estaba conmigo.

- ¡Ey! – pasó una mano por sobre mis ojos atrayendo mi atención -, ¿estás bien?, te ves algo desorientado.

- Sí… - me quise sentar en la cama pero al moverme me dolió hasta el alma, no quise ser un llorón pero proferí un quejido bastante lastimoso -, lo siento… pero me duele.

- Y es normal – ella misma me ayudó a reacomodarme, no estaba en la posición que quería pero si me sentí mucho más cómodo.

- ¿Estoy en tu cuarto?

Miré a mi alrededor, ella me imitó y sonrió cuando me volvió a ver – Creo que eso es obvio… dudo que alguien más en este pueblo tenga una habitación como esta.

- Es muy linda.

La vez anterior que estuve en su casa, la primera vez, solo llegamos hasta el sofá de la sala de estar, no conocía su cuarto y la verdad es que era bastante ella, muchos colores, flores y adornos… se notaba a leguas que era la habitación de una persona alegre.

- A mí me gusta – sonrió -, me hace bien estar aquí.

- Sí…

Me tomé la cabeza cuando me punzó, era un dolor extraño que me nubló la visión enseguida. Bella llegó a mi lado y reemplazó mis manos por las suyas, su tacto era mil veces más reconfortante que cualquier otro. Comenzó a acariciarme y a relajarme, pero lejos de sentir lujuria o ganas de tumbarla sobre la cama, cerré los ojos y me entregué a sus caricias.

- Aún estás algo débil… - murmuró.

Tenía recuerdos pero no estaba seguro, además, mis recuerdos no cuadraban con estar aquí… si mis recuerdos fueran ciertos, debería estar botado en un callejón desolado.

- ¿Qué pasó?

Bella me sonrió – Anoche vino tu madre, la llamaron de no sé dónde, parece que algo del trabajo, te dejó un nota – asentí, eso era extraño pero no lo que había preguntado -, dijo que te avisáramos pero que ella se contactaría contigo – volví a asentir pero esta vez más ansioso -. Así que por eso te trajimos para acá, no era bueno que estuvieras solo en tu casa.

- ¿Me trajeron?

- ¿No recuerdas el atraco?

Frunció el ceño y yo lo hice más - ¿Qué atraco?

- La noche del viernes, Emmett salió con Jasper y ellos te encontraron… aunque aun no sé cómo Jasper supo dónde estabas… en fin – movió su cabeza de un lado a otro -, ellos te encontraron y cuando te trajeron con mi mamá preferimos que te quedaras aquí… no quisimos preocupar a Esme porque te revisamos y a pesar de todo estás bien.

- Sí – me toqué la cabeza, en la nuca y dolió, dolió mucho pero también recordé como el puño de Demetri me hizo impactar en la pared y caer en la inconsciencia… ese infeliz.

Sus manos volvieron a reconfortarme, pero lamentablemente esta vez mi cuerpo lo tomó de otra forma – Me asusté mucho cuando te vi inconsciente.

La vi hacer un sexy puchero que me incitó a dejar de lado el maldito dolor y acercarme a ella. Le acaricié los labios obligándola a que los soltara, cuando lo hizo, parte de su saliva quedó en mis dedos, estaban tan caliente y húmeda que sin quererlo me imaginé otros labios, igual de calientes y húmedos. Gemí con dolor, pero no por el dolor de la golpiza, este dolor me lo provocaba Bella, más bien se lo provocaba a mi polla.

- Eres un ángel… ¿te lo han dicho?

Como Bella estaba sentada a un lado de la cama, no me costó nada acercarme y alcanzar sus labios, en un principió los abrió para mí, pero antes de que pudiera meter mi lengua, los volvió a cerrar.

Gemí por la frustración… mi polla estaba ansiosa y necesitada, por eso la ignoré y llevé mis labios hasta su cuello, lamentablemente ella aún no estaba entregada al cien por ciento.

- No, no deberías hacer esfuerzos... - la vi con intenciones de moverse pero no lo hizo -, aún estás convaleciente, y yo...

- Y tú no quieres que me detenga.

Moví mis labios desde su cuello hasta sus labios para acallar sus quejas, ella quería que esto pasara tanto como yo, la conocía, Bella no era de quedarse con ganas así que si se estaba conteniendo era solo por mí, de alguna forma me hacía sentir bien, bueno, si dejaba de lado mi potente erección que lo único que pedía era un poco de atención.

- Edward...

Estaba listo para acallarla de nuevo pero no fue necesario, usando toda su agilidad se subió sobre mí consiguiendo aplacar un poco el palpitar de mi polla.

- Oh... estás duro... - gimió cerrando los ojos.

- Y eso que aún no has sentido nada - la tomé de las caderas y la removí lo justo y necesario para que sintiera de mejor forma como mi erección se disponía a atenderla.

La cabeza de Bella se dejó caer hacía atrás dándome completo acceso a su cuello el que no demoré en atacar. Sus caderas se siguieron removiendo sobre las mías pero yo necesitaba más, así que le subí el vaporoso vestido que traía y colé dos de mis dedos por entre sus labios íntimos…

¡Mierda!

Su coño era tan exquisito como su boca y yo necesitaba probarlo, pero mi agilidad era una mierda así que esta vez ella tendría que hacer todo el trabajo. La tomé de las caderas y detuve todo su baile. Ella me miró sin entender pero cuando le sonreí se relajó.

- Rainbow, necesito probarte… ven – con gran esfuerzo me resbalé hacía abajo en la cama quedando totalmente recostado -, siéntate sobre mi cabeza – gemí por la anticipación… la necesitaba dolorosamente -, deja tu coñito sobre mi boca… quiero beber de ti.

- Edward… eres – me lamió los labios antes de moverse -, prometo que la recompensa vendrá la pena.

Gemí ahora más fuerte, pero todo ruido se me fue para adentro cuando sus labios tocaron los míos… mierda, estos malditos labios, ni siquiera necesitaba usar mis dedos para abrirlos y buscar su clítoris porque ella reaccionó tan putamente bien que se abría sola, por eso mismo la afirmé solo con una mano y llevé otra hacía mi polla… la puta malnacida vibró a penas la toqué pero, pese a todo, la sentí rechazarme, ella quería que fuera Bella quien le pusiera atención pero eso tendría que esperar, antes yo necesitaba mi bebida favorita.

- Edward… tú… me haces ver estrellas… arcoíris.

Sonreí, eso era justo lo que quería que viera, arcoíris, para que así supiera cómo me sentía yo con ella… como un maldito lunático que veía arcoíris cada vez que la besaba.

Bella parecía estar disfrutando de mi boca tan ensimismada que me tomó de los cabellos sin nada de delicadeza, en cualquier otro momento eso hubiera conseguido que me corriera a montones, pero ahora mi nuca estaba delicada y me dolió, traté de no chillar como una niñita pero parece que era más marica de lo que pensaba y terminé por soltar su tan sabroso coño para comenzar a comportarme como todo un quejica.

¡Jodida mierda!

¡Mi pene se debe haber encogido por lo cobarde que estaba siendo!

- Edward… ¡EDWARD!

.

.

.

- Edward… no me gusta esto… creo que no es una buena idea.

Yo también lo creía pero no se lo iba a decir – Solo quiero ver que pasa… no voy a aceptar a la primera, Jasper, antes quiero ver cómo funciona todo.

- Yo te diré cómo funciona – mi amigo se detuvo y me obligó a hacerlo también -, ellos te pasan la droga, tú la vendes y les traes el dinero… hasta ahí todo bien, pero si te descubre la policía estás muerto, si ellos te dicen algo y no lo haces, estás muerto… y más que eso, si dejas de servirles, estás muerto. A esta gente no le importas, Edward.

Miré a mi amigo con un poco de rabia y alegría, rabia porque me estaba arruinando esto y alegría porque se notaba que se preocupaba por mí. Lamentablemente por más que Jasper tuviera razón, esta era mi última opción y necesitaba de Cayo para salir del hoyo en el que estábamos cayendo con mi madre, bueno, eso si me aceptaba para "trabajar" con él.

- Sé que eres mi amigo – comencé -, y por eso mismo necesito que me apoyes en esto. Sabes muy bien que es la última salida que me queda.

- Si pudiera prestarte el dinero…

Murmuró para él pero lo escuché y lo quise un poco más. Dejando de lado mi machismo, lo abracé y di un ligero apretón – Gracias por hacer esto conmigo.

- Bien, te apoyaré pero quiero que me prometas algo – nuestro momento terminó y lo solté -, quiero que me prometas que cuando se estabilice la situación económica en tu casa te saldrás de toda esta mierda y que por más que te ofrezcan el cielo y la tierra no aceptarás.

- Te lo prometo – sonreí porque eso ya lo tenía claro -, solo planeo quedarme un par de meses acá… después de todo, no espero ser traficante por el resto de mi vida.

Ahora, caminamos juntos hasta la dirección que tenía anotada en el papel, la verdad es que había sido una suerte conocer a Cayo ese día en el bar y que él se acercara a nosotros, quizás podía parecer extraño que un hombre así se acercara a un par de chicos de dieciséis años pero supongo que vio lo afligido que estaba, además, es su trabajo reclutar chicos para que hicieran el trabajo sucio… no es como si él hubiera estado esperando por mí.

Cuando la puerta se abrió y nos recibió Cayo nos sonrió… en ese momento supe que Jasper tendría razón, una vez que entrara, no iba a ser para nada fácil salir de esto.

- Vamos, Edward… entra para que hablemos.

En ese momento debería haberme ido, pero tomando las fuerzas que me entregaba el rostro lloroso de mi madre de esta tarde cuando me dijo que habían cortado la luz porque no pudo reunir el dinero para pagarla, entré sin preocuparme por lo que me deparaba el mañana.

.

.

.

- No creo que le haga bien eso, Bells.

- ¡Cállate!, la melissa es lo mejor para estos casos.

Sonreí y entreabrí los ojos, ahora menos desorientado. Sé perfectamente lo que estaba haciendo cuando me quedé dormido, o más bien inconsciente esta vez.

- Sí sirvió – murmuré antes de abrir por completo los ojos -, ahora estoy mejor.

- ¡Edward! – Bella se tiró sobre mí, besando todo lo que alcanzaban sus labios, bueno, en mi rostro -, lo siento, lo siento, lo siento… fui una insensible.

- Tranquila – estiré mis brazos y la apegué más hacía mi -, soy yo el debilucho.

- Me asusté mucho.

La acurruqué mejor sobre mi pecho, amé la forma en la que ella se acomodó, era como si nuestros cuerpos hubieran nacido para estar así de juntos. Nos quedamos un buen tiempo en la misma posición hasta que un par de carraspeos nos obligaron a separarnos.

Jasper y Emmett nos miraban con las cejas alzadas.

Primero le puse atención al grandulón hermano de Bella y su expresión no era tan relajada, sabía que él estaba sospechando cosas y no sé si me convenía que las averiguara, pero para saber cuál sería mi siguiente movimiento debía antes, conversar con Jasper y saber qué es lo que de verdad pasó después de que el cabrón de Demetri me noqueara.

- ¿Dónde está Black? – miré a Bella tratando de que entendiera lo que quería, o más bien lo que quería que ella creyera.

- Oh… está afuera… ¿quieres que lo traiga?

- No, si está ocupado…

- Es un perro – interrumpió Emmett. ¡Mierda!, su voz era más seria de lo que pensaba -, no creo que esté muy ocupado.

Bella le dio una mirada, no fue de odio ni nada, pero si fue de advertencia – Iré a buscarlo – me habló a mi -, los animales son muy buenos cuando uno está enfermo, trasmiten las mejores energías.

- Gracias – le sonreí.

Vi a Bella salir del cuarto pero Emmett no se movió, me miró fijamente y yo hice lo mismo porque sentía que si desviaba mi mirada seria como admitir cualquier mierda que él estuviera pensando.

- Voy a dejarlos solos porque creo que tienen hartas cosas de que hablar.

Emmett salió del cuarto sin decir nada más. A penas la puerta se cerró, Jasper se acercó hasta la cama.

- ¿Cómo estás?

- Bien, pero necesitó saber que pasó anoche, o… ¿Qué día es hoy?

- Domingo… temprano, son como las diez de la mañana – asentí, no me agradaba mucho haber perdido tanto tiempo inconsciente.

- Entonces… ¿Qué pasó el viernes?

- ¿De qué te acuerdas?

Rodé los ojos, no me agradaba esta parte – Demetri y un par de cabrones más me atacaron… el infeliz dijo algo de Bella pero estoy seguro de que esto va mucho más allá. Me golpeó hasta que me dejó inconsciente, sé que estaba afuera de la casa de Cayo pero nada más… lo siguiente que recuerdo es que desperté en la cama de Bella.

- Bien – asintió -, sí, estabas afuera de la casa de Cayo y fue Irina quien te encontró.

- ¿Qué? – sé que había hablado más fuerte de lo normal y por lo mismo esperaba que no se haya escuchado por los pasillos de la casa -, ¿ella…?

Jasper rió pero no me gustó su risa – Tranquilo Casanova, la chica no alcanzó a violarte – rodé los ojos y le di un manotazo lo más fuerte que pude -, me llamó ni bien te encontró.

- Y Emmett estaba contigo…

- Es un buen tipo – se encogió de hombros -, me lo encontré en el bar de siempre y lo invité a que se sentara… Rosalie quiso seducirlo pero él no se dejó, me gustó eso.

No sé por qué pero eso hizo que me diera un pinchazo en el pecho, yo era el cabrón que se había follado a su novia sin asco cuando se suponía que éramos los mejores amigos, ahora sí que me sentía la peor escoria del mundo.

- Jasper, tú sabes que…

- Tranquilo – hizo un gesto con la mano -, sabes cómo es la situación y estoy seguro de que si creyeras que los nuestro es verdadero no habrías follado con ella nunca.

- Claro – yo quería decir lo mismo pero no estaba tan seguro, bueno, ahora lo estaba, no sé si antes.

Me quedé callado hasta que él carraspeó – Bien, volviendo a la historia… Irina nos llamó, nosotros fuimos y te trajimos hasta aquí, bueno, primero te llevamos a tu casa pero no alcanzamos a entrar porque Bella nos avisó que tu madre había salido de viaje.

- Esme…

- No sabe nada – negó con la cabeza -, creímos que era mejor no decirle nada porque lo que te pasó no es tan grave… además de la contusión que tienes en la cabeza solo tienes un par de moretones.

- ¿Moretones? – bien, ahora sí que era una nenita. Cerré los ojos y me olvidé de los moretones por un segundo, había cosas más importantes ahora que necesitaba saber -. Eso no importa… ahora dime lo que le dijiste a Emmett.

- No mucho… solo le dije que habíamos quedado en vernos en una esquina y que me acompañara. Cualquier creería que soy el mejor actor del mundo – sonrió orgulloso, me hizo rodar los ojos -, creo que él ni siquiera sospechó de que te encontraría ahí tirado.

- ¿Me dejaron tirado todo el tiempo?

- Irina estuvo contigo, le mandé un mensaje justo a tiempo para que tu cuñado no la viera, eso sí… - alzó un dedo -, podría haber ido solo pero él insistió, parece que no está muy feliz de que te folles a su hermana.

- Yo no me follo a nadie – me reacomodé en la cama y ahora sí pude, el dolor ya había remitido -, no digas esas cosas de Bella.

La sonrisa de Jasper poco a poco comenzó a desaparecer, se puso tan serio que me asustó - ¿De verdad te gusta?

- Sí.

- Bien – asintió -, porque se nota que también le gustas.

Me mordí los labios y el interior de mi mejilla – De hecho… - nuevamente se había activado mi parte marica -, estaba pensando en pedirle que fuera mi novia.

- ¡Oh!, parece que vas en serio, Cullen.

- Sí – lo miré con los ojos entrecerrados -, no quiero que venga otro y me la quite… creo que soy muy joven para transformarme en asesino.

Nuevamente la sonrisa de Jasper se desvaneció – No bromees con eso, sabes muy bien lo que pienso.

- Jazz, nunca he matado a nadie y no lo haré aunque me digan que tengo que hacerlo.

- Nunca digas nunca, Cullen, sabes que ese mundo en el que estas metido es una mierda, una jodida mierda.

- Pero no pienso estar por siempre, me queda un año para terminar el colegio y pienso buscar un trabajo decente… honrado.

- Amigo… sabes que no será fácil salirte, eres uno de los favoritos de Cayo… ¿o sino por qué crees que Demetri te atacó así la otra noche?

Di un golpe de puño sobre la cama, ese cabrón, no solo quería a Bella sino también mi posición en la organización de Cayo, yo no era tonto, sabía que el maldito me tenía entre los mejores y que quería mayores cosas para mí, lamentablemente para él yo no quería esas cosas. Ya me quedaba poco dinero por juntar para pagar mi matrícula para estudiar, con lo que tenía juntado iba poder mantenernos a mi madre y a mí de lo mejor si a eso le sumaba su suelo y el mío en cualquier otro trabajo. Así que sí, el cabrón de Cayo se podía ir olvidando de mí porque no me quedaba mucho más tiempo a su lado, no pensaba ser un traficante por siempre.

- ¡Miren quién vino!

Una Bella bastante contenta entró llevando a Black entre sus brazos, inmediatamente Jasper se levantó dejándole el lugar a Bella.

- Black quería saludarte.

No era amante de las mascotas pero el este maldito cachorro tenía algo que me llamaba. Estiré mis brazos para tomarlo y él enseguida sacó su lengua para lamerme el rostro, era asqueroso pero no tanto.

- Te extrañaba, no te ha visto últimamente.

- Eso es porque tú lo quieres solo para ti – bromeé con ella.

- Chicos, yo tengo un par de cosas que hacer así que me iré – asentí y Bella también -, me alegra mucho que estés mejor, Edward.

- Gracias, amigo – lo miré fijamente -, por todo.

El asintió cuando comprendió el real significado de mis palabras. Jasper se fue y nuevamente quedamos solos, sí, tenía ganas de comenzar en donde quedamos la última vez antes de mi pérdida de conciencia pero con Black entre nosotros era imposible, aunque siempre podríamos dejarlo en el suelo con algo para morder.

Un ladrido me sacó de mis pensamientos, el cachorrito me veía casi advirtiéndome que estaba al tanto de todos mis pensamientos. Bueno, después de todo Bella tenía razón y los animales si tienen un sexto sentido, parece que el de Black era descubrir mis pensamientos pervertidos.

- ¿Te duele algo?

- No, nada – sí, aún me dolía un poco todo, había recibido una golpiza y ni siquiera me atrevía aún a mirarme el rostro, pero mi lado de macho recio no me dejaba reconocerlo.

- Oh, es que pensé en darte un poco de mi plantita, es muy buena para el dolor, hace magia.

De entre sus esquistos senos, sacó un papelillo de marihuana, lo prendió bajó mi atenta mirada y de la misma forma de dio una primera calada.

- ¿Quieres?

Estiré mi mano antes de que volviera a preguntar. Bien, ahora sí que podía decir que era un perfecto pervertido porque lo primero que hice al succionar el papelillo fue buscar cualquier resto de la saliva de Bella. Solté el humo y se lo devolví, solo iba a esperar a que terminara antes de lanzarme encima, porque ahora pasara lo que pasara pensaba terminar lo que habíamos empezado.

Sí, eso iba a hacer, tenía un plan. Primero me follaría a Bella y luego le pediría que fuera mi novia, en ese orden y no pensaba echarme para atrás aunque…

- ¡Oh! – me tendió nuevamente el papelillo -, no te dije quién me llamó.

- ¿Quién? – disfruté de su plantita, la condenada sabía casi tan bien como su dueña.

- Garrett – me ahogué en humo pero traté de que Bella no notara mi desconcierto.

Le devolví el papelillo, no confiaba en mi como para sostenerlo - ¿Tu ex?

Mejor...

- Ajá – asintió mientras cerraba los ojos y desfrutaba de una última y larguísima calada, cuando por fin soltó el humo volvió a mirarme -. Se cansó de andar de un lado para el otro, quiere pasar una temporada sin tanto viaje…

Ella se encogió de hombros y yo la miré con los ojos entrecerrados tratando de descubrir que era lo que estaba pensando - ¿Y no tiene familia?

- Sí, pero no comprenden su estilo de vida – se volteó hacía mí y me abrazó -, no todo el mundo tiene madres tan geniales como nosotros, ¿sabes?

Asentí y la abracé con más fuerza – Eso es verdad…

- Quizás debería decirle que venga para Forks… creo que le puede gustar acá…

- He estado pensando – la interrumpí porque sabía que sus pensamientos no se estaban yendo por un lugar que me agradara mucho -, que me gustaría mucho que tuviéramos una cita.

- ¿Una cita de verdad? – se hincó en la cama olvidándose de mí -, ¿así con salida al cine, cena y flores?

Su sonrisa de ese momento valía la pena cualquier cosa, incluso que su rodilla estuviera haciendo una para nada agradable presión en mi polla.
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Besos, Joha!!

16 comentarios:

  1. "¿Quieren que sigan o que se detengan?" La pregunta ofende...

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  2. Que sigan por fa ya quiero leer ese capitulo

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  3. YA QUIERO QUE LO HAGAN DE UNA PUTA VEZ! perdón Joha! ;) jajajajaja

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  4. Siiii JOHA quee sigannn ajjajaa ...quieroo leer maaa...estoy ansiosa por leerlo completooo!!!! Buen diaa...besos!

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  5. siiiiii joha ya es hora no seas mala ya cumplele a ed pobre como sufre yo lo montaria en donde fuera contal de complacerlo jaja

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  6. por supuesto que quiero que sigannnn....

    poor otra parte me alegra que edward esté más o menos bien después de la paliza que le han dado

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  7. siguee....siiii....Joha...no nos dejes con las ganas y menos al pobre de Edward... By: Gaby Miranda

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  8. siiiiiiiii queremosss masss mujajaja

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  9. HOT Que sigan jajajajaja un gran aprieto para Edward que es lo que habrá dicho que le sucedió después de la golpiza recibida Gracias Joha !!!!

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  10. no se te ocurra detenerlos no va a ser justo par ellos en especial para edward actualiza pronto besos

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  11. ohhh no oses a poner a garret en el medio , y si llega q vaya con alguien para q ed le de celos a bella jjejejejje, hasta el proximo y es bueno saber algunas cositas de ed y bella ambos son como una caja de bombones nunca se sabe con q saldran

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  12. Holaaa Ahhh me encanto jee edward le pidió una cita a bella siiiii vamos avanzando ...que bueno que edward está bien y no fue tan grave los golpes que le dieron....adonde se fue esme de viaje mmmm no se por que me intrigo...me encantan estos dos está parejita jee y edward se ve que le gusta muchisimoo bella y se está poniendo todo posesivo jaaaa!!! Noss leemos en el siguiente...!!! Nooooo que no aparezca garrett amolestar!!!fuera garrett jaa!

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  13. Hola Joha, debo decir que me encantan tus historias y me he vuelto casi adicta a ellas. Te responsabilizo de mi obsesión a tus Fics xD esta historia en particular me encanta y actualizo todo los días con la esperanza de que hayas subido la siguiente parte. Y aunque la verdad no se si lees los comentarios permiteme igual decirte que me encantan y soy de las que lee tus Fics viejos y nuevos. Me gustan mucho, por cierto recién termine " No hay tiempo" y me había gustado mucho. Me encantaría saber si lo vas a continuar y espero que la respuesta sea positiva x3. Bueno sin mas, un saludo grande y nos vemos en el próximo fic de "Mi razón". Por: Maria Goj

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  14. Me encanta como se pasa de un segundo al otro de un tema serio, a algo gracioso.... amé a Garrett en BD2... pero me huele a que no lo haré aquí!

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