jueves, 7 de febrero de 2013

A mi manera - Capítulo 35


Summary: Isabella Swan lo tiene todo, poderosa, fría y calculadora, acostumbrada a vivir en un mundo de hombres aprendió a tener el control sobre los demás… ¿Que pasará cuando un joven y tímido Edward Cullen llegue a su empresa y despierte su curiosidad? ADVERTENCIA, contiene material para mayores de edad.
Capítulo 35

- ¿Me vas a decir lo que te pasa?

- ¿Me vas a decir, tú, lo que te pasa?

El duelo de miradas que se provocó entre ambos dejaba al descubierto el enorme parecido entre ellos dos, no solo el color café de sus ojos era el mismo, sino la intensidad de sus miradas. Ambos escondían un secreto, y ambos buscaban la mejor forma de darlo a conocer, pero también, ambos sabían que ese secreto cambiara en gran medida la vida que conocían.

- Yo soy el padre – murmuró Charlie Swan mientras cruzaba una de sus piernas por su muslo -, así que comienza tu primero… quiero saber qué es lo que pasa, que pasa con Edward y que pasó en el hospital – el tono demandante en el patriarca Swan no ayudó para nada a minorar el humor de la castaña.

- Estoy embarazada – y sí, si por algo se caracterizaba Isabella Swan era por hacer las cosas a su manera, por eso disfrutó de la expresión de perplejidad de su padre mientras se estiraba y apoyaba su espalda en el sofá.


Para cuando se cruzó de brazos, su padre pudo reaccionar.

- Es… - el rostro desencajado del hombre, rápidamente cambio por un frio, a medida que enderezaba la espalda, también se vio más alto e intimidante -. Renée está muerta y Esme también, ahora sí que es definitivo.

Aunque Isabella quería hacer alguna expresión, no la hizo, demostrar cualquier cosa por esa mujer era innecesario - ¿La mataste tú?

- ¿Importa?

- Sí, porque si lo hiciste tú, y aunque sé que es horrible, sé que lo hiciste por mí… esa mujer trató de envenenarme.

Ahora, Isabella ya sabía toda la historia de su envenenamiento, su propio equipo de seguridad dio con el rastro de la mujer que le dio la vida y con otro más, un pequeño rastro que llevaba directamente a una pequeña perra que muy pronto moriría de rabia, porque las perras rabiosas, siempre, tarde o temprano, terminaban por morderse la lengua.

- ¿No tienes miedo de mí?, maté a alguien.

- No, y no quiero que volvamos a hablar de esto… ¿te encargarte de cubrir tus rastro? – la mente de Isabella ya estaba pensando en a quien tenía que llamar para que cubriera los rastros de su padre, Alec era el más indicado, tenía experiencia en el tema.

- Zafrina – al decir su nombre, Isabella asintió, ella era la mejor y sabía que nunca inculparían a su padre de nada.

- ¿Cómo te sientes tú al respecto?

Ahora, Isabella, se había acercado a su padre para poder darle su apoyo – No me arrepiento, mucho menos ahora que sé de tu embarazo… ¿ya lo sabias?

Ella negó con la cabeza – No, me enteré hoy.

- ¿Y Edward lo sabe?

- ¿Por qué tendría que saberlo? – ahora, en un gesto un tanto más infantil, juntó sus piernas y las subió al sofá sentándose sobre ellas.

Charlie solo rodó los ojos para no ser tan exagerado – Porque es el padre, por eso, si no le has dicho deberías hacerlo… pronto.

- ¿Y quién te dijo que es el…?

- ¡YA BASTA! – el saltó que pegó Isabella sobre su lugar fue magnánimo, en su vida, podía contar con los dedos de una mano las veces que su padre le había hablado en ese tono, por eso bajó un poco la vista y le puso atención -. Sabes que odio gritarte cariño pero no pienso dejar que hagas esto, sabes que Edward es el padre de mi nieto y sea lo que sea que haya pasado entre ustedes, él tiene derecho de saberlo.

- ¿Y si Edward no fuera tan bueno como tú piensas?

Nuevamente, el hombre rodó los ojos - ¿Es de verdad?, cariño, sabes que lo mandé a investigar, tengo toda su vida y su perfil psicológico en una linda carpeta azul en mi despacho… así que, ¿Por qué mejor no dejas de pórtate como un niña y empiezas a actuar como una mujer?

- Bien, entonces voy a comenzar haciéndote una pregunta – ahora, Isabella había quedado de lado para dar paso a La Cobra -. ¿Cómo mataste a esa mujer?

- Isabella…

- No, comencemos por el principio, tu hablaste primero y aunque odie a esa mujer quiero un poco más de detalles, no vas a volver a ocultarme la verdad por segunda vez – Charlie se quedó callado porque en el fondo sabía que su hija tenía la razón -, ahora ya no soy la niñita de tres años a la que tenías que proteger, así que puedes comenzar a hablar.

- No hay mucho que contar, supe que fue ella la responsable de lo que te pasó y eso fue todo lo que necesité para tomar la decisión.

Isabella asintió mientras ordenaba sus ideas - ¿Y tú, como te sientes al respecto?

- ¿La verdad? – ella asintió -, más tranquilo, sobre todo ahora que sé que estás embarazada, creo que nunca me lo hubiera perdonado si algo te hubiera pasado, ya suficientes errores cometí en el pasado como para volver a hacerlo.

- ¿Y ahora…?

- Ahora – Charlie se puso de pie -, los dos necesitamos descansar, así que aprovechando que estas en casa y que, por lo menos acá, pareces comportarte como una hija obediente, me harás caso e irás a tu habitación a descansar – le estiró la mano para ayudarla a levantarse, Isabella dudó por un segundo antes de aceptarla -, lo necesitas.

- Creo que por esta vez te haré caso, creo que ha sido suficiente emoción por un día.

Ella quiso caminar sola pero su padre corrió a ayudarla, si el médico le había dado el alta era con la condición de reposo absoluto, además, La Cobra había salido a la luz en el hospital atemorizando a más de un interno, por lo que luego de una breve conversación con Charlie Swan, el doctor a cargo decidió firmar el alta.

La habitación de Isabella seguía igual que antes de que se fuera de su casa, por eso, no le costó nada acurrucarse en su cama y encontrar la paz que estaba buscando, eran tantas las cosas que tenía que pensar, sobre todo ahora que había nueva información en vista. Hace un par de horas sabía que tenía que seguir con el plan original y alejarse de Edward, pero ahora que Reneé ya no estaba…

¿Quería a Edward de vuelta?

Cerró los ojos y se permitió que los sucesos de esos últimos días se pasaran como si fueran una película por su cabeza.

Mientras tanto, en la imponente biblioteca de la mansión Swan, Charlie sostenía un vaso con dos dedos de whisky que meneaba de un lugar a otro mientras miraba fijamente su teléfono celular, aún trataba de asimilar la conversación que acaba de tener con Zafrina, pero por más vueltas que le daba al asunto, su cerebro, a esas alturas agotado, no conseguía encontrar una explicación para aquello.

.
.
.

Los casi inexistentes rayos de la mañana Neoyorkina se colaron por entre los visillos del cuarto de Isabella, pero no fueron ellos los que la despertaron, sino los cálidos dedos de Edward que en esos momentos estaban acariciando su mejilla. Para cuando abrió los ojos, lo único que pudo hacer fue verlo, porque ni siquiera su cuerpo pudo reaccionar alejándose.

Ambos, se miraron fijamente y dejaron que sus ojos transmitieran lo que ellos aún no se atrevían a poner en palabras.

Luego de un par de minutos, el cuello de la chica protestó, por lo que a regañadientes se movió hacia un lado y se sentó en la cama apoyando su espalda en el respaldo de la misma.

- ¿Te duele? – preguntó Edward cuando la vio mover el cuello de un lado a otro con un gesto de dolor.

- No, solo me molesta, parece que no me moví en toda la noche.

- Oh.

Como si no se conocieran, volvieron a sumergirse en un incómodo silencio, habían tantas cosas que decir y que preguntar que ninguno sabía por dónde comenzar. La noche anterior, Isabella pudo poner en orden sus ideas, y ahora, con una nueva decisión ya tomada, sabía muy bien lo que tenía que hacer.

- ¿Qué haces aquí, Edward?

El joven se removió incomodo sobre la silla que había acercado para verla dormir – Yo… tu padre me llamó anoche y…

- Él no debería meterse en esto.

- Está preocupado por ti Bella, sabes que te adora.

Era verdad, ella lo sabía y eso la terminó por desarmar, su vida, las últimas semanas había dependido de cualquiera menos de ella y eso era algo que odiaba, por eso mismo, respiró hondo y volvió hacía su idea principal, tenía un plan y necesitaba comenzar a ejecutarlo.

- Lo sé, y sé que tengo que hablar con él, pero ya que estas aquí – algo incomoda por encontrarse aún en la cama, Isabella se removió para quedar mejor sentada -, supongo que podemos comenzar a hablar.

- Bien – Edward asintió enseguida estando completamente de acuerdo con ella.

- Primero, quiero pedirte disculpas – el joven, solo abrió sus ojos pero no se movió -, he actuado muy mal contigo y hay muchas cosas de las que me arrepiento, cometí errores y… Carlisle…

- Espera – Edward tenía un plan y necesitaba seguirlo, por eso mismo la interrumpió y levantó del suelo la pequeña bolsita que llevó con él -, sé lo que vas a decir, que puede que Carlisle sea el padre, pero no me importa, yo te amo y amo a ese niño independientemente de todo lo demás – Isabella quería interrumpirlo pero su boca no se abría -, así que… antes de nada, quiero que sepas que pase lo pase y decidas lo que decidas… yo estaré contigo, si tú me lo permites.

Ahora con la bolsita en sus manos, se decidió a dársela, su mano temblaba pero por lo menos había dicho todo lo que necesitaba decir.

- ¿Qué es esto?

Isabella tomó la bolsa con algo de desconfianza y así mismo la miró por todos lados, el papel estampado no le decía nada pero aun así ella esperaba que el paquete le hablara por sí solo.

- Ábrelo.

Edward estaba nervioso, las manos le sudaban y a estas alturas estaba comenzando a arrepentirse de su actuar – Pero…

Cuando los hombros del joven decayeron, Isabella se dio cuenta de que estaba siendo demasiado fría con él, así que tragándose su curiosidad, e incluso su miedo, comenzó a abrir el paquete, era pequeño, pero algo dentro de ella le decía que por lo mismo debía tener el doble de cuidado. Cuando llegó al fondo del regalo, lo sacó para verlo mejor, pero cuando lo hizo se arrepintió enseguida.

Edward notó su mutismo, y en alguna parte de su aún inocencia, pensó que ella no había conseguido comprender que era lo que tenía en sus manos.

- Es…

- Sé lo que es – la mirada de La Cobra se alzó para clavar sus ojos fríos y duros en los del joven Cullen.

- Oh, es que yo lo vi en una vitrina y no me pude contener de comprarlo.

Volviendo a clavar su vista en el contenido de sus manos, Isabella dejó caer el envoltorio y tomó entre los dedos de su mano derecha los pequeños zapatitos blancos de bebé. Una solitaria lágrima rodó por su mejilla antes de que pudiera detenerla.

- Perdóname… - fue lo único que alcanzó a sollozar antes de romper en un profundo llanto.

Edward solo una vez la había visto en un estado similar y por eso mismo no tuvo que pensarlo mucho para reaccionar y rodearla con sus brazos. Ella, por su parte, agradeció el gesto y se dejó envolver por el. Mientras sus tímidos sollozos seguían saliendo desde su pecho, Edward no dejó de acariciarle la espalda en ningún momento y ese gesto provocó que el calor en el cuerpo de la castaña comenzara a aumentar.

Quizás eran las hormonas del embarazo o la simple necesidad que tenía de él, pero en un gesto tan inocente, sintió toda la pasión que había estado conteniendo. Por eso, no lo dudó, se separó de él lo justo y necesario y buscó sus labios.

Antes de Edward pudiera reaccionar, su lengua ya estaba dentro de la boca de Isabella moviéndose y demostrándole lo mucho que la había extrañado. El cuerpo del joven, sin su permiso se movió por sobre el cuerpo de ella apresándola y permitiéndole sentir todos los estragos, que solo su beso, estaba provocando en él.

Con decisión, Isabella liberó una de sus manos y la coló por entre ellos hasta llegar a la polla de Edward que en esos momentos saltó feliz por reunirse con ella. Solo bastó que lo tocara por encima de la ropa, para que todo el cuerpo del chico vibrara de placer.

- Bella… - gimió mientras dejaba sus labios para poder respirar de nuevo.

- He extrañado esto… sentirte – en un movimiento que debió ser más ágil, pero que dadas las circunstancias actuales resultó un poco tonto, Isabella consiguió ponerse sobre Edward -, tenerte debajo de mí.

- Bella…

Edward quería decirle que no era el momento correcto, que ella aún estaba débil, pero La Cobra sabía cómo poseer su cuerpo y su alma y lo demostró cuando removió sus caderas sobre su polla y coló sus manos por debajo de su camiseta tirándole magistralmente los pezones, justo como a él le gustaba

Con manos diestras, consiguieron quedar semi desnudos, solo sus sexos seguían cubiertos pero solo era cosa de segundos antes de que pudieran llegar a buen puerto. Jadeos, gemidos y quejidos era la música ambiente del cuarto de infancia de Bella Swan, por eso, a Charlie solo le bastó abrir la puerta para saber qué era lo que se estaba produciendo dentro del cuarto.

- ¡Oh, mierda! – gimió cerrando los ojos y exclamando en un tono de voz mucho más alto del acostumbrado.

- ¡Papá! – Isabella se salió de sobre el cuerpo de Edward y se cubrió con un almohadón.

Por suerte, para Edward, ninguna parte privada de su cuerpo estaba al descubierto, así que esos segundos de lucidez le dieron tiempo para disculparse.

- Perdón Charlie, yo no quería faltarte al respeto, pero…

El hombre, alzó sus dos manos con las palmas extendidas y los obligó a ambos a callar - ¿Esto significa que ya solucionaron sus problemas? – luego de hablar, miró primero a su hija y luego a su yerno, que esperaba muy pronto gozara del título en todas las de la ley.

- Papá, creo que será mejor que salgas, nos reuniremos contigo en la sala…

- Bien – accedió Charlie.

Se dio media vuelta pero en el marco de la puerta se volvió hacia ellos.

- Yo… nada.

Con una sonrisa plantada en los labios, Charlie bajó hasta el primer piso, allí, le pidió a la mucama que preparara algo para comer y beber y que lo llevara a la sala, se sentó a esperar a los chicos con un ánimo demasiado bueno para la situación que estaba viviendo.

En el cuarto, Isabella ya había logrado vestirse, pero Edward, ni siquiera lograba reaccionar.

- Edward, vístete… ¿Qué te pasa?

Cuando la castaña se dio cuenta del real estado de shock del chico, se volvió a montar sobre la cama hasta llegar a su lado, le tomó el rostro con las manos pero ni aun así logró que la mirara a los ojos.

- Amor, ¿Qué pasa?

Solo al escuchar la palabra “amor”, Edward fue capaz de volver al presente – ¿Cómo me llamaste?

- Edward – ella lo dijo como si fuera lo más normal del mundo, como si de verdad esas hubieran sido sus palabras.

- No, no dijiste eso – el joven, por fin se movió y se acercó hasta ella -, me llamaste amor.

- ¿No? – aunque quería sonar convencida, no lo logró -, ¿Lo hice? – por fin, y dejando de lado su negación, reconoció sus palabras -. Sí, lo hice.

Mientras hablaba, se acercó hasta los labios de Edward y los besó, pero no con pasión, sino con amor.

- Lo siento tanto, por todo – murmuró sobre sus labios -, prometo que te explicaré todo, pero ahora Charlie nos espera y…

- No tienes nada que explicarme, ya te dije lo que pienso de nosotros y del bebé que esperas.

Los ojos de Isabella se estrecharon un poco - ¿No te importa que sea de Carlisle?

- No… o sea, sé que no podemos negarle su derecho sobre él pero quiero que lo criemos juntos, si quieres, incluso podemos darle mi apellido y llegar a algún acuerdo con Carlisle.

Una nueva lagrima rodó sobre la mejilla de Isabella, esta vez, de felicidad absoluta – Nunca me acosté con Carlisle… bueno, no desde que estamos juntos – reconoció por fin -, hace mucho que no tengo nada con él, lo que escuchaste ese día fue algo planificado. Lo siento – lo último solo lo murmuró porque su garganta no dio para más.

- Ven – Edward, la abrazó nuevamente pero esta vez, se levantó con ella y a regañadientes la separó de su cuerpo -, creo que hay mucho que hablar pero antes creo que será mejor que vayamos con tu padre.

- Es verdad – Isabella iba a secarse los ojos pero Edward se le adelantó y se llevó sus lágrimas entre sus labios.

Para cuando bajaron, lo hicieron de la mano y con una enorme sonrisa en sus rostros, el amor que en esos momentos se profesaban era mil veces mayor al que se habían tenido el último tiempo de su relación, porque de alguna forma, los dos entendieron lo locamente enamorados que estaban.

- Espera – al llegar al primer piso ella lo detuvo -, te amo.

- Y yo te amo a ti – el joven podría haber respondido algo más pero sabía que esas eran las palabras que ella necesitaba en ese momento.

En el momento en que Charlie los vio aparecer tomados de la mano, volvió a respirar tranquilo, él solo quería que su hija fuera feliz y la conocía tanto que sabía que su felicidad estaba al lado de Edward.

- Bien papá, tú dirás.

- Oh, no, no tengo nada que decirles – comenzó el hombre -, ni sobre su relación ni sobre lo que vi hace unos minutos, ustedes son adultos y sé que cuando tengas noticias me las harán saber, y si subí fue solo para decirles que Samantha preparó algo para comer.

- Oh…

En un principio esa no era su idea, Charlie subió para suavizas las cosas entre ellos y hacerles ver que lo mejor para todos y aún más para el bebé, era que solucionaran sus diferencias. Pero, aunque no fue de la mejor forma, se alegró al darse cuenta que la pareja ya había solucionado todo, el resto era problema de ellos, a él solo le interesaba saber que las cosas iban por el camino correcto.

- Edward… cuéntame cómo está Emmett, hace un par de día que no sé de él.

- Bien, pero algo callado, creo que tiene problemas en el trabajo – el chico, frunció el ceño del solo pensar en las ojeras que su padre cargaba últimamente y se sintió mal por no haber podido prestarle mayor atención, por eso se prometió hablar con él en cuanto llegara a su casa -. Pero dentro de todo está todo bien.

- Me alegro mucho… creo que más tarde lo llamaré para que quedemos en juntarnos, creo que ambos tenemos muchas cosas que celebrar – alzando una ceja miró a su hija casi pidiéndole que negara sus palabras.

El resto de la charla pasó normalmente, aunque tampoco fue tan larga porque los jóvenes aún tenían muchas cosas que aclarar. Así que luego de tiempo prudente, se disculparon con Charlie y salieron rumbo al departamento de Isabella en donde iban a continuar hablando… y algo más.

Ya solo y de vuelta a sus pensamientos originales, el patriarca Swan marcó el número de Zafrina.

- ¿Cómo estás?

- Mejor – aunque su voz sonaba normal, él sabía que solo estaba fingiendo.

- Zafrina.

- Estoy viva Charlie y eso es todo lo que cuenta.

- Bien, si necesitas cualquier cosa avísame.

- Sabes que lo haré, pero ahora me gustaría que tú me dijeras si tienes novedades, ¿has sabido algo?

Él suspiró antes de contestar – Nada.

- Bien, pero solo quiero pedirte algo Charlie, por todos estos años de amistad.

- Lo que quieras.

- Quiero matarla yo, esa perra me lo debe.

- Bueno querida Zafrina, creo que tendrás que ponerte a la fila, porque ahora somos muchos los que queremos meterle una bala entre medio de las cejas, y creo que la primera en la fila será Isabella cuando se entere de todo esto.
________________________

Besos, Joha!!!

24 comentarios:

  1. va a joderlo y yo voy a querer desmembrarla!!!

    ResponderEliminar
  2. mmm no se la cobra siempre me sorprende!!! Espero que no lo trate mal edward no se lo merece..

    ResponderEliminar
  3. aaahhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!! ya que Isabella se deje de tanta estupides....

    y que Edward porfin se ponga los pantoloncitos y hablen de una buena vez por todos..

    ResponderEliminar
  4. Ed tan tierno mi vida, que ese bby la ablande por favor

    ResponderEliminar
  5. no tengo la menor idea!!! Bella siempre nos sorprende

    ResponderEliminar
  6. Jolin con Bella no puede ser q sea tan desalmada , espero q con la revolución hormonal q tiene por el embarazo se deje ayudar por Edward y los dos juntos sean un frente ante todos.

    ResponderEliminar
  7. OJALA YA HAYA RECONCILIACION Y QUE VA HACER LA COBRA O BELLA PUES ES ALGO QUE NO SE ES SIEMPRE ME SORPRENDE Y CON LAS HORMONAS PERO ME GUSTARIA QUE YA ESTUVIERAN BIEN PERO MEJOR TE ESPERO QUE SUBAS PLIS SALUDOS CUIDATE martha

    ResponderEliminar
  8. Espero que no le haga nada malo al pobre edward que esta tratando de ayudarla y que no se sienta sola.

    ResponderEliminar
  9. dios que no lo joda porfavor!!
    aparte de Charlie, Jasper es el que siempre le ha plantado cara ha Isabella y le dice las cosas tal como son sin tapujos y mi pregunta es, que esperan para hacerla entrar en razon con respecto a esta situacion?
    que espera Edward para ponerse los pantalones? si ese niño es suyo tiene que empezar a ponerse firme con ella, basta de miedos y nerviosismos!! que se vuelva un hombre joder!! amo a la cobra pero aveces solo me hace querer abofetearla, lo mismo con edward

    ResponderEliminar
  10. Holaa bueno digamos que ya no me sorprenderia que bella lo trate mal como siempre y que edward diga que le importa que la ama y todo esoo peroo espero que bella empiece a cambiar y sino que edward deje de ser tan bueno y como dijeron se ponga los pantalones y le deje las cosas en claro ...con está bella sigoo muy enojada y sigo diciendo que es una cobarde ...bueno veremos que hace ahora yo ya no quiero hacer ilusiones de que lo va a tratar bien y se van a arreglar por que de seguro que lo trata mal y capaz que otra vez le dice que el hijo es de carlisle...!!! Besos Joha me encanto el adelanto!

    ResponderEliminar
  11. Hará lo que tú quieras que haga, no se cómo te atreves a preguntarnos nada, cuando siempre nos dejas bien jodidas

    ResponderEliminar
  12. siempre nos dejas con un wow en la boca joha.... no puedo creer que la perra de rene siga viva jajaja bueno creo que eso es lo que pasa.... pero como 100pre un cap. maravilloso...

    ResponderEliminar
  13. Johaaaaaa! no se puede contigo mujer, cuando uno piensa que ya se aclaran las dudas nos matas de agustina especulando hahha que bueno se reconciliaron. Un beso nena gracias por el cap.

    ResponderEliminar
  14. Menos mal que al final Edward no se ha dado por vencido y con su ternura ha conseguido ablandar el corazón de la Cobra para que admitiera que no había tenido nada con Carlisle y que lo ama, aunque también ha ayudado bastante a que lo admitiera el saber que rené ha muerto y ya no tiene que preocuparse por su amenaza.
    Me ha dejado intrigada la conversación entre Charlie y Zafrina, será que no mataron a René como parecía?

    ResponderEliminar
  15. ahh edward tan lindo y diciendole ke no importa kien sea el padre del bebé, super lindo y la escena con charlie jajaja ke penaaa!! excelente joha

    ResponderEliminar
  16. Hola Joha por un lado me quitas un peso de encima con la declaracion de Bella de que nunca estuvo con Carlisle y que por fin se esten reconciliando ojalá que esta vez no se deje manipular por nadie y defienda su amor en cuanto a la platica de Charlie y Zafrina quiero pensar que hablan de Alice o Victoria espero que Esmme ya este muerta por el bien de todos
    saludos y abrazos desde México

    ResponderEliminar
  17. Ohhh quien debe morir???? Renne sigue viva????? O hay que matara Alice??? O a Victoria??? :S

    siempre dejándonos con ganas de mas!!!
    Al menos La Cobra y Ed están juntos de nuevo, enamorados y esperando un hermoso o hermosa bebé! :P

    Gracias por el cap joha, genial como siempre!!!

    ResponderEliminar
  18. o.O entonces siempre no murió?? no en la cara le había dado Charlie??

    ResponderEliminar
  19. PERO QUE PASO CON RENEE NI MURIO SUBE PRONTO PLIS SALUDOS CUIDATE martha

    ResponderEliminar
  20. hola k tal???
    me encanta que estos dos ya se allan arreglado...pero q paso al final.. se murio renne o no??esa mujer tiene mas vidas q un gato no lo entiendo...

    un besito y cuidate.

    ResponderEliminar
  21. Hola Joha!!!! Bueno con este capituloo respiro tranquila bueno varias cosas se aclararon es decir bella le dijo a edward que no se acosto con carlisle y que lo que vio fue todo preparado ahhh debo decir que eso me alegro y muchoo gracias Joha jajaja después de enojarme con bella todos estos capítulos en este debo decir que me cae mejor ajajaja ya me conoces estoy loca...!! Bueno me gusta que estén juntos que le voy a hacer so cien por ciento edward y bella...!!! Y ahora mmm renne murió o no eso me dejo conla duda. El capitulo estuvo buenisimoo y ahora edward y bella tienen que estar juntos y amarse je y cuidar de ese bebe que va a venir....!!! Estoyy feliz por que se hayan arreglado y hablado...aunque seguro que hablaran de alfombra mas ya que se fueron los dos juntitos...jee!!! Siiiiii JOha graciasss soyy feliz se arreglaronnn!!!! Besoss gracias por este capitulooo!!!! Besos enormes! Que tengas un buen diaa!!! Buenoo ahoraaa que se queden juntos ya no hagas que se peleenn!!!! Jaa!!adioss!!!

    ResponderEliminar
  22. Hola Joha! Creí que Bella se iba a poner dificil.... Edward es un santo.... y quién es la otra perra? Alice' Jane? ahh....

    ResponderEliminar
  23. Estoy inmensamente feliz!!! la cobra y bells!!!! declarando su amor!!!!! todo en su sitio, todo y ed a su lado como siempre debió ser!!!!!!!!!, pero q la bruja este viva?????? no puede ser!!! q sufra!! q pruebe su propio veneno!!!! merece !!!!lo peor!!!!!!!, bella jo lograste hacer saltar mi corazón de felicidad!!!!!!!! gracias y te sigo y seguiré leyendo!!!! besos mil!!!!

    ResponderEliminar